Ceuta

El delegado del Gobierno en Ceuta deja la política tras una "presión injusta" y una "campaña de desprestigio"

- Miguel Ángel Pérez Triano dimite de su puesto y renuncia a todos sus cargos orgánicos
- Denuncia un "ambiente hostil" y que hay quienes han intentado "sacar tajada de la situación"

- Dice que "desde mucho antes del 30 de julio" ya gestionaban "una grave crisis migratoria" y avisaron

MADRID
SERVIMEDIA

El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, confirmó este lunes que deja su puesto, todos sus cargos y la política tras una "presión injusta, insultos y una campaña de desprestigio" relacionada con su gestión de la entrada masiva de decenas de miles de migrantes del pasado julio. Defiende su actuación y denuncia que ha tenido que trabajar en un "ambiente hostil" en el que algunos "han preferido sacar tajada".

En una breve comparecencia en la sede de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, horas después de que se conociese que cesaría, Pérez Triano señaló que había tomado la decisión de "dar un paso al lado" tras hablarlo con su familia", de la que dijo, "no merece que continúe aquí más tiempo".

Serio, el delegado denunció en varias ocasiones los "bulos y las mentiras" que se han vertido contra él y su actuación, remarcando que se "manipula y confunde sin pudor", insistiendo en que él no tiene "competencias para la mayor parte de las cuestiones" que se le achacan.

Ante las acusaciones de que no hubo previsión o que no se trasladó el aviso que recibió del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) su jefe de gabinete , Pérez Triano subrayó que "desde mucho antes del 30 de julio" transmitieron lo que estaba ocurriendo y pidieron "medidas y refuerzos". "Desde semanas antes ya gestionábamos una grave crisis migratoria y emitimos informes y comunicaciones diarias. Esto es lo que hacíamos porque es la tarea que nos corresponde", señaló tajante.

"Somos la representación del Gobierno de España, pero nuestras competencias son las que son", justificó mientras recordó que la Delegación del Gobierno "no tiene el mando operativo de la frontera, ni siquiera competencias en la seguridad de la frontera ni en defensa". Y remarcó que él no puede "decidir abrir o cerrar puertas ni ordenar nada al Ejército, ni mucho menos determinar las actuaciones de la Policía Local", como se le achacó. De ahí que insistiera en que "mentir es gratis en estos tiempos y las redes sociales divulgan sin límite".

En esta línea, incidió en que con la sentencia del Tribunal Supremo que vetaba las 'devoluciones en caliente' a quienes accediesen a nado a las ciudades autónomas, ya advirtieron del "problema que supondría la imposibilidad del rechazo en frontera y del posible efecto llamada", asegurando que incluso propusieron un cambio de la Ley de Extranjería, "a pesar de que la situación parlamentaria lo hacía casi imposible".

Así, insistió en que veían que los días previos la situación se agravaba y que se estuvo "trabajando con los distintos ministerios", volviendo a apuntar que "nada en ningún momento permitió atisbar lo que posteriormente ocurriría". Y en cuanto al día 30, señaló que fueron ellos los que dieron "la voz de alarma junto con la Guardia Civil", pidiendo a Interior "la movilización en el primer momento de todos los recursos disponibles". "Esa era nuestra tarea", añadió.

Además, afirmó que, sin ser su "competencia", solicitaron la mañana del primer día de la avalancha "la intervención del Ejército". "Desde entonces no hemos hecho otra cosa que trabajar para recuperar la Ceuta previa del 30 de julio cumpliendo con la legalidad vigente y el derecho internacional", remarcó.

"AMBIENTE HOSTIL"

Tras esto, denunció que "lo peor" ha sido "trabajar en un ambiente muy hostil y ver cómo algunos han preferido sacar tajada de la situación", incidiendo en que "Ceuta merece ser una cuestión de Estado y no un escenario para cálculos electorales".

Junto a esto, defendió que "Ceuta saldrá de esta más fuerte", puntualizando que "también debe hacerlo más unida", porque "es España, tan española como Zamora o Toledo". En este punto señaló que "la ciudadanía tiene derecho a la crítica y a la protesta, porque esta situación no debe ni puede cronificarse".

Eso sí, quiso dejar claro que "una cosa es la protesta y otra el ataque personal", denunciando así esa "campaña de acoso constante con insultos, amenazas e incluso una corona de difuntos en la puerta de la Delegación". "Eso también es violencia", apuntó tajante para añadir que también la han sufrido su familia y amigos. "Nadie debería haber olvidado que yo soy de Ceuta", resaltó.

"Se pueden decir que las cosas se podrían haber hecho mejor, de otra forma o más rápido, y seguramente tengan razón, pero no se puede poner en duda que todo el trabajo que hemos hecho ha sido pensando en Ceuta", sentenció.

Y tras desear "toda la suerte posible" a la persona que le sustituya, confirmó que no solo dejaba su puesto como delegado del Gobierno, sino que también anunció que renunciaba a todos sus cargos orgánicos y su "marcha de la política".

(SERVIMEDIA)
28 Sep 2026
FCM/gja