Proyecto educativo

El delegado del Gobierno destaca el "extraordinario trabajo" de la Fundación Raíces y la importancia de proyectos como 'Cocina Conciencia'

MADRID
SERVIMEDIA

El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, visitó este viernes el Restaurante Ovillo para ver los resultados del proyecto 'Cocina Conciencia', que organiza la Fundación Raíces. El delegado destacó el "extraordinario trabajo" que realizan con los menores sin protección familiar y recalcó la necesidad de más proyectos como este ya que son "muy importantes" para la vida de estos jóvenes.

Después del confinamiento, la Fundación Raíces puso en marcha la 'Escuela de Cocina Conciencia', esta se diseñó como un proyecto educativo en el que se imparten cursos de cocina y sala para menores sin protección familiar en España. Además de esto, esos jóvenes también reciben formación de castellano, alfabetización y otras competencias necesarias para entrar en el mundo laboral.

Este proyecto nació con el apoyo del chef Javier Muñoz-Calero y su Restaurante Ovillo, quien además cedió parte de sus instalaciones para formar a estos jóvenes.

La presidenta de la Fundación Raíces, Lourdes Reyzabal, dijo que la fundación atiende anualmente a, aproximadamente, "500 jóvenes cuyos derechos han sido vulnerados por administraciones públicas" cuando entran en una etapa de "limbo en la determinación de la edad". Además de todo esto, señaló que existe una falta de "programas de autonomía", lo que empuja a estas personas a la marginalidad al alcanzar la mayoría de edad.

El programa de la fundación, ahora denominado 'Empleo con Conciencia', se ha expandido a ya 11 sectores profesionales entre los que se encuentran jardinería, logística, construcción y enfermería entre otros, en 12 comunidades autónomas. El modelo se basa en el compromiso empresarial para la contratación indefinida y jornada completa desde el primer día, incluso para jóvenes sin experiencia previa o dominio del idioma.

Actualmente, la fundación atiende en Madrid "a unos 220 jóvenes dentro de su programa de empleo", de los cuales aproximadamente "60 son todavía menores de edad".

El jefe de partida de cuarto frío del Restaurante Ovillo es un joven, ahora mayor de edad, que llegó a Madrid al cumplir los 18 y finalizar su periodo de tutela en Ceuta. Dijo que, cuando cumples la mayoría de edad "te compran un billete para donde tu quieras y te sueltan sin nada".

Tras pasar un periodo inicial en la calle, este joven acudió a la Fundación Raíces, donde recibió cursos de español y formación técnica. Hoy, varios años después de entrar en Ovillo, dice que está "supercontento de trabajar" en el restaurante, "supercontento con mis jefes y compañeros".

Por su parte, el chef Javier Muñoz-Calero quiso formar parte de este proyecto de integración, del cual dijo que es "precioso ver como salen y vuelan solos".

"Lo que necesitan estos niños es esa primera oportunidad, esa de cal y esa de arena, y que se equivoquen muchas veces, como nos hemos equivocado todos nosotros", concluyó el chef.

(SERVIMEDIA)
10 Abr 2026
AGC/mjg