Racismo
La desinformación en redes sociales, principal precedente a la violencia física colectiva contra minorías
- Según un estudio publicado en la revista 'Cogitatio'
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Los medios de comunicación y la desinformación digital tienen un papel clave en la escalada de tensiones sociales y episodios de violencia contra minorías porque la desinformación en redes sociales es el principal precedente a la violencia física colectiva contra esos colectivos.
Así se desprende de un artículo publicado en la revista internacional 'Cogitatio', firmado por la socióloga de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Elisa Brey, que analiza de forma comparada la cobertura mediática de los disturbios racistas ocurridos en Southport (Reino Unido) en 2024 y en Torre Pacheco (Murcia) en 2025.
Uno de los principales resultados es la repetición de una secuencia común en ambos casos: un hecho violento individual va seguido de campañas de desinformación en redes sociales que señalan a colectivos definidos por su origen, religión o estatus migratorio, lo que precede a movilizaciones y violencia colectiva contra dichos grupos.
Las narrativas digitales precedieron así a episodios de violencia colectiva dirigidos contra personas migrantes, musulmanas y otros grupos, trasladando al espacio público mensajes previamente difundidos en entornos digitales y amplificados mediante determinados marcos discursivos.
La investigación, difundida también por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), examina 298 titulares de prensa de diarios progresistas y conservadores de ambos países, destacando cómo los encuadres informativos influyen en la construcción de la opinión pública, la atribución de responsabilidades y la definición del problema de la cohesión social.
El estudio pone de relieve que la inmigración ocupa una posición central en los debates mediáticos sobre cohesión social, incluso cuando no constituye el factor explicativo directo de los sucesos analizados. Esta centralidad se observa tanto en la prensa progresista como en la conservadora, aunque con diferencias en el peso otorgado a actores como la extrema derecha, las autoridades o las comunidades afectadas.
En el caso británico, el debate se vincula con mayor frecuencia a cuestiones de orden público, seguridad y control, mientras que las referencias a la diversidad social y cultural presentan una presencia más limitada.
En el contexto español, la cobertura de los disturbios de Torre Pacheco muestra una mayor visibilidad relativa de las personas de minorías en comparación con el caso británico. No obstante, estas referencias se realizan habitualmente mediante categorías simplificadas basadas en la nacionalidad, el origen geográfico o la situación administrativa.
Este tipo de representación contribuye a presentar a las minorías como grupos homogéneos y a reforzar su posición como sujetos externos al “nosotros” social, limitando la visibilización de su diversidad interna y de sus trayectorias sociales diferenciadas.
Además, el estudio muestra que la reproducción acrítica de discursos políticos polarizadores y de contenidos procedentes de la desinformación digital contribuye a legitimar narrativas que asocian diversidad con conflicto. La atención mediática se centra en los disturbios y la respuesta policial, relegando factores estructurales como la desigualdad, la radicalización ideológica o el impacto sostenido del odio en redes.
Así, desde el Oberaxe recordaron que sus propis datos confirman la magnitud del fenómeno, con más de 138.000 mensajes racistas y xenófobos detectados tras los disturbios de Torre Pacheco, en tan solo 17 dias y dirigidos mayoritariamente contra personas norteafricanas. Finalmente, el artículo concluye que la vigilancia de los marcos informativos y del discurso de odio es clave para prevenir tensiones y fortalecer la convivencia social.
(SERVIMEDIA)
21 Abr 2026
AGG/gja


