Fertilidad

La dieta mediterránea modula la microbiota vaginal y mejora los resultados de inseminación artificial

- Un estudio indica que los hábitos alimentarios pueden ser una herramienta complementaria para mejorar las tasas de éxito de la reproducción asistida

Madrid
SERVIMEDIA

La adhesión a la dieta mediterránea puede influir de forma significativa en el éxito de los tratamientos de inseminación artificial al modular la microbiota vaginal, según un estudio del CSIC. La investigación evidencia que ciertos patrones alimentarios se asocian con un entorno microbiano más favorable para la implantación del embrión, lo que abre nuevas vías para mejorar los resultados en reproducción asistida con intervenciones no invasivas.

El trabajo, desarrollado por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), analiza la relación entre los hábitos dietéticos y la composición de la microbiota vaginal en mujeres sometidas a inseminación artificial. Los resultados apuntan a que una mayor adherencia a la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva, se correlaciona con una microbiota más equilibrada, dominada por bacterias beneficiosas.

Algunos micronutrientes presentes de manera abundante en alimentos propios de la dieta mediterránea, como las vitaminas A, C, D y E, el betacaroteno, el calcio o el zinc, “parecen ejercer un papel protector frente a la vaginosis bacteriana, el trastorno vaginal más frecuente en mujeres en edad reproductiva, caracterizado por un desequilibrio de la microbiota vaginal”, explicó la especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico Universitario de Valencia y coautora del trabajo, Mar Gimeno,

IMPLANTACIÓN EMBRIONARIA

En concreto, las investigadoras observaron que este perfil microbiano favorable "podría facilitar las condiciones necesarias para la implantación embrionaria, aumentando así las probabilidades de éxito del tratamiento". Por el contrario, patrones dietéticos alejados de la dieta mediterránea se asociaron "con una mayor presencia de microorganismos potencialmente desfavorables".

El trabajo, publicado en la revista científica 'Food & Function', muestra que las mujeres que lograron quedarse embarazadas presentaban una microbiota vaginal (microorganismos de la vagina claves en la salud reproductiva) menos diversa, y dominada por bacterias del género 'Lactobacillus', asociadas a un entorno más estable y saludable. En cambio, aquellas que no consiguieron el embarazo, especialmente con baja adherencia a la dieta mediterránea, mostraban mayor presencia de bacterias como 'Gardnerella vaginali's, vinculadas a desequilibrios microbianos.

El estudio refuerza la creciente evidencia científica sobre el papel de la microbiota en la salud reproductiva y sitúa la alimentación como un factor modulador clave. En este sentido, los autores destacan que la intervención nutricional podría incorporarse como estrategia complementaria en las clínicas de reproducción asistida, junto a los tratamientos médicos habituales.

Asimismo, la investigación subraya "la importancia de adoptar un enfoque integral en fertilidad, en el que variables como la dieta, el estilo de vida o el equilibrio microbiano se consideren elementos relevantes en la toma de decisiones clínicas".

(SERVIMEDIA)
28 Abr 2026
EDU/gja