Fútbol
Directivos de clubes españoles reivindican el control económico de LALIGA ante la alerta financiera del fútbol inglés
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El Regulador Independiente del Fútbol Inglés (IFR) ha advertido de la vulnerabilidad financiera que atraviesan los clubes de la Premier League y del resto de categorías profesionales del país, pese a que el fútbol inglés genera más de 9000 millones de libras anuales. En su informe preliminar 'State of the Game' publicado esta semana, el organismo reclama reformas urgentes para corregir los desequilibrios económicos del sistema y cuestiona la eficacia de las nuevas normas financieras para contener el gasto.
Sus conclusiones ponen de relieve la importancia de establecer mecanismos de supervisión que no solo tengan en cuenta los ingresos de los clubes, sino también su capacidad para asumir compromisos económicos, como sucede con el modelo de control preventivo que LALIGA aplica desde 2013, basado en límites de gasto individualizados para evitar que los equipos asuman obligaciones que puedan comprometer su viabilidad a largo plazo.
Según el documento, el 94% de los clubes de las cinco principales categorías del fútbol inglés registró pérdidas en la temporada 2025/2026, en un contexto marcado por el aumento de los costes, el endeudamiento y la dependencia de la financiación de sus propietarios. En el caso de la Premier League, las pérdidas medias por club pasaron de 20 a 44 millones de libras entre las temporadas 2021/2022 y 2025/2026. Los problemas económicos se agravan en las categorías inferiores, donde más del 60% de los equipos de la English Football League (EFL) y la National League presenta insolvencia técnica y el 29% de los clubes consultados no podría sobrevivir más de 30 días sin nuevas aportaciones de sus propietarios.
Este diagnóstico contrasta con la experiencia de los clubes españoles, que llevan más de una década sujetos al control económico de LALIGA. En este sentido, Juan Carlos Castaños Souillard, director financiero del Levante UD, ha destacado en sus redes sociales la estabilidad financiera que aporta este sistema. "En España llevamos más de una década con el control económico de LALIGA. A veces lo sufrimos, y en un club como el nuestro se nota, pero nos ha dado algo que en Inglaterra empiezan a echar en falta: estabilidad", ha señalado.
Una visión que comparte Alberto González Andrades, director ejecutivo del CD Castellón, quien también ha defendido en sus redes la utilidad del control económico de LALIGA. A propósito del procedimiento por presuntas infracciones financieras del Manchester City en la Premier League, el directivo ha reivindicado la postura que Javier Tebas ha mantenido durante años a favor de una supervisión más estricta de las finanzas de los clubes. González Andrades ha reconocido que, con el paso del tiempo, comprende cada vez mejor la utilidad de este sistema y ha destacado las exigencias del modelo español. "El futbol español seguirá con su rutina aburrida de pedir papeles. Pocas veces ser el pesado de la clase ha salido tan a cuenta", recalcó.
En paralelo, el IFR identifica los desequilibrios económicos entre competiciones como uno de los factores que agravan los problemas del fútbol inglés. Un club medio de la Premier League ingresa casi nueve veces más que uno de la Championship, una diferencia que alimenta la presión por aumentar el gasto deportivo. El organismo cuestiona, además, los pagos compensatorios que reciben los equipos descendidos de la Premier League, conocidos como parachute payments, al considerar que incentivan el gasto excesivo y contribuyen a la inflación salarial.
Ante estos riesgos, ha presentado un plan de seis puntos que contempla medidas para reducir las pérdidas, mejorar la gestión financiera, revisar el reparto de ingresos y avanzar en la gobernanza y la participación de los aficionados. También considera poco probable que las nuevas reglas financieras de la Premier League y la Championship consigan contener el gasto o revertir la tendencia de pérdidas.
En este contexto, el 'State of the Game', elaborado en cumplimiento de la Football Governance Act 2025, servirá de base para las futuras decisiones regulatorias del IFR, aunque sus conclusiones no implican por ahora nuevas obligaciones ni sanciones. De esta forma, el organismo pretende avanzar hacia una supervisión capaz de anticipar los problemas financieros antes de que comprometan la viabilidad de los clubes. Para ello, ha abierto un periodo de consulta pública hasta el 8 de diciembre de 2026 para recoger las aportaciones de los distintos agentes del sector antes de elaborar la versión definitiva del informe, cuya publicación está prevista para principios de 2027.
(SERVIMEDIA)
15 Oct 2026
s/gja


