Día Cáncer

Directores de Recursos Humanos impulsan el compromiso de las empresas ante el reto del cáncer

MADRID
SERVIMEDIA

La Asociación Española de Directores de Recursos Humanos (Aedrh) destacó este miércoles la importancia del Protocolo de Actuación en las Empresas para Enfermedades Crónicas, entre ellas, el cáncer, como una herramienta clave para acompañar a las personas que atraviesan una patología de larga duración o con impacto en su vida laboral.

Con motivo de la celebración hoy del Día Mundial contra el Cáncer, la Aedrh subrayó que las empresas no pueden permanecer ajenas a estas realidades y que el cuidado de la salud debe formar parte de la estrategia de gestión de personas, no solo como una medida asistencial, sino como un elemento clave de liderazgo responsable.

El protocolo, elaborado con la colaboración de expertos en salud laboral, bienestar organizacional y gestión del talento, nace con un objetivo claro: promover entornos laborales más empáticos, flexibles y sostenibles, en los que el acompañamiento, la confidencialidad y el respeto sean principios irrenunciables.

En este sentido, la E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España y miembro de la Comunidad de Salud y Bienestar de Aedrh, la doctora Daniela Silva Silva, señaló que “el cáncer es también un reto social y laboral. Desde la Asociación, y con nuestro Protocolo de Enfermedades Crónicas, defendemos el papel fundamental de las empresas como aliadas para ofrecer acompañamiento, flexibilidad y apoyo a las personas que conviven con esta patología, contribuyendo así a una mejor calidad de vida y a una reincorporación laboral más sostenible y humana”.

GUÍA PRÁCTICA

El documento establece un marco general de actuación ante situaciones de enfermedad crónica o grave —como el cáncer, la diabetes, la esclerosis múltiple o las patologías cardíacas—, garantizando en todo momento la confidencialidad, la equidad y el respeto hacia la persona afectada.

El protocolo se articula en tres fases fundamentales: Comunicación y valoración inicial, cuando el empleado decide compartir su diagnóstico; acompañamiento durante la baja o el tratamiento; y reincorporación y adaptación, mediante un plan personalizado que facilite el regreso al trabajo, contemplando adaptaciones, flexibilidad o reubicaciones cuando sea necesario.

Asimismo, el protocolo incluye medidas específicas para familiares o cuidadores, reconociendo su papel esencial y ofreciendo opciones como flexibilidad horaria, teletrabajo o permisos excepcionales.

(SERVIMEDIA)
04 Feb 2026
ABG/clc