Clima

Las emisiones mundiales por quema de biomasa caen al nivel más bajo desde 2003

- Según el servicio europeo Copernicus

MADRID
SERVIMEDIA

Las emisiones globales procedentes de la quema de biomasa durante el primer semestre de este año fueron las más bajas registradas para este periodo en los 24 años de historia de la base de datos sobre emisiones de incendios del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus, que comenzó en 2003.

El Sistema Global de Asimilación de Incendios (GFAS, por sus siglas en inglés) de este servicio europeo indica que la reducción de los incendios estacionales en el África tropical fue un factor determinante en esta disminución general, según informó este lunes Copernicus.

Sin embargo, la actividad de los incendios en América del Norte y Eurasia aumentó rápidamente a finales de junio, lo que significa que el panorama positivo del primer semestre podría cambiar.

Las emisiones totales estimadas de carbono procedentes de la quema de biomasa durante el primer semestre del año se situaron ligeramente por debajo de las 400 megatoneladas de carbono.

Por continentes, los principales responsables fueron África, con 154 megatoneladas, y Asia, con 113 megatoneladas de carbono. Ambas regiones cuentan con una larga tradición de incendios agrícolas durante la estación seca.

Durante la segunda quincena de junio, la actividad de los incendios y las emisiones se incrementaron significativamente en América del Norte. Provocados principalmente por rayos, se desarrollaron grandes incendios forestales en varias provincias de Canadá.

INCENDIOS

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS, por sus siglas en inglés) ha estado realizando un seguimiento de las columnas de humo transportadas hasta el Ártico canadiense y a través del Atlántico Norte. Los incendios de mayor envergadura se observaron en los Territorios del Noroeste y en Manitoba.

El informe del CAMS sobre la primera mitad de 2026 en materia de incendios forestales incluye un análisis de la actividad de los incendios en el norte y el oeste de Europa, tras unas condiciones inusualmente secas y cálidas, así como el intenso comienzo de año en el hemisferio sur.

El impacto de las emisiones de los incendios forestales en la salud y el medio ambiente es motivo de preocupación en el mundo, ya que un número cada vez mayor de estudios revela sus consecuencias generalizadas.

“El mínimo histórico de las emisiones totales procedentes de la quema de biomasa durante el primer semestre de 2026 continúa la tendencia general a la baja relacionada con los cambios en los incendios de sabana en África tropical y Asia”, según Mark Parrington, científico sénior del CAMS.

Sin embargo, Parrington añadió: “La aparición observada de numerosos incendios forestales a gran escala en Eurasia y América del Norte durante las últimas dos semanas de junio podría aumentar las emisiones totales globales durante el resto del verano”.

EL NIÑO

Con vistas al futuro, las condiciones de El Niño previstas podrían aumentar las emisiones globales derivadas de los incendios, tal y como se observó durante los anteriores episodios de El Niño de 2015 y 2019, cuando la quema persistente de biomasa en Indonesia provocó una neblina regional generalizada y degradó gravemente la calidad del aire.

“Aunque el primer semestre del año ofrece una imagen positiva, sigue siendo esencial mantener la vigilancia, ya que el humo de los incendios forestales aún puede tener un impacto significativo en la calidad del aire y las condiciones pueden cambiar rápidamente”, concluyó Parrington.

(SERVIMEDIA)
06 Jul 2026
MGR/gja