Educación
Un ensayo invita a reflexionar sobre la educación y la pastoral educativa
- 'La escuela en llamas', del carmelita Fernando Donaire Martín
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El ensayo 'La escuela en llamas' (Khaf), del sacerdote carmelita descalzo Fernando Donaire Martín, invita a reflexionar sobre la pastoral educativa y a observar la escuela desde su interior en un contexto de constante transformación.
Con prólogo de José Luis Segovia, vicario pastoral de la archidiócesis de Madrid, este ensayo pretende ser una conversación con el lector en torno a la escuela y la pastoral. Se trata de una narración que propone una reflexión cercana y profunda sobre la pastoral educativa.
A través del diálogo, plantea una forma de educar que conecta con la vida y despierta el sentido. Su enfoque resulta especialmente valioso para docentes, familias y personas comprometidas con la educación.
El título remite a la tradición carmelitana, como explica su autor: "El fuego y las llamas son símbolos queridos por Teresa y Juan de la Cruz. Ambos utilizan esa simbología para hablar del encuentro con Dios. Creo que la pastoral escolar tiene que llamear, brillar por dentro, hacerse notar desde el interior. Ahí está su centro y su fuerza".
En el volumen, el sacerdote profundiza sobre entender la educación como hogar y como encuentro; la atención esencial como acto espiritual y pedagógico y la utopía como horizonte posible de la mano de la esperanza.
En resumen, en palabras suyas, el ensayo es "una mirada al mundo en el que educamos desde el carisma carmelitano como propuesta específica, buscando despertar la interioridad y la experiencia frente al ruido y la acumulación de estímulos, abiertos a la esperanza y a la vida".
Aterriza también los distintos lugares en los que se vive la pastoral: la titularidad, la dirección, la coordinación de equipos y la formación. Para el autor, cada lugar es distinto y tiene sus desafíos, y en todos hay que apostar por el proceso y el sentido tanto de los subrayados como los matices y las acciones concretas.
Para quien considera que "en nuestro mundo los grandes desafíos son plantarle cara a la prisa, al ruido y al individualismo", el principal reto actual de la pastoral educativa "es crear comunidades de acogida y vida que transparenten los valores del Evangelio y puedan transmitirlos a los alumnos". Y hacerlo, "sin estrategias ni marketing, sin alharacas ni fuegos de artificio sino a través de comunidades reales que viven cada día su vocación docente en un entorno educativo".
Ahora que en muchos colegios concertados la pastoral está dirigida por laicos, ese trasvase, considera el autor, es "positivo si nace de una experiencia de comunidad, de una misión, de un convencimiento. No es tanto elegir personas y ponerlas al frente de una función como puede ser una coordinación o una jefatura de estudios. La pastoral es un servicio, un testimonio y una vocación. Hacen falta hombres y mujeres con una mirada contemplativa que vean la realidad con los ojos bien abiertos y tengan la fuerza de transmitir la Buena Noticia".
Para Donaire, la pastoral educativa tiene que ser cercana, tocar el corazón y expandir la buena noticia que se regala. Comunicar, compartir, dialogar, sugerir, caminar, acompañar. Todo esto es pastoral pero también saber sembrar, esperar y rezar.
(SERVIMEDIA)
24 Mayo 2026
AHP/mjg


