'Caso Epstein'

Epstein se interesó por la “historia real” entre el rey Juan Carlos y Corinna

- Un amigo le comentó las gestiones de la mujer danesa para ayudar a Urdangarin en sus proceso judicial

MADRID
SERVIMEDIA

Jeffrey Epstein, financiero estadounidense que fue condenado en EEUU por explotación sexual de menores, se interesó en 2013 por la “historia real” del rey Juan Carlos con Corinna Larsen.

El condenado pregunta al respecto en junio de 2013 en una serie de correos electrónicos a su amigo Olivier Colom, que fue consejero diplomático de Nicolas Sarkozy en el Elíseo entre 2007 y 2012 y luego ocupó cargos directivos en el grupo financiero Edmond de Rothschild.

Así figura en una cadena de mensajes entre Epstein y Colom que forma parte de los más de tres millones de documentos sobre el ‘caso Epstein’ que han sido desclasificados esta semana en EEUU, según anunció el fiscal general adjunto de este país, Todd Blanche. Este alto cargo explicó que el Ejecutivo de Donald Trump, en cumplimiento de la ley, abría al público aproximadamente tres millones y medio de documentos, entre los que había más de 2.000 videos y 180.000 imágenes.

En este sentido, el interés de Epstein por Corinna Larsen se inició con un correo dirigido a su amigo francés el 23 de junio de 2013 a las 2.53 de la tarde. El financiero pregunta a su interlocutor lo siguiente: "Corinna sayn wittgenstein what is her real story (Corrina Sayn Wittgenstein cuál es su historia)".

La respuesta de Colom a Epstein no dejó lugar a dudas sobre la percepción que se tenía de ella en el extranjero. Colom advirtió a Epstein que tuviera cuidado ("beware"), describiendo a Corinna como la persona que en ese momento acaparaba la atención mediática en España bajo la etiqueta de ser la amante ("mistress") del Rey. Este contexto personal se presentaba entrelazado con una serie de actividades de gran calado institucional y económico.

VIAJE A ÁFRICA

En el relato que Colom envió a Epstein, se destaca que Corinna fue la acompañante del monarca en el polémico viaje de caza a África, un evento que los documentos califican como el detonante de un "enorme escándalo". Para los interlocutores de Epstein, ella no era solo una figura sentimental, sino una "consejera informal", una amiga y, fundamentalmente, una intermediaria o "go-between" en asuntos de Estado y negocios.

Los documentos detallan que los jueces españoles ya investigaban en 2013 las actuaciones de Corinna Larsen, enfocándose en dos ejes principales. El primero era su presunto intento de "ayudar" al que se denomina el "yerno' (King's son-in-law) del rey Juan Carlos (Iñaki Urdangarin), quien ya enfrentaba procesos judiciales. El segundo eje era el papel mediador de esta mujer danesa para introducir empresas españolas en los mercados de Oriente Medio y Rusia.

Un punto particularmente sensible mencionado en los correos es el intento de Corinna de convencer a la parte española para aceptar a la petrolera rusa Lukoil en el capital de Repsol. Esta mención sitúa a la empresaria en el centro de operaciones estratégicas que afectaban a los intereses energéticos y económicos de España, bajo el paraguas de su relación con el entonces jefe del Estado.

La reacción de Epstein ante esta información fue de profunda desconfianza. Tras recibir los detalles sobre las gestiones de Corinna en Rusia, el financiero cuestionó si ella estaba intentando involucrarlos en negocios en ese país. Su sentencia final sobre ella fue lapidaria: "Nunca la he conocido, pero no me gusta el olor" ("I never met her but dont like the smell"), sugiriendo que las actividades de la empresaria no le inspiraban fiabilidad.

ENCUENTRO CON BILL CLINTON

Años más tarde, en septiembre de 2018, otros correos vuelven a situar a Juan Carlos I en la órbita de los contactos de Epstein. Un mensaje de la relaciones públicas Peggy Siegal informaba al financiero que esa misma noche cenaría con el rey Juan Carlos en Nueva York. La cena, organizada por Pepe Fanjul para un grupo selecto de 30 amigos, confirmaba que el monarca seguía frecuentando círculos sociales de alto nivel vinculados indirectamente con Epstein.

Los documentos también recogen encuentros previos de carácter más diplomático que subrayan la red de contactos del monarca. En noviembre de 2003, se planificaron encuentros formales con el expresidente Bill Clinton en Madrid, incluyendo un almuerzo y un desayuno de trabajo. Estas citas evidencian que, durante décadas, la agenda de Juan Carlos I estuvo poblada por figuras de la política mundial de primer orden.

Sin embargo, el tono de los documentos cambia drásticamente al llegar a agosto de 2020. Los boletines de noticias del FBI recogidos en las fuentes reflejan la incertidumbre internacional tras el anuncio de la salida del rey de España. Los reportes mencionaban destinos contradictorios, situándolo inicialmente en la localidad portuguesa de Cascais, donde pasó parte de su infancia, o en la República Dominicana.

Esta confusión sobre su paradero fue alimentada por desmentidos oficiales, como el del ministro de exteriores dominicano, quien aseguró que el monarca no había ingresado en su país. El contexto que presentan las fuentes en este punto es el de una crisis institucional profunda, donde el paradero de quien fuera una figura clave de la transición española se convirtió en una incógnita para las agencias de inteligencia y prensa internacionales.

En definitiva, estos documentos ofrecen un mosaico de la vida de Juan Carlos I visto desde el exterior: desde la curiosidad de Epstein por su "historia real" con Corinna, pasando por cenas exclusivas en Nueva York, hasta su salida de España en 2020. Los testimonios de personas como Colom y Siegal muestran cómo la mezcla de lo personal, lo político y lo empresarial definió la percepción global de su reinado en sus etapas más críticas.

(SERVIMEDIA)
05 Feb 2026
NBC/clc