Clima

España aporta cinco millones a la Alianza Internacional para la Resiliencia frente a la Sequía

MADRID
SERVIMEDIA

España contribuirá con cinco millones de euros a la Alianza Internacional para la Resiliencia frente a la Sequía (IDRA, por sus siglas en inglés), según lo comprometido en la 17ª Cumbre de Lucha contra la Desertificación, conocida como COP17 que se celebra del 17 al 28 de agosto en Ulán Bator (Mongolia).

Esta cumbre, auspiciada por la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), tiene como lema ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’.

La IDRA se lanzó en la 27ª Cumbre del Clima o COP27, que tuvo lugar en Sharm el-Sheij (Egipto) en 2022, bajo el liderazgo del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente de Senegal, Macky Sall.

Entonces, España comprometió inicialmente cinco millones de euros y ha realizado otra aportación con esa misma cantidad, según informó este jueves el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Con ello, España consolida su posición como uno de los principales impulsores políticos y financieros de la Alianza. Desde su creación, la IDRA se ha ampliado hasta contar con más de 78 miembros, entre países y organizaciones internacionales, científicas y de cooperación.

Esta Alianza busca cambiar el enfoque tradicional de respuesta a las sequías, pasando de la emergencia a la anticipación, prevención, preparación y resiliencia a largo plazo.

Esa apuesta por la prevención responde a la creciente magnitud del problema. Según Naciones Unidas, alrededor 1.840 millones de personas sufren actualmente los efectos de la sequía, el 85% en países de renta baja y media.

Además, la CNULD calcula que la degradación de tierras, la desertificación y la sequía provocan pérdidas económicas de unos 878.000 millones de dólares al año. En 2050, tres de cada cuatro personas podrían verse afectadas por la sequía.

OBSERVATORIO INTERNACIONAL

Ante esta situación, la inversión en resiliencia y restauración de tierras se plantea también como una herramienta de desarrollo y prevención de riesgos, no solo ambiental. La CNULD cree que cada dólar invertido en restauración de tierras puede generar hasta ocho dólares en beneficios sociales, económicos y ambientales.

España defiende “una gestión proactiva y preventiva de la sequía”, según Transición Ecológica, basada en la anticipación de riesgos, el conocimiento científico, la restauración de ecosistemas, la innovación, la cooperación internacional y la movilización de financiación pública y privada, con el fin de reducir los costes sociales, económicos y ambientales de las sequías y evitar que los fenómenos climáticos extremos se conviertan en crisis humanitarias o económicas.

Por otro lado, España, en calidad de copresidencia de la IDRA, participó este martes en el lanzamiento de la segunda fase del Observatorio Internacional de Resiliencia frente a la Sequía (IDRO), el primer observatorio mundial dedicado a la resiliencia frente a la sequía y una iniciativa destinada a reforzar el conocimiento, la cooperación internacional y las herramientas de apoyo a la toma de decisiones para afrontar uno de los riesgos climáticos más graves y crecientes a nivel mundial.

La primera fase del observatorio, una versión piloto presentada durante la 16ª Cumbre de Lucha contra la Desertificación (COP16), celebrada en Riad (Arabia Saudí) en 2024, nació para proporcionar a los responsables de la toma de decisiones información más sólida, herramientas prácticas y una base de conocimiento que facilitara la transición desde una gestión reactiva de las crisis hacia enfoques proactivos.

ÍNDICE

La segunda fase, presentada en la COP27, marca la transición desde aquella versión piloto a una plataforma en línea plenamente operativa que permite a los países ir más allá del simple seguimiento del riesgo de sequía para reforzar de manera efectiva su resiliencia.

El núcleo de esta segunda fase es el primer Índice de Resiliencia frente a la Sequía (DRI, por sus siglas en inglés) del mundo, una herramienta que permite a los países evaluar su capacidad para anticiparse a la sequía, prepararse ante ella y adaptarse a sus efectos.

El DRI identifica vulnerabilidades y ofrece una base objetiva sobre la que orientar políticas públicas e inversiones más eficaces, contribuyendo a que las decisiones en materia de sequía se apoyen en evidencia comparable entre países.

Además, el observatorio incorpora nuevas funcionalidades basadas en inteligencia artificial, que facilitan a responsables políticos, expertos técnicos y ciudadanía la interpretación de datos complejos y su traducción en conocimiento aplicable. La plataforma está ya abierta a la revisión de usuarios de todo el mundo, cuyas aportaciones permitirán seguir perfeccionando la herramienta.

(SERVIMEDIA)
26 Ago 2026
MGR/mjg