Misión lunar

España aporta tecnología crítica para la supervivencia de la tripulación que despega este miércoles hacia la Luna

- Varias empresas españolas desarrollaron componentes y software para en el módulo de servicio, responsable de la energía, la navegación y las condiciones de vida a bordo

Madrid
SERVIMEDIA

La industria española forma parte de los sistemas críticos que permitirán que cuatro astronautas viajen hasta la órbita lunar en la misión Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto para este miércoles. Se trata de la primera misión tripulada al satélite de la Tierra desde la Apolo 17 hace 54 años, según la NASA.

Lejos de una participación simbólica, la aportación industrial española está presente en el núcleo técnico de la nave, aportando tecnología imprescindible para que la misión pueda desarrollarse con seguridad, según detallaron las compañías de tecnología aeroespacial españolas que colaboran en la misión. Esta contribución se integra en la nave Orion Spacecraft y, en particular, en su Módulo de Servicio Europeo (ESM), desarrollado por la European Space Agency (ESA), entidad en la que está integrada la Agencia Espacial Española (AEE).

Orion incorpora miles de elementos electrónicos y centenares de equipos, entre los que la industria española aporta subsistemas y software en funciones críticas como la energía, el control y la navegación. Este módulo es el encargado de proporcionar la energía que alimenta todos los equipos, controlar la orientación y las maniobras de la nave, permitir la navegación más allá de la órbita terrestre y garantizar las condiciones de habitabilidad, según explicó la NASA.

Pero la aportación de España no se limita a componentes físicos sino que "incluye también sistemas de navegación y control basados en software crítico, que permiten orientar la nave y garantizar la precisión de las maniobras en el espacio profundo", en línea con la estrategia de la AEE de "impulsar capacidades tecnológicas avanzadas en el sector". Según la ESA, las empresas del sector aeroespacial españolas "intervienen en distintos subsistemas críticos".

Entre ellas, Airbus Defence and Space participa en estructuras y ensamblaje, Alter Technology garantiza la fiabilidad de componentes críticos del sistema, Sener aporta mecanismos de precisión, GMV desarrolla sistemas de navegación y control, y Crisa suministra unidades de control térmico y electrónica para la gestión energética. Además, Integrasys monitorizará la misión con una antena en el tejado de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación de la Universidad de Sevilla, y HV Sistemas diseñó y fabricó bancos de prueba para el almacenamiento de consumibles.

La Universidad de Alcalá de Henares contribuye al análisis de la radiación espacial a través del instrumento EPD de la misión Solar Orbiter, un trabajo financiado por el Gobierno de España que resulta "clave para evaluar los riesgos a los que se enfrentan los astronautas", según el Ministerio de Ciencia, que detalló que España "forma parte de esta misión estratégica que abre una nueva era de exploración" y se posiciona "en la primera línea del nuevo ciclo espacial".

LANZAMIENTO

Según explicó la propia NASA, Artemis II será la primera misión tripulada hacia la Luna desde la misión Apolo 17, en 1972, y constituye, de cara al futuro, "un paso imprescindible para volver a pisar la superficie lunar, establecer una presencia humana permanente y preparar futuras misiones tripuladas a Marte". Despegará desde el histórico Complejo 39B del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), desde donde partieron las misiones Apolo.

La NASA mantiene ventanas adicionales previstas para el periodo entre el próximo viernes y el lunes 6 de abril ante la eventualidad de que las condiciones atmosféricas impidieran el despegue (la agencia teme la presencia de viento y nubes). La misión recibió ayer martes el visto bueno en la revisión de preparación para el vuelo (Flight Readiness Review), y los sistemas se encuentran en “excelente forma”, de acuerdo con la última actualización difundida por la NASA. El lanzamiento se realizará a partir de las 18.00 horas (hora peninsular) mediante el cohete Space Launch System, "el vehículo más potente desarrollado para misiones de exploración en espacio profundo".

DIEZ DÍAS EN ÓRBITA

Orion llevará a cuatro astronautas a bordo, en un vuelo de aproximadamente diez días, sin alunizaje. Durante este tiempo, la nave realizará una trayectoria alrededor de la Luna que permitirá validar los sistemas de navegación, comunicaciones y soporte vital en condiciones reales de vuelo tripulado. Parten hacia el satélite los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen. Koch será la primera mujer en participar en una misión lunar; Glover, el primer astronauta negro en viajar a la órbita lunar; y Hansen, el primer no estadounidense en alcanzar una distancia tan lejana de la Tierra, según datos de la propia agencia.

La NASA abrirá la misión al público en tiempo real, permitiendo seguir desde cualquier lugar la trayectoria de la nave y su posición durante el viaje alrededor de la Luna a través de sus plataformas digitales oficiales.

EL ESPAÑOL QUE DIRIGE LUNAR GATEWAY

El ingeniero español de la NASA, Carlos García-Galán, elegido para dirigir Lunar Gateway (futura estación espacial permanente en órbita lunar), cuenta con más de dos décadas de experiencia en vuelos espaciales tripulados y subrayó "el carácter estratégico de la misión". "Lo de llegar a la Luna es un primer paso” dentro de un plan más amplio para desarrollar la infraestructura necesaria que permita, en el futuro, "enviar humanos a Marte", subrayó.

Este especialista en sistemas de vuelos tripulados detalló que Artemis II es el último paso para "estar seguros de que podemos llevar astronautas desde la Tierra a la Luna y regresar de forma segura". García-Galán añadió que además, este año 2026 sí aterrizarán en la Luna misiones robóticas para ir preparando infraestructuras. Se espera que para el año 2032 la NASA disponga ya en la Luna de módulos habitables para misiones de larga duración (el denominado Artemis Base Camp), confirmó.

La participación española se enmarca en el modelo de retorno geográfico de la ESA, por el que los países recuperan en contratos industriales una proporción equivalente a su contribución financiera. En el caso de España, que aporta en torno al 5% del presupuesto de la agencia, esta implicación se traduce en retornos económicos y tecnológicos de alto valor añadido para su industria aeroespacial, según el Ministerio de Ciencia.

(SERVIMEDIA)
01 Abr 2026
EDU/clc