Medio ambiente

España envía a Bruselas su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza

- Coordinado por Transición Ecológica y tras un proceso de consulta pública con más de 26.000 aportaciones

MADRID
SERVIMEDIA

El Gobierno español remitió este lunes a la Comisión Europea su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, en cumplimiento de lo establecido en el Reglamento sobre la restauración de la naturaleza.

El documento, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, es el instrumento mediante el que España concreta las medidas y actuaciones necesarias para avanzar en la restauración de los ecosistemas y contribuir al cumplimiento de los objetivos establecidos por la normativa europea, favoreciendo la mejora del bienestar ambiental y humano, y el desarrollo de actividades socioeconómicas en ecosistemas que muestran síntomas de deterioro.

El Reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza establece por primera vez objetivos jurídicamente vinculantes para los países de la UE con el fin de recuperar ecosistemas degradados y mejorar su estado de conservación.

Para ello, fija objetivos específicos para distintos tipos de ecosistemas y establece la obligación de que cada Estado miembro elabore y presente un plan nacional que detalle las medidas que prevé adoptar para alcanzarlos.

La elaboración del proyecto español fue fruto de un amplio trabajo de coordinación entre las distintas administraciones con competencias en las materias afectadas por el Reglamento.

Transición Ecológica trabajó junto a las comunidades y ciudades autónomas y el resto de las administraciones competentes, así como con de entidades y ciudadanos para recopilar y analizar la información disponible, identificar las necesidades de restauración y definir las actuaciones que permitirán avanzar hacia los objetivos establecidos por el Reglamento.

El proceso de elaboración contó también con un proceso de participación pública con el objetivo de recabar las aportaciones de ciudadanos, organizaciones, entidades científicas, sectores económicos y otros agentes interesados, incluyendo cuatro rondas de reuniones con casi 500 entidades. Adicionalmente, entre los pasados 21 de enero y 31 de marzo se desarrolló una consulta ciudadana, que recibió 26.543 aportaciones.

ECOSISTEMAS TERRESTRES Y MARINOS

El proyecto aborda el conjunto de ámbitos establecidos por el Reglamento europeo y contempla medidas destinadas a mejorar la condición de los hábitats y ecosistemas y a recuperar aquellos que presentan un estado degradado.

Entre las actuaciones previstas se encuentran las dirigidas a mejorar la condición de los Tipos de Hábitats de Interés Comunitario (THIC), uno de los principales ámbitos de aplicación del Reglamento.

En este ámbito, el trabajo desarrollado con las comunidades autónomas ha permitido recopilar propuestas de actuación sobre una superficie agregada de 9.475 kilómetros cuadrados de THIC y la restauración del hábitat de cerca de 200 especies de interés comunitario.

En los ecosistemas marinos, el Plan prevé actuaciones sobre una superficie de 288 kilómetros cuadrados antes de 2030 y de 12,3 kilómetros cuadrados susceptibles de restablecimiento del hábitat de fanerógamas marinas.

El proyecto contempla medidas relacionadas con la restauración de ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos, así como actuaciones destinadas a mejorar la conectividad ecológica y favorecer la recuperación de especies y poblaciones.

ECOSISTEMAS URBANOS, FLUVIALES, AGRARIOS

El Plan incorpora también los objetivos europeos relacionados con los ecosistemas urbanos, con medidas destinadas a mantener y aumentar la superficie de espacios verdes y la cobertura arbórea en las ciudades.

Así, prevé medidas municipales sobre más de 200 km2 antes de 2030 para evitar la pérdida neta de espacios verdes y cobertura arbórea, y actuaciones estratégicas sobre más de 1.0000 km2 antes de 2050 para incrementar estos espacios.

Otro de los ámbitos prioritarios es la restauración de los ecosistemas de agua dulce, con actuaciones dirigidas a mejorar el estado de los ríos, favorecer la conectividad longitudinal y recuperar las funciones ecológicas de los sistemas fluviales.

En este contexto, el Plan contempla medidas orientadas a avanzar en la eliminación de barreras artificiales y en la recuperación de la conectividad de los cursos de agua. Para recuperar la conectividad de los ríos y llanuras aluviales, se plantea recuperar 65 kilómetros de ríos de flujo libre y más de 120 km2 de llanuras aluviales antes de 2030.

Asimismo, se incluyen actuaciones para favorecer la recuperación de las poblaciones de polinizadores, mediante medidas destinadas a detener su declive y contribuir a su recuperación. En este ámbito se incluyen actuaciones sobre 576 km2 antes de 2030 y un mínimo de 1079 km2 antes de 2050.

En los ecosistemas agrarios, el Plan contempla medidas orientadas a mejorar su biodiversidad, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, la conservación de elementos del paisaje y el mantenimiento de sistemas agrarios de alto valor natural. Se prevén medidas sobre 1.982 km2 hasta 2030 y en torno a 2.363 km2 a 2040 y 2050.

En los ecosistemas forestales, se prevén actuaciones dirigidas a mejorar su biodiversidad, su estructura y su naturalidad, reforzando su resiliencia frente al cambio climático y los incendios forestales.

Ahí se prevén actuaciones sobre 3.241 km2 antes de 2030 y estratégicamente sobre 3.242 km2 hasta 2050, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad, la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono y la adaptación al cambio climático.

SEPTIEMBRE DE 2027

Asimismo, el Plan contribuirá al objetivo europeo de plantar 3.000 millones de árboles adicionales, con una primera estimación de unos 3,5 millones. También el principio de no deterioro significativo de los ecosistemas restaurados o en buen estado y contempla medidas para mejorar el conocimiento disponible y el seguimiento de las actuaciones de restauración.

Con la remisión del proyecto a la Comisión Europea se inicia la siguiente fase del procedimiento previsto en el Reglamento. El Ejecutivo comunitario analizará el documento y podrá formular observaciones sobre su contenido.

Este proceso permitirá avanzar hacia la aprobación de la versión final del Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, que deberá ser remitido a la Comisión Europea antes del 1 de septiembre de 2027.

(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
MGR/clc