Pensiones

España sumará 4,8 millones de potenciales jubilados para 2050, mientras que perderá 1,8 millones de personas en edad de trabajar

MADRID
SERVIMEDIA

España perderá 1,8 millones de personas en edad laboral (entre 16 y 64 años) entre 2030 y 2050, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones, es decir, 2,6 veces más de potenciales jubilados que trabajadores.

Así se desprende del informe 'Inclusión y Empleo ante el reto demográfico', elaborado por la Fundación Adecco, en el que explica que la inserción de perfiles infrarrepresentados es una de las "respuestas esenciales" para sostener la actividad, la productividad y la competitividad del país.

El análisis pone cifras a una transformación que en las próximas décadas estrechará la base de personas disponibles para trabajar, mientras aumentará con fuerza el número de personas mayores de 64 años. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidas en el estudio, la población de 16 a 64 años alcanzará su máximo en 2033 con 33,7 millones de personas, para luego descender hasta los 31,6 millones en 2050. Esto supone una reducción del 5,4% respecto a los 33,4 millones de 2030. En paralelo, los mayores de 64 años pasarán de 11,5 millones a 16,3 millones, un crecimiento del 41,7%.

Esta reducción se explica por el paulatino tránsito hacia la edad de jubilación de las generaciones del 'baby boom' y la incorporación de cohortes menos numerosas como consecuencia de la baja natalidad. El informe destaca que el relevo generacional no compensará las salidas del mercado laboral. A pesar de que el peso del tramo de 50 a 64 años bajará del 35,2% en 2030 al 32,7% en 2050, el talento sénior mantendrá un peso estructural, representando casi un tercio de la población activa. El estudio subraya que prescindir de su experiencia sería un "contrasentido demográfico y económico".

El director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero, destacó que “el desafío demográfico exige cambiar la forma en que España entiende y moviliza el talento”. “La inclusión debe situarse en el centro de esa respuesta: no podemos permitirnos que personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión y otras personas con dificultades de acceso al empleo permanezcan al margen cuando las empresas afrontan una creciente escasez de profesionales”, añadió.

Para afrontar el reto, el informe propone una respuesta integral que, además de la inclusión, pasa por crear condiciones para prolongar las trayectorias laborales de forma flexible y saludable, articular una migración ordenada y conectada con las necesidades del mercado, mejorar la cualificación para reducir el desajuste de competencias y elevar la productividad mediante la digitalización y la inteligencia artificial.

(SERVIMEDIA)
19 Ago 2026
DMM/pai