Biología marina

Las estrellas de mar guardan en su ADN un secreto para adaptarse al cambio climático

- Descubren mecanismos genéticos que podrían explicar cómo resisten el aumento de la temperatura y la acidificación de los océanos

MADRID
SERVIMEDIA

Las estrellas de mar esconden en su material genético algunas de las claves que podrían permitirles sobrevivir a los cambios cada vez más rápidos que experimentan los océanos. Un estudio científico liderado por la Estación Biológica de Doñana y la Universidad de Barcelona identificó variaciones genéticas asociadas a la capacidad de adaptación de estas especies frente al aumento de las temperaturas y la acidificación del agua.

Las estrellas de mar podrían disponer de una importante ventaja evolutiva frente al cambio climático. Un nuevo estudio ha identificado en su ADN señales genéticas vinculadas a la adaptación a condiciones ambientales extremas, lo que aporta nuevas pistas sobre la capacidad de estos equinodermos para hacer frente al calentamiento global y a la transformación de los ecosistemas marinos.

Este hallazgo ayuda a comprender cómo responderá la biodiversidad marina al cambio climático y qué poblaciones cuentan con mayores posibilidades de resistir sus efectos.

La investigación analizó la diversidad genética de diferentes poblaciones de estrellas de mar y detectó variantes del genoma asociadas a la tolerancia a cambios de temperatura, salinidad y acidez del agua.

Los autores sostienen en sus conclusiones que estos mecanismos "podrían desempeñar un papel decisivo en la supervivencia de las especies en un escenario marcado por el calentamiento de los océanos".

Los resultados sugieren que algunas poblaciones poseen una mayor capacidad adaptativa que otras, lo que podría influir en su resistencia frente a fenómenos cada vez más frecuentes, como las olas de calor marinas. Esta información resulta "especialmente relevante para anticipar qué ecosistemas serán más vulnerables en las próximas décadas".

Los investigadores destacaron que comprender la base genética de la adaptación permitirá desarrollar estrategias de conservación más eficaces. En lugar de proteger únicamente especies concretas, el objetivo pasa también por preservar la diversidad genética que hace posible esa capacidad de respuesta frente a los cambios ambientales.

El estudio revela que determinadas regiones del genoma se recombinan, se “mezclan”, mucho menos que el resto, lo que hace que se mantengan diferenciadas entre poblaciones.

“Estas regiones actúan como bloques que se heredan conjuntamente, conservando así combinaciones de genes beneficiosas para vivir en condiciones ambientales concretas, con diferencias de temperatura o salinidad”, explicó la investigadora predoctoral de la Universidad de Barcelona a Marta Martín Huete.

Para averiguar si existían diferencias ocultas en el genoma de la especie, el equipo científico analizó muestras de casi 300 ejemplares de la estrella espinosa de la especie 'Marthasterias glacialis' procedentes de 19 localidades distribuidas por el Atlántico nororiental y el Mediterráneo occidental, incluyendo las Islas Británicas, las Azores, la costa atlántica europea y el Mediterráneo.

El equipo analizó miles de marcadores distribuidos por todo el genoma y los comparó con un genoma de referencia de la especie.

Este enfoque permitió identificar las regiones compatibles con inversiones cromosómicas y estudiar cómo se distribuían entre las distintas poblaciones. Además, los datos genéticos se combinaron con información ambiental sobre temperatura y salinidad, lo que permitió explorar si las inversiones cromosómicas podrían estar relacionadas con adaptaciones locales.

El trabajo también revela que una especie ampliamente distribuida, con poblaciones conectadas y aparentemente homogéneas puede esconder una importante diversidad adaptativa en su genoma. Esto sugiere que distintas poblaciones de una misma especie podrían responder de manera diferente a fenómenos como el calentamiento del océano o los cambios en la salinidad.

CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD

Las estrellas de mar desempeñan funciones esenciales en numerosos ecosistemas costeros y oceánicos, donde contribuyen al equilibrio de las cadenas tróficas y a la conservación de la biodiversidad. Su declive puede desencadenar alteraciones relevantes en comunidades enteras de organismos marinos.

El trabajo aporta, además, nuevas evidencias de que la adaptación al cambio climático no depende exclusivamente de factores ecológicos, sino también de la variabilidad genética de las poblaciones. Según los autores, identificar estos recursos evolutivos ocultos en el ADN de las especies será "clave para predecir el futuro de la biodiversidad marina en un planeta cada vez más cálido".

Los científicos concluyeron que las estrellas de mar constituyen un modelo idóneo para estudiar cómo los organismos marinos responden a las presiones ambientales y consideran que este conocimiento puede "resultar fundamental para diseñar políticas de conservación dirigidas a proteger los ecosistemas oceánicos frente a los efectos del cambio climático".

(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
EDU/mjg