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Un estudio convierte plástico en un fármaco para el párkinson

Madrid
SERVIMEDIA

Un equipo de investigadores de la Universidad de Edimburgo ha desarrollado un método biotecnológico capaz de transformar botellas de plástico usadas en L-DOPA, uno de los principales medicamentos utilizados para tratar la enfermedad de Parkinson, mediante el empleo de bacterias modificadas genéticamente.

El avance, publicado en la revista científica ‘Nature Sustainability’, describe por primera vez un proceso biológico completo que convierte plástico posconsumo en este fármaco, abriendo la puerta a nuevas formas de reciclaje con aplicaciones farmacéuticas.

La investigación utiliza bacterias ‘Escherichia coli’ modificadas genéticamente para transformar el tereftalato de polietileno (PET), uno de los plásticos más empleados en envases y botellas, en ‘L-DOPA’ mediante una secuencia de reacciones biológicas controladas.

El proceso comienza con la descomposición del PET en sus componentes básicos, principalmente ácido tereftálico, que posteriormente es metabolizado por las bacterias hasta convertirse en el principio activo empleado en el tratamiento del párkinson.

Según los investigadores, esta tecnología podría reducir la dependencia de materias primas derivadas de combustibles fósiles y ofrecer una alternativa más sostenible para la producción de medicamentos, al tiempo que contribuye a mejorar la gestión de los residuos plásticos, cuyo reciclaje continúa siendo limitado.

APROVECHAMIENTO DE RESIDUOS

Los autores consideran que este sistema permitiría “revalorizar el carbono contenido en los residuos plásticos y evitar que termine en vertederos o sea eliminado mediante incineración”.

Además de su aplicación farmacéutica, el equipo apunta que esta estrategia de biorreciclaje podría aplicarse en el futuro a la fabricación de otros productos de alto valor añadido, como fragancias, cosméticos o compuestos químicos industriales.

Tras demostrar la viabilidad del proceso en laboratorio, los investigadores trabajan ahora en su escalado industrial con el objetivo de “mejorar su eficiencia, aumentar la capacidad de producción y evaluar su viabilidad económica”.

El estudio ha contado con financiación de UK Research and Innovation y del Industrial Biotechnology Innovation Centre, y se desarrolla en el marco del Centro de Biofabricación Sostenible Carbon-Loop (C-Loop), dedicado a la conversión de residuos en nuevos materiales.

La directora de desarrollo de Edinburgh Innovations, Susan Bodie, afirmó que estas técnicas “podrían contribuir a una revolución verde en la fabricación industrial”, mientras que la directora de impacto del Industrial Biotechnology Innovation Centre, Liz Fletcher, destacó que convertir botellas de plástico en un medicamento para el párkinson supone “una forma de rediseñar procesos” mediante la biología aplicada.

POTENCIAL DE LA BIOINGENIERÍA

Por su parte, la presidenta ejecutiva del Engineering and Physical Sciences Research Council (Epsrc), Charlotte Deane, señaló que el trabajo demuestra “el enorme potencial de la ingeniería biológica para abordar desafíos sociales” transformando residuos en productos que mejoran la calidad de vida.

El investigador principal del estudio, Stephen Wallace, sostuvo que este hallazgo “parece ser solo el comienzo” y defendió que los residuos plásticos pueden convertirse en una fuente de carbono para desarrollar nuevos tratamientos médicos.

(SERVIMEDIA)
04 Jul 2026
RIM/nbc