Educación

Un estudio corrobora que los españoles tienen dificultades para usar el inglés en el trabajo

MADRID
SERVIMEDIA

España sigue teniendo dificultades para convertir el aprendizaje del idioma en una herramienta real de empleabilidad y competitividad.

Es una de las conclusiones del EF English Proficiency Index 2025, presentado este jueves en Madrid, que confirma que el nivel de inglés en España avanza, pero alerta de una brecha persistente entre el aprendizaje del idioma y su uso efectivo en el entorno profesional, especialmente en la expresión oral y en los perfiles jóvenes.

El EF EPI 2025 se elabora a partir de datos de 2,2 millones de personas adultas de 123 países y regiones. El informe sitúa a España en la posición 36 del ranking mundial, con 540 puntos, dentro del grupo de países con nivel moderado de dominio del inglés. Se trata de una ligera mejora respecto al año anterior que, no obstante, sigue siendo insuficiente en comparación con otras economías europeas con las que España compite por talento, inversión y oportunidades profesionales.

Los datos confirman una evolución positiva pero lenta del nivel de inglés en España. Mientras países del norte y centro de Europa consolidan el idioma como una herramienta transversal en educación, empresa y administración, en España el inglés sigue abordándose mayoritariamente desde una lógica académica.

"Esta diferencia de enfoque tiene consecuencias directas en términos de competitividad. El propio estudio muestra una correlación clara entre el dominio del inglés y factores como la innovación, la productividad y la capacidad de colaboración internacional, elementos clave en un mercado laboral cada vez más globalizado", destacaron desde la organización educativa.

EMPLEABILIDAD

En palabras de Niccolò Del Monte, director general de EF en España, “el inglés ya no es una competencia académica, sino una herramienta clave para la empleabilidad y la competitividad del país”, por lo que este idioma ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un requisito estructural de empleabilidad.

Sin embargo, el nivel funcional del idioma continúa siendo una barrera para muchos profesionales, en parte porque, como señaló la directora de marketing de EF, Gemma Ollé, “durante años el aprendizaje del inglés ha estado muy centrado en los contenidos teóricos, cuando el verdadero reto está en trasladarlo a situaciones prácticas y reales”. En este contexto, las empresas demandan cada vez más perfiles capaces de comunicarse con fluidez en entornos internacionales, tanto de forma presencial como remota.

Otro de los puntos clave que se ha abordado durante el acto es la debilidad persistente de la expresión oral. Mientras que la lectura y la comprensión auditiva son las habilidades más sólidas, hablar inglés sigue siendo la principal dificultad.

En este contexto, Niccolò del Monte ha señalado que “aunque podríamos pensar que los jóvenes dominan mejor el inglés por su mayor exposición, los datos muestran lo contrario: las mejores puntuaciones se dan entre los 26 y 30 años, cuando el idioma empieza a utilizarse en contextos profesionales reales”.

Esta limitación afecta especialmente a los jóvenes profesionales. Pese a haber estudiado inglés durante más años que generaciones anteriores, muchos no se sienten preparados para utilizarlo en situaciones reales.

(SERVIMEDIA)
15 Ene 2026
AHP/gja