Terremotos
Un estudio explica por qué pueden producirse grandes terremotos donde la teoría decía que era improbable
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tokio ha demostrado que los grandes terremotos pueden generarse en fallas de ángulo muy bajo, zonas donde la teoría clásica consideraba que no se acumulaba tensión suficiente para producir seísmos de gran magnitud. El hallazgo, publicado ayer miércoles en la revista ‘Science Advances’, "puede ayudar a mejorar la evaluación probabilística del riesgo sísmico".
El trabajo, liderado por el investigador Satoshi Ide, parte de una paradoja conocida en sismología: "Los grandes terremotos se han observado con frecuencia cerca de fallas de bajo ángulo". Sin embargo, la teoría clásica sobre la generación de terremotos no explicaba bien por qué podían formarse en esas condiciones.
Para abordar esta contradicción, el equipo analizó un catálogo global de terremotos registrados entre 1976 y 2024. Los investigadores estudiaron la relación entre el ángulo de inclinación de las fallas y la probabilidad de que una ruptura sísmica crezca hasta convertirse en un gran terremoto.
Según la Universidad de Tokio, el análisis mostró que "las fallas con ángulos de inclinación bajos presentan una mayor probabilidad relativa de generar terremotos de gran magnitud". En concreto, estas zonas mostraban valores bajos del llamado ‘b-value’, un indicador estadístico que compara la proporción entre terremotos pequeños y grandes. Cuando ese valor es bajo, aumenta la probabilidad relativa de grandes seísmos.
La explicación, según los autores, "está en la orientación del campo de tensiones tectónicas". Aunque la teoría clásica sostenía que en fallas de muy bajo ángulo no se acumulaba suficiente tensión, los cálculos del equipo muestran que, con determinadas orientaciones de esas tensiones, "sí puede generarse la energía necesaria para producir grandes terremotos".
“Los grandes terremotos se han observado a menudo cerca de fallas de bajo ángulo, pero, según la teoría clásica, las condiciones no son óptimas para que se formen en estas zonas”, señaló Ide, primer autor del estudio. Este investigador subrayó además que vigilar la orientación de las tensiones tectónicas en regiones con riesgo sísmico “mejorará significativamente” la predicción probabilística de grandes terremotos.
Los autores sostienen en el 'paper' que el hallazgo "ofrece una base teórica para ampliar la observación a estructuras geológicas que hasta ahora podían haber quedado infravaloradas". No implica que se pueda predecir un terremoto concreto, pero sí puede "ayudar a identificar mejor qué zonas tienen condiciones favorables para que se produzcan grandes rupturas sísmicas".
SUMATRA, MAULE Y TOHOKU-OKI
Entre los ejemplos que ayudan a entender esta contradicción figuran grandes terremotos como el de Sumatra (Indonesia), en 2004; el de Maule (Chile), en 2010; o el de Tohoku-Oki (Japón), en 2011. Todos ellos fueron "seísmos de enorme magnitud vinculados a zonas de subducción", precisamente el tipo de escenario que el nuevo estudio trata de explicar mejor.
Según los investigadores, el problema "no estaba en que esas regiones no fueran peligrosas, sino en que los modelos físicos tradicionales no aclaraban por qué una ruptura sísmica podía crecer tanto en fallas de inclinación muy baja". El nuevo trabajo apunta a que la clave está en la orientación de las tensiones tectónicas: con determinadas configuraciones, "esas fallas sí pueden acumular energía suficiente y favorecer que la ruptura se propague hasta convertirse en un gran terremoto".
Los autores sostienen en sus conclusiones que este enfoque puede ayudar a mejorar la evaluación del riesgo sísmico, porque obliga a prestar atención no solo al tamaño máximo posible de un terremoto en una región, sino también "a las condiciones físicas que hacen más probable que una ruptura pequeña crezca hasta alcanzar una magnitud extrema".
Aunque el trabajo no se refiere a los recientes terremotos de Venezuela, los expertos atribuyen ese caso "a fallas de desplazamiento lateral entre la placa del Caribe y la Sudamericana", un mecanismo distinto al de las fallas de ángulo muy bajo analizadas por la Universidad de Tokio.
(SERVIMEDIA)
02 Jul 2026
EDU/nbc


