Astrofísica

Un estudio permite reconstruir la actividad pasada de un agujero negro gracias a la luz que dejó atrás

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo internacional de astrónomos logró reconstruir cómo fue la actividad de un agujero negro supermasivo hace miles de años utilizando la luz polarizada que quedó "reflejada en el gas y el polvo de su galaxia", una técnica que abre una nueva vía para estudiar el pasado oculto de galaxias aparentemente tranquilas, según un trabajo en el que participó el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

La investigación se centró en la galaxia GSN 069, situada a unos 250 millones de años luz de la Tierra y conocida por albergar un agujero negro supermasivo que produce extrañas explosiones de rayos X cuasi-periódicas. Hasta ahora, los científicos no sabían si este comportamiento extremo era fruto de episodios puntuales o si la galaxia había pasado por una fase prolongada de intensa actividad, según informó este viernes el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

El nuevo estudio, publicado en la revista científica 'Astronomy & Astrophysics Letters', permitió "mirar al pasado" de GSN 069 utilizando una propiedad poco habitual de la luz: su polarización. Según explica la autora principal del trabajo, la investigadora del Institute of Astrophysics del Forth (Grecia) Beatriz Agís González, "es la primera vez que se emplea la polarización de la luz óptica para rastrear la actividad pasada del núcleo de una galaxia con este tipo de erupciones".

La clave del hallazgo reside en lo que los científicos denominan "ecos de luz". Cuando el agujero negro fue mucho más activo en el pasado, emitió una gran cantidad de radiación que no llegó directamente hasta la Tierra, sino que se dispersó en el gas y el polvo que rodean el centro de la galaxia. Esa luz dispersada ha tardado más tiempo en alcanzarnos, lo que permite observar hoy señales de una actividad que ya se extinguió.

El análisis 'Polarization echoes from past nuclear activity in the quasi-periodic eruption source GSN 069' muestra que, aunque el núcleo de GSN 069 parece tranquilo en el rango óptico actual, la luz polarizada aumenta a medida que se observa más lejos del centro, una huella clara de esa radiación antigua reflejada en su entorno. “Esto indica que el agujero negro estuvo activo de forma sostenida en el pasado”, señala la investigadora del IAA-CSIC Sara Cazzoli, coautora del estudio.

Este resultado ayuda a resolver uno de los principales debates sobre esta galaxia: si su energía pasada se debía a la destrucción esporádica de estrellas o a un núcleo galáctico activo convencional. Los datos apuntan a esta segunda opción, "lo que permite comprender mejor el contexto en el que se producen las enigmáticas erupciones cuasi-periódicas".

Para llevar a cabo el estudio, el equipo utilizó el instrumento Fors2 del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, combinando técnicas de polarimetría de imagen y espectropolarimetría. Estas herramientas "permitieron localizar el origen de la luz polarizada y confirmar que procede del núcleo de la galaxia y se dispersa en regiones con una estructura irregular".

Según los autores, esta metodología tiene aplicaciones mucho más amplias. "La luz polarizada puede convertirse en una herramienta clave para reconstruir episodios de actividad de agujeros negros que, de otro modo, permanecerían ocultos”, concluyó Agís González.

(SERVIMEDIA)
23 Ene 2026
EDU/clc