Morosidad
Las facturas se siguen pagando 20 días después del tope legal en España, con un coste de 1.957 millones para las pymes
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El período medio de pago (PMP) a proveedores en España fue de 80,5 días el año pasado, 0,6 jornadas menos que en 2024, pero todavía 20,5 por encima de los 60 días fijados por ley como tope, lo que provoca que las pymes tengan que hacer un esfuerzo de 1.957 millones de euros para afrontar este problema de morosidad.
Así se desprende del último informe del Observatorio de Morosidad de Cepyme, correspondiente al segundo semestre de 2025, que la patronal elabora con datos de Informa D&B y Cesce.
El estudio avisa de que se vive un cambio de ciclo, en un escenario de mayor inestabilidad e incertidumbre, con incrementos de los precios energéticos y de las materias primas. El euríbor a 12 meses ya ha experimentado un importante incremento y descuenta posibles aumentos de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) como respuesta al alza de la inflación.
En el conjunto de 2025, el esfuerzo financiero vinculado a la deuda comercial se redujo gracias al descenso de los tipos de interés y al PMP, lo cual más que compensó el efecto al alza derivado del crecimiento de la deuda comercial, de forma que, a excepción del último trimestre del año, el esfuerzo financiero vinculado a la citada deuda comercial registró una senda de reducción.
Sin embargo, estas mejoras no fueron suficientes para evitar que el coste financiero de la deuda comercial alcanzase los 5.568 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025, de los cuales, casi 2.000 millones eran explicados por las pymes.
El esfuerzo financiero vinculado a la deuda comercial para el conjunto de las pymes fue de 1.957 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025, frente a los 2.284 millones de euros alcanzados en el cuarto trimestre de 2024. En el caso de las microempresas este esfuerzo representó un total de 611 millones de euros, frente a los 715 millones de euros del último trimestre de 2024, mientras que en las empresas de tamaño pequeño se situó en 781 millones de euros, frente a los 915 millones de un año antes.
REDUCCIÓN DEL PMP EN PYMES
El período medio de pago se redujo casi un día para el conjunto de las pymes, desde los 79,2 días en el cuarto trimestre de 2024 a los 78,3 en el mismo período de 2025. Sin embargo, esta reducción no fue homogénea para todos los tamaños de empresas.
La mayor reducción se registró en las medianas, que pasaron de un PMP de 83,3 días en 2024 a 81,4 en 2025, mientras que las microempresas experimentaron una reducción de una jornada, desde los 75,7 a 74,7 días. Por su parte, las pequeñas empresas registraron un ligero incremento en su PMP, desde los 78,7 días a 78,9 días.
No obstante, si se analizan los promedios del año, sobresale el deterioro del PMP de la microempresa, a las que Cepyme señala como “el eslabón más débil de la cadena”. En concreto, sumó 2,3 días más que en el conjunto de 2024, al situarse en 80,7 días, cuando en el resto de los segmentos empresariales caían las medias anuales.
SECTORES
Por sectores, el PMP se incrementó en el cuarto trimestre de 2025 tanto en la construcción (96,5 días, frente a 90,4 en el mismo período de 2024) como en el sector agroalimentario (74,4 días, frente a 73 en el cuarto trimestre de 2024).
Por el contrario, en términos interanuales, los servicios y la industria redujeron su PMP, especialmente en el primer caso, ya que descendió en 3,1 días hasta situarse en 70,6 días. En cuanto a la industria, la caída fue de 1,7 días hasta alcanzar los 74,3.
Por comunidades autónomas, el PMP mejoró en términos interanuales en ocho de ellas: Andalucía, Islas Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, La Rioja y Región de Murcia. Los descensos más significativos se registraron en La Rioja y las Islas Baleares, donde el PMP en el último trimestre de 2025 fue 3,1 y 3,4 días inferior al de un año antes.
Por su parte, Extremadura fue la comunidad autónoma con peor comportamiento del PMP en el ejercicio 2025, pasando de 66,3 días en el último trimestre de 2024 a 71,6 en el mismo período de 2025, lo que refleja un incremento de 5,3 días. También destacaron los aumentos en el PMP de la Comunidad Foral de Navarra, Castilla y León y Ceuta y Melilla, todos ellos superiores a 3 días.
La Comunidad de Madrid fue la comunidad con el PMP más elevado (90,9 días), por delante de Murcia y Galicia (89,1 días y 88,7 días, respectivamente). En el lado opuesto, las Islas Baleares y Aragón fueron las comunidades autónomas con un PMP más reducido (69 y 68,7 días, respectivamente).
En cuanto al índice de morosidad en las facturas de ventas a plazo (Imfvp) del Observatorio de Morosidad de Cepyme, que analiza la tendencia de las empresas a recurrir a acuerdos de aplazamientos del pago de facturas en sus relaciones comerciales, se situó en el cuarto trimestre de 2025 en 54,1 puntos, frente a los 52,9 puntos de un año antes, rompiendo la tendencia de descenso que venía mostrando desde mediados de 2023.
El Imfvp se incrementó en 13,7 puntos en el sector agroalimentario. Esto equivale a un aumento del 36,2%, que ponía fin a su tendencia a la baja en un contexto de aumento de las presiones sobre los márgenes del sector primario. Por el contrario, se redujo en los servicios y la construcción. En este último caso, el recorte de 18,8 puntos en el promedio de 2025 escondía su adversa evolución en el segundo semestre del año, cuando aumentó en un 25%.
BAJA LA PUNTUALIDAD
Por otra parte, la proporción de importes facturados que se abona de manera puntual o por anticipado viene manteniendo una ligera tendencia descendente desde finales de 2024. Así, en el cuarto trimestre de 2025, el 30,4% de los importes facturados por las empresas se cobró puntualmente o por anticipado, mientras que un año antes esa proporción se situó en el 32,6%.
Se trata de un recorte de 2,2 puntos porcentuales, un deterioro que se produce sobre un punto de partida que representaba las mejores cifras en 15 años. Sin embargo, se consolidaba el giro de la tendencia en los pagos realizados hasta 30 días después del vencimiento y, especialmente, los que se producían más allá de esos 30 días. Los primeros representaron dos terceras partes del total en el cuarto trimestre de 2025, como consecuencia del aumento en 2,7 puntos en el último año.
Los retrasos más perjudiciales para las empresas, los que exceden el horizonte de 30 días, se situaban en un 3% del total, a pesar de su repunte. Un incremento que se explica, básicamente, por el aumento de los pagos entre 60 y 90 días, registrando ligeros cambios los llevados a cabo en el plazo de más de 90 días.
El análisis de los plazos de pago desde la óptica del número de facturas emitidas confirma que cuanto menor es el tamaño de las empresas, mayor es el porcentaje de facturas que cobran a más de 30 días tras su fecha de vencimiento. Así, con datos correspondientes al cuarto trimestre del año 2025, en el segmento de las microempresas, cerca del 10,7% de las facturas se cobran más de 30 días después de su fecha de vencimiento.
Por su parte, en el caso de las pequeñas empresas, el porcentaje de facturas cobradas más de 30 días después de su fecha de vencimiento cayó hasta el 6,3%, cifra que se reduce hasta el 5,3% en las grandes empresas. En el caso de las compañías medianas, los pagos recibidos con más de 30 días de retraso se estabilizaban en porcentajes próximos al 5,6%.
(SERVIMEDIA)
07 Abr 2026
DMM/clc


