Neurología
La falta de acceso estable a una alimentación adecuada se asocia a un riesgo hasta cuatro veces mayor de demencia
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Las personas que sufren inseguridad alimentaria, es decir, dificultades para acceder de forma regular a alimentos suficientes y nutritivos, presentan un riesgo hasta cuatro veces mayor de padecer demencia en la vejez, según un estudio de la Universidad de Michigan publicado en 'The American Journal of Clinical Nutrition'.
La investigación concluyó que la relación más fuerte se observa entre quienes experimentaron inseguridad alimentaria tanto en la mediana edad como en etapas posteriores de la vida, mientras que los problemas de acceso a la alimentación únicamente durante la mediana edad no mostraron una asociación significativa con la aparición de demencia.
Los investigadores analizaron datos de 2.051 adultos estadounidenses procedentes del Panel Study of Income Dynamics, una de las encuestas familiares longitudinales más antiguas y representativas de Estados Unidos. El trabajo evaluó la situación alimentaria de los participantes en dos periodos distintos: entre 1999 y 2003, como referencia de la mediana edad, y entre 2015 y 2019, ya en edades más avanzadas.
Los resultados mostraron que el 3% de los participantes sufrió inseguridad alimentaria únicamente en la mediana edad, el 5,2% solo en etapas posteriores y otro 5% en ambos periodos. Aunque se trata de una minoría de la muestra, los autores observaron que el momento en que se produce esa privación resulta decisivo para la salud cognitiva futura.
La autora principal del estudio, Noura Insolera, investigadora del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan, destacó que el seguimiento durante décadas de las mismas familias permitió analizar cómo las dificultades económicas y nutricionales repercuten en la salud a largo plazo. Según explicó, "ya existían evidencias de que el hambre y las deficiencias nutricionales afectan al aprendizaje y al desarrollo, pero ahora también emergen posibles vínculos con el deterioro cognitivo y la demencia".
Los investigadores recomendaron que, en base a estos resultados, se refuerce la necesidad de prestar atención a las condiciones sociales y económicas que afectan a las personas mayores, especialmente a aquellas en situación de vulnerabilidad.
El estudio cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento demográfico y aumento de las enfermedades neurodegenerativas, según los autores. La demencia "constituye una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores", por lo que identificar factores de riesgo potencialmente modificables, como la inseguridad alimentaria, podría contribuir al diseño de estrategias de prevención y apoyo social.
(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
EDU/clc


