Atención Primaria
Los farmacéuticos piden a los gobiernos que amplíen sus competencias en el tratamiento de las enfermedades crónicas
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La Federación Internacional Farmacéutica (FIP) emitió este martes un comunicado en el que insta a los gobiernos a que amplíen las competencias de los farmacéuticos en el abordaje de las enfermedades crónicas y reconozcan su papel como profesionales sanitarios de primera línea. Se trata de una de las principales decisiones adoptadas en el recién celebrado Consejo Mundial de Farmacia en Montreal (Canadá).
Este colectivo profesional considera que "su mayor integración en los sistemas de Atención Primaria contribuiría a mejorar la prevención, el seguimiento y la adherencia a los tratamientos de millones de pacientes".
La FIP, en la reunión de su Council el marco del 84 Congreso Mundial de Farmacia, celebrada el pasado fin de semana en Montreal, aprobó "una declaración política" centrada en las enfermedades no transmisibles, que "representan la principal causa de muerte a escala mundial". Este manifiesto se conocerá como 'La Declaración de Montreal'.
Esta federación sostiene en su comunicación internacional que "el progresivo envejecimiento de la población y el aumento de patologías crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o las afecciones respiratorias exigen aprovechar todo el potencial asistencial de los farmacéuticos, cuya accesibilidad y cercanía a los pacientes les sitúan en una posición estratégica para reforzar la atención sanitaria".
Por ello, consideró en el congreso que debe reconocerse "de forma más decidida la contribución de estos profesionales en el ámbito de la Atención Primaria y ampliar sus atribuciones dentro de los sistemas sanitarios". A su juicio, los farmacéuticos "pueden desempeñar un papel clave en la detección precoz de factores de riesgo, el seguimiento de pacientes crónicos, la promoción de hábitos saludables y la mejora del cumplimiento terapéutico".
La organización defendió en un comunicado que una mayor participación de estos profesionales permitiría "reforzar la lucha contra enfermedades de elevada carga asistencial y económica, como la diabetes, el cáncer o las patologías cardiovasculares", además de contribuir a aliviar la presión que soportan otros niveles asistenciales.
Asimismo, subrayó que las farmacias comunitarias constituyen "uno de los recursos sanitarios más accesibles para la población y que, en muchos casos, representan el primer punto de contacto de los ciudadanos con el sistema de salud", lo que las convierte en un "entorno idóneo para desarrollar estrategias de prevención y educación sanitaria".
ENFERMEDADES CRÓNICAS
La FIP recordó que las enfermedades no transmisibles son responsables de la mayor parte de las muertes y de la carga de enfermedad a nivel mundial, una realidad "que obliga a impulsar modelos asistenciales más coordinados y centrados en el paciente".
Por ello, abogó por avanzar hacia "marcos normativos que permitan a los farmacéuticos asumir nuevas funciones, siempre en colaboración con el resto de profesionales sanitarios, para optimizar el uso de los medicamentos, prevenir complicaciones y favorecer mejores resultados en salud".
La federación consideró que una utilización más eficiente de las capacidades de los farmacéuticos no solo beneficiaría a los pacientes, sino que también "contribuiría a incrementar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios", especialmente en un contexto marcado por el aumento de la cronicidad y la demanda asistencial.
Además, el Council de Montreal aprobó otras cinco declaraciones políticas, tres de ellas centradas en cómo el farmacéutico puede contribuir en la seguridad del paciente; la prevención y reducción de los daños asociados al consumo de sustancias psicoactivas, y en el apoyo y empoderamiento de las mujeres y los cuidadores no profesionales para un buen uso de los medicamentos
Las otras dos declaraciones están focalizadas en la capacidad de decisión del farmacéutico en la elección de los medicamentos (intercambio terapéutico y sustitución) y las pautas para la elaboración de un código deontológico para la profesión.
Por otra parte, ayer lunes se desarrolló una mesa redonda organizada por la FIP que "puso de relieve la importancia de la colaboración entre las administraciones sanitarias y las organizaciones colegiales para garantizar un acceso equitativo a la atención farmacéutica", informó el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España.
CASO DE ÉXISTO EN ESPAÑA
Durante el encuentro, la farmacia española presentó como caso de éxito el Programa de Farmacia Comunitaria Rural de La Rioja, expuesto por el miembro del Comité Directivo de la Sección de Farmacia Comunitaria de la FIP, José Luis Nájera. La iniciativa, desarrollada entre noviembre de 2025 y abril de 2026 gracias a la colaboración entre el Gobierno de La Rioja, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja, se implantó en farmacias rurales de viabilidad económica comprometida.
El programa nació "con el objetivo de garantizar un acceso equitativo a la atención sanitaria y social en zonas rurales y despobladas, reforzar el bienestar de los colectivos más vulnerables y promover la equidad territorial", evitando que el lugar de residencia o la situación económica condicionen el acceso de los ciudadanos a los servicios de salud.
(SERVIMEDIA)
01 Sep 2026
EDU/clc


