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Comercio

Feijóo exige que el acuerdo UE-Mercosur desregule el sector primario y garantice igualdad de condiciones

- Mañueco reclama “reciprocidad”, porque “lo contrario se llama competencia desleal”

- Preocupación creciente en el PP por cómo Vox ha instrumentalizado los puntos débiles del acuerdo para ganar terreno en el campo

MADRID VALLADOLID
SERVIMEDIA

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguró este viernes que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur –que se firmará mañana en Uruguay– es “una oportunidad económica y política” para “influir” en el mundo, pero remarcó que el trabajo aún “no ha terminado” porque la Comisión Europea y el Gobierno de Pedro Sánchez deben “asegurar que la aplicación de las cláusulas de protección será automática” y “liberar” al sector agraria de “tantas exigencias” legales para garantizar la igualdad entre mercados.

Así lo afirmó en unas jornadas organizadas por el PP Europeo en Valladolid, donde reconoció que la Unión Europea “debe ganar influencia y abrir nuevos horizontes”, y que “tener más aliados y más mercados fortalecerá” a la UE y a España “en un momento geopolítico enormemente delicado”. Pero, del mismo modo, subrayó que hay que “abrir mercados” con “responsabilidad” y “garantías”, y no “porque sí”.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se pronunció en la misma línea ante el recelo que ha suscitado el acuerdo entre los agricultores y ganaderos de su comunidad. En su caso, reclamó “reciprocidad”, porque “lo contrario se llama competencia desleal”.

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur se negocia desde 1999 con el objetivo de crear una gran zona de libre comercio y reforzar la proyección económica y política de ambos bloques, aunque el proceso se ha alargado por las reticencias europeas al impacto en el sector agrario y por las exigencias medioambientales.

PREOCUPACIÓN CON VOX

Fuentes populares explican a Servimedia que el pacto supone una oportunidad histórica para España porque, por primera vez en la historia de la UE, el comercio internacional hablará en español.

Pero reconocen una preocupación creciente por cómo Vox ha instrumentalizado los puntos débiles del acuerdo para ganar votos en el campo, que recela de las consecuencias que puede tener para su negocio por la desregulación del mercado latinoamericano. “Nos están haciendo mucho daño”, dicen. En los próximos meses, habrá elecciones autonómicas en Aragón, Castilla y León y Andalucía.

El discurso de Feijóo fue en clave industrial y competencia y, desde el “reformismo crítico”, señaló que “faltan tres cosas” antes “de cualquier entrada en vigor del Tratado”.

La primera es que las cláusulas de protección para “salvaguardar” a los sectores europeos, particularmente al agrario, sean “automáticas”. La segunda es que el Gobierno asegure “un control de fronteras que realmente garantice la inspección y el refuerzo de aduanas”. Y la tercera y última es que la Comisión Europea y el Gobierno español han de “liberar a los sectores productivos, sobre todo el sector primario, de tantas exigencias europeas en vigor”.

MÁS INFLUENCIA

“La Unión debe ganar influencia y debe abrir nuevos horizontes. Tener más aliados y más mercados nos fortalecerá en un momento geopolítico enormemente delicado. Pero, eso sí, debemos hacerlo siempre con responsabilidad y abrir nuevos mercados; no se abren porque sí, se abren si nos interesa, con responsabilidad y con garantías”, dijo.

Feijóo señaló, “en consecuencia”, que el acuerdo con Mercosur “puede ser una oportunidad económica y política porque los espacios en los que seamos capaces de influir no los ocuparán nuestros rivales económicos y también políticos”. Pero, del mismo modo, pidió limar los asuntos pendientes. “Nuestra gente no tiene miedo a competir. Lo que tiene es hartazgo por normas ideológicas que les impide trabajar en igualdad de condiciones. Y ahí es donde hay que trabajar”, añadió.

Mañueco, que convocará la próxima semana las elecciones de Castilla y León para el 15 de marzo, apuntó que los productos importados deben tener las “mismas exigencias” que se les pide a los que se “producen aquí”, porque “lo contrario se llama competencia desleal”.

También exigió al Gobierno de Pedro Sánchez que reclame dicha “reciprocidad” en Bruselas y “haga un análisis detallado y desagregado por producciones y territorios para analizar el impacto del acuerdo con especial atención a los sectores vulnerables”, además de “un control serio y efectivo en las fronteras”.

AUTONOMÍA ESTRATÉGICA

En el mismo marco, Feijóo defendió que la Comisión, presidida por su compañera Ursula von der Leyen, “debe completar el cambio que los europeos han pedido” en las elecciones europeas del 9 de junio de 2024, lo que pasa por “acabar con la máxima de que otros producen e innovan y Europa regula” y “simplificar para competir”.

Por ello, celebró que se puedan seguir vendiendo coches con motores de combustión más allá de 2035, “un compromiso del Partido Popular español en las pasadas elecciones europeas”, e insistió en la necesidad de alargar la vida útil de las centrales nucleares –que constituyen el 21% de la generación eléctrica del país– para no depender del gas ruso.

Por último, Feijóo insistió en que “Europa debe prepararse para defenderse y para hacer frente a todas las amenazas a nuestra democracia y nuestro estilo de vida”, sin “falsos discursos pacifistas “que solo sirven a los intereses externos y normalmente los fabrican nuestros adversarios y “sin confrontaciones interesadas con nuestros aliados”, en lo que sonó a una crítica a Sánchez por sus choques con Estados Unidos.

El próximo lunes, Feijóo se reunirá con el presidente del Gobierno en La Moncloa para abordar la política de Defensa del Ejecutivo, con especial interés en Ucrania y Groenlandia. Sobre este último asunto, la oposición espera a recopilar información de Sánchez antes de posicionarse, pero Feijóo señaló que la UE “debe prepararse para defenderse y para hacer frente a todas las amenazas”.

(SERVIMEDIA)
16 Ene 2026
PTR/fcm