Ampliación

Visita Papa

Gaudí ve culminada su obra más universal en el cielo de Barcelona

- Las palabras y la figura del arquitecto cobran forma en la inauguración de la torre de Jesús: "Primero el amor, después la técnica"

- El Papa bendice con una llamada a la paz la torre más alta de la Sagrada Familia

- Valentina, una niña ciega, muestra al Papa y a los Reyes cómo percibe con el tacto la obra de GaudÍ

Barcelona
SERVIMEDIA Almudena Hernández y Mari Luz Alonso, enviadas especiales

El espectáculo pirotécnico, musical, de luces y drones posterior a la histórica bendición e inauguración de la torre de Jesús de la Sagrada Familia por el papa León XIV provocó el aplauso de las 4.000 personas que asistían al acto. En la homilía previa, el Pontífice hizo un llamamiento a la paz en el templo ideado por el ‘arquitecto de Dios’, Antonio Gaudí, coincidiendo con en el centenario de su fallecimiento, y una de sus frases más célebres, así como su retrato, iluminaron el cielo de Barcelona.

El Pontífice salió de la basílica tras presidir la misa en la que puso en valor la Sagrada Familia como símbolo de "unidad y concordia". Lo hizo acompañado de la comitiva encabezada por los Reyes y en la que se encontraba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como otras autoridades políticas y eclesiales.

En la fachada del Nacimiento, en torno a 4.000 personas esperaban el momento de la bendición después de escuchar la homilía en la que el Pontífice hizo un llamamiento a la paz.

En el templo ideado por Gaudí, León XIV afirmó: "No podemos creer en Jesús y promover la guerra". A escasos metros, una pancarta hacía referencia a "la paz desarmada y desarmante" que el Papa defendió en la jornada mundial de la paz, el 1 de enero de 2026.

Antes del gesto de la bendición, el Papa destacó el significado espiritual y simbólico de la torre, definiéndola como un signo del “misterio de misericordia y de salvación”. Al mismo tiempo, indicó el sentido trascendente de la construcción de la torre y su orientación hacia Dios: “Elevar la humanidad hacia ti y levantar esta torre hacia el cielo, lugar de tu morada”. También pidió la acción del Espíritu Santo sobre el pueblo que ha hecho posible el proyecto.

El Papa señaló además el valor de la cruz que corona la torre, deseando que quienes la contemplen “alcancen los frutos de la salvación” y den “testimonio de la alegría”. Asimismo, tuvo palabras de recuerdo para quienes han participado en la construcción de la torre y la Sagrada Familia y expresar su deseo de que quienes acudan a ella “encuentren paz y consuelo”.

Por último, animó a seguir construyendo un mundo inspirado en valores cristianos, al pedir “edificar en medio de la humanidad la nueva Jerusalén de tu reino”.

Tras la eucaristía, los Reyes salieron a la fachada del Nacimiento, donde fueron recibidos con vivas y aplausos. Entre gritos de ‘¡Viva el Papa!’, León XIV realizó la bendición, con palabras en catalán y castellano, como ha hecho en cada uno de los actos que ha presidido en Cataluña.

Una vez se produjo la bendición, tuvo lugar una actuación sorpresa en la que participaron niños y niñas de diversos coros de Cataluña que precedió un espectáculo de luces y 'videomapping' preparado para esta ocasión en el que también participaron diferentes coros de Cataluña. Los asistentes portaban velas eléctricas que se iluminaban, al igual que la fachada del templo, al ritmo de la música celestial.

Este espectáculo emocionó a los presentes y culminó con la aparición en el cielo de la Ciudad Condal de la imagen del genial arquitecto junto a una de sus frases más célebres: "Primero el amor, después la técnica". Inspirado en la luz, un elemento esencial en la obra de Antoni Gaudí, el espectáculo culminó con pirotecnia y el encendido de la cruz que corona la torre de Jesús.

Después, el Papa descubrió una placa conmemorativa. La Sagrada Familia incorpora así una nueva placa que se suma a las situadas en el portal de la Esperanza de la fachada del Nacimiento, que recuerda la visita de Juan Pablo II en 1982, y otra en el interior que conmemora la dedicación de la Basílica por Benedicto XVI en 2010. En la nueva inscripción se lee: ’10 de junio de 2026. La gloria y la alabanza, en recuerdo del paso del papa León XIV, que bendijo la torre de Jesucristo en el día de su inauguración en el centenario de la Muerte de Antonio Gaudí’.

LAS MANOS DE VALENTINA

Antes de ese momento apoteósico, las manos de una niña ciega y sus explicaciones ilustraron al Papa y a los Reyes sobre la estructura de la torre más alta de la Sagrada Familia. Valentina Sánchez, una joven de 13 años afiliada a la ONCE, emocionó a los asistentes al acto de celebración con su naturalidad y su poderoso mensaje de inclusión.

La menor recorrió con sus manos una maqueta de la torre de Jesucristo, de aproximadamente 1,20 metros, describiendo sus formas, relieves y elementos arquitectónicos hasta llegar a la cruz. Este gesto, impulsado por la ONCE, visibilizó la importancia de la accesibilidad en el mundo, especialmente en la cultura.

Los Reyes y León XIV presenciaron de cerca esta explicación, con la que se mostraron emocionados, la Reina abrazó a Valentina y le agradeció sus explicaciones, y la joven entregó al Papa un dibujo de la torre realizado por ella después de "verla" con sus manos. “Así es como yo la entiendo a través del tacto”. El Papa le regaló después un rosario y ella se lo agradeció emocionada y aseguró que lo guardará "para siempre”.

(SERVIMEDIA)
10 Jun 2026
AGG/MAG/AHP/clc