Oncología
Un gen actúa como ‘interruptor’ que decide si el cáncer de mama desarrolla metástasis o queda latente
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El Instituto de Neurociencias (CSIC-UMH) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) han identificado el gen que determina si las células del cáncer de mama desarrollan metástasis o permanecen en estado latente, según un estudio publicado en la revista 'Nature Communications', comunicó este lunes el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La relevancia del hallazgo radica en que permite anticipar, ya desde el tumor primario, qué células tendrán capacidad de diseminarse y formar nuevos focos tumorales, uno de los principales retos en oncología. El trabajo demuestra que el potencial metastásico no surge por azar ni depende exclusivamente del órgano al que llegan las células, sino que está determinado de origen en un subconjunto específico del tumor.
El estudio, desarrollado por el laboratorio de Plasticidad Celular en Desarrollo y Enfermedad del CSIC-UMH que dirige Ángela Nieto, identifica al gen Prrx1 como un “regulador maestro” del comportamiento tumoral. En concreto, este gen controla un equilibrio clave: la capacidad de las células cancerosas para desprenderse del tumor, invadir otros tejidos, dividirse o, por el contrario, entrar en un estado de letargo que puede prolongarse durante años.
Según explicó el primer autor del estudio, Raúl Jiménez Castaño, “Prrx1 no solo activa los programas que permiten a las células desprenderse del tumor primario, sino que también controla su capacidad de dividirse y formar metástasis o, por el contrario, entrar en un estado de letargo que puede durar años”.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que el efecto de este gen depende directamente de su nivel de expresión. “Lo más llamativo es que la cantidad de Prrx1 determina el efecto sobre las células cancerosas”, indicó Nieto. Así, sin este gen, las células no se diseminan; con niveles muy elevados se dispersan, pero pierden la capacidad de crecer en otros órganos; y solo con niveles intermedios alcanzan un equilibrio óptimo entre movilidad y proliferación.
LAS CÉLULAS MÁS AGRESIVAS
En ese punto intermedio se sitúan las células más peligrosas desde el punto de vista clínico, ya que combinan capacidad invasiva y división celular, lo que favorece la aparición de metástasis. Este hallazgo permite explicar una paradoja frecuente en oncología: las células más invasivas no siempre generan metástasis, y las más proliferativas tampoco suelen diseminarse.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo combinó modelos genéticos en ratón, análisis de célula única, estudios de cromatina y técnicas de transcriptómica espacial, que permiten observar el comportamiento celular directamente en el tejido tumoral. El análisis de datos a gran escala fue liderado por el investigador en bioinformática Nitin Narwade.
Además, en colaboración con la catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid Gema Moreno Bueno y la Fundación MD Anderson Cancer Center España, el equipo analizó muestras de pacientes con cáncer de mama, donde detectó patrones similares de expresión de Prrx1, lo que refuerza la relevancia clínica del mecanismo descrito.
En conjunto, los resultados abren la puerta a mejorar la clasificación de pacientes mediante marcadores que permitan predecir el riesgo de metástasis y a desarrollar estrategias terapéuticas dirigidas a impedir que las células tumorales alcancen ese estado especialmente agresivo.
El estudio contó con financiación de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el Programa Severo Ochoa para Centros de Excelencia, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), el Programa Prometeo de la Generalitat Valenciana y el Programa Momentum del CSIC.
(SERVIMEDIA)
20 Abr 2026
EDU/gja


