Medio ambiente

El Gobierno investiga posibles marcas de perdigones en la orca más longeva del Estrecho

- En su aleta dorsal compatibles con disparos de escopeta

- Aagesen: "Es una especie vulnerable y cualquier daño contra ella es un delito grave"

MADRID
SERVIMEDIA

La orca Toñi, que es la más longeva de la población del estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz, ha sido avistada esta semana con marcas de posibles disparos de perdigón en su aleta dorsal, por lo cual el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha abierto actuaciones previas de investigación.

Transición Ecológica conoció esa situación el pasado martes por la tarde a partir de la información proporcionada por la entidad conservacionista WeWhale, que opera en la zona con autorización administrativa del Ministerio, según informó este viernes el departamento dirigido por Sara Aagesen.

Al día siguiente, el departamento abrió actuaciones previas de investigación para, en su caso, incoar un expediente sancionador si finalmente se logran determinar los hechos y los posibles autores del daño. Concretamente, la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, administración competente en la gestión y conservación de las especies marinas protegidas, está investigando lo ocurrido.

"La orca más longeva del Estrecho de Gibraltar ha aparecido esta semana con marcas compatibles con disparos de perdigones. Es una especie vulnerable y cualquier daño contra ella es un delito grave”, apuntó Aagesen este viernes en las redes sociales.

ESPECIE VULNERABLE

La población de orcas del Estrecho de Gibraltar y del golfo de Cádiz está catalogada como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA). La Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, de 2007, prohíbe para esas especies cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos.

Además, un real decreto de 2007 establece medidas de protección de los cetáceos y define medidas de protección para contribuir a garantizar la supervivencia y su estado de conservación favorable.

En concreto, prohíbe acercarse con la embarcación a menos de 500 metros de los cetáceos, el contacto físico de embarcaciones o personas con el cetáceo o grupo de cetáceos y alimentar a los animales, tirar alimentos, bebidas, basuras o cualquier otro tipo de objeto o sustancia sólida o líquida que sea perjudicial para los cetáceos.

Ese real decreto también prohíbe impedir el movimiento libre de los cetáceos, interceptar su trayectoria, cortar su paso o atravesar un grupo de cetáceos en cualquier momento y dirección; separar o dispersar al grupo de cetáceos y, especialmente, interponerse entre un adulto y su cría; producir ruidos y sonidos fuertes o estridentes para intentar atraerlos o alejarlos, incluyendo la emisión de sonidos bajo el agua; y bañarse o bucear en la Zona de Exclusión del Espacio Móvil de Protección de Cetáceos.

La población de orcas del Estrecho y el golfo de Cádiz cuenta con un plan de conservación que recoge específicamente la prohibición de realizar el avistamiento de cetáceos con orcas del 1 de marzo al 31 de agosto en el área critica de la Ensenada de Barbate, Conil y Banco Majuán. Incumplir esa norma puede derivar en sanciones de hasta dos millones de euros y responsabilidad penal.

INTERACCIONES DESDE 2020

Según Transición Ecológica, desde el verano de 2020 se vienen produciendo interacciones de ejemplares de la población de orca del Estrecho y del golfo de Cádiz, con embarcaciones en las aguas atlánticas de la Península Ibérica.

Los ministerios de Transportes y Movilidad Sostenible, y para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ofrecen recomendaciones y pautas para todos los navegantes en caso de avistamiento o interacción con orcas en el Atlántico con el fin de evitar o minimizar los riesgos para los tripulantes, las embarcaciones, la navegación y los propios cetáceos.

Esas recomendaciones se hacen extensivas a todo el año, con la previsión de que se extremen durante los meses de abril a agosto en la zona delimitada del golfo de Cádiz y el estrecho de Gibraltar por ser una zona de alta probabilidad de presencia de orcas, especialmente para esa época del año.

Todo navegante que observe la presencia de orcas o que se vea envuelto en cualquier tipo de interacción deberá notificar el suceso a la mayor brevedad posible al Centro de Coordinación de Salvamento (CCS) más próximo aportando, en la medida de lo posible, cuantos datos pueda facilitar del formulario siguiente, así como cualquier otra información que se considere de interés.

Además, y siempre que no suponga un peligro para los tripulantes o el animal, se ruega hacer fotografías de los ejemplares de orca involucrados para tener un mejor registro e identificación de estos animales.

(SERVIMEDIA)
14 Ago 2026
MGR/pai