Animales
Golden retriever, pastor alemán y beagle, entre las razas de perro más propensas a enfermedades raras
- Según la Real Sociedad Canina de España
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El golden retriever, el pastor alemán y el Beagle están entre las razas de perro más proclives a tener enfermedades raras, según la Real Sociedad Canina de España (RSCE).
Esa entidad hizo esta consideración este miércoles y recordó que esas enfermedades no solo afectan a las personas, sino que también están presentes en los perros y condicionan seriamente su salud y su bienestar.
Aunque las enfermedades raras afectan a todo tipo de razas, existen algunas más propensas debido a su predisposición genética. Por ejemplo, el golden retriever, el pastor alemán y el Beagle, al tener líneas de cría muy cerradas y poca diversidad genética, con lo que mutaciones hereditarias se presentan con mayor frecuencia, aumentando así el riesgo de que estas patologías se manifiesten.
Tal y como define la Federación Española de Enfermedades Raras (Feder), las enfermedades raras o poco frecuentes son las que tienen baja prevalencia en la población. En el ámbito canino, muchas de estas patologías pasan desapercibidas, ya que sus síntomas pueden confundirse con dolencias comunes, dificultando su diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos adecuados que permitan mejorar la calidad de vida de los perros afectados.
En este contexto, la Real Sociedad Canina de España explicó que la detección precoz y un manejo veterinario especializado resultan fundamentales, ya que pueden marcar una diferencia significativa en la evolución de estas patologías y en el bienestar de los animales que las padecen.
LAS CINCO MÁS HABITUALES
Con el fin de contribuir a la visibilización y comprensión de estas patologías, la RSCE pone el foco las cinco enfermedades raras más relevantes que afectan a la población canina.
Una de ellas es la enfermedad de Addison (hipoadrenocorticismo). Se trata de un trastorno hormonal poco frecuente en el que las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas esenciales para el cuerpo, como el cortisol. Los perros con esta enfermedad pueden estar más cansados de lo normal, perder el apetito, vomitar o tener diarrea, y en casos graves pueden sufrir crisis que ponen en riesgo su vida.
Otra es el síndrome de Wobbler (espondilomielopatía cervical), una enfermedad que afecta a la columna vertebral en la zona del cuello, provocando compresión de la médula espinal y, por tanto, a los nervios que controlan las patas. Se manifiesta mediante una marcha inestable, falta de coordinación y debilidad en las extremidades.
La tercera se refiere al síndrome de la cola de Limber o ‘cola rota’. Se trata de una inflamación muscular dolorosa en la base de la cola, que suele aparecer después de mucho ejercicio, esfuerzo físico intenso o exposición al frío y afecta sobre todo a perros de trabajo o de caza, como el golden retriever o el beagle. Aunque normalmente no es grave, sí puede incomodar bastante al perro mientras dura.
La disautonomía canina es otra de ellas. Se trata de una enfermedad muy rara y grave que afecta al sistema nervioso que controla funciones automáticas del cuerpo, como la digestión, la deglución o la temperatura. Los perros pueden tener problemas para digerir la comida, dificultad para tragar, sequedad en los ojos o alteraciones en la regulación de su cuerpo.
Y la quinta se refiere al SCID (inmunodeficiencia combinada grave). Es un trastorno genético que provoca que el sistema inmunitario del cachorro no funcione correctamente, dejándolo muy vulnerable a infecciones desde sus primeras semanas de vida.
(SERVIMEDIA)
04 Mar 2026
MGR/gja


