Energía
Greenpeace afirma que España y Portugal pueden "vivir mejor" con energía 100% renovable en 2040
- Diez años antes de lo acordado en la UE
- Lanza una hoja de ruta que ahorraría 25.000 millones anuales y supondría un 39% menos de consumo de energía final
- Este viernes empieza la primera cumbre para dejar atrás los combustibles fósiles en Santa Marta (Colombia)
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España y Portugal pueden "vivir mejor" con emisiones cero netas de gases de efecto invernadero en 2040 -10 años antes de lo acordado por la UE- gracias a un sistema energético 100% renovable que no dependa de coyunturas geopolíticas que afectan a la energía como la actual inestabilidad del estrecho de Ormuz por la guerra en Oriente Medio.
Greenpeace plantea esa propuesta en su informe ‘Energía para vivir mejor: hoja de ruta para una energía suficiente, eficiente y 100% renovable para 2040 en la Península Ibérica’, dado a conocer este lunes. Se trata de un estudio técnico que analiza las soluciones para que la energía no dependa del contexto geopolítico o las superpotencias que controlan los combustibles fósiles.
La presentación del informe coincide con los preparativos de la primera cumbre para dejar atrás los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), que tendrá lugar en Santa Marta (Colombia) desde este viernes hasta el próximo 29 de abril con la participación de delegaciones de al menos 45 gobiernos de todo el mundo.
La receta del informe se basa en tres ingredientes clave: suficiencia, eficiencia y 100% renovables, que permitirían dejar atrás definitivamente los combustibles fósiles, la energía nuclear y las guerras ligadas a ellos antes de 2040.
Se trata de un sistema que reduce la demanda de energía un 39% respecto al consumo actual y la cubre al 100% con renovables para 2040. Para Greenpeace, España se encuentra en una posición de “privilegio estratégico” en esta materia.
“PRIORIDAD INAPLAZABLE”
El estudio, elaborado por el Institute for Sustainable Futures de la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS-ISF) para Greenpeace España y Portugal, ofrece una respuesta técnica y política a la inflación fósil y a la inseguridad energética que actualmente golpea a los hogares por el conflicto en Oriente Medio.
Se trata de una propuesta para que toda la ciudadanía de la Península Ibérica, Baleares y Ceuta pueda satisfacer sus necesidades energéticas legítimas para una vida digna, mejorando su calidad de vida y para evitar que el cambio climático supere irreversiblemente el límite de 1,5 grados respecto a la era preindustrial y de forma compatible con el resto de límites planetarios.
“Las guerras actuales solo confirman lo que la emergencia climática ya nos advertía con urgencia: abandonar el gas y el petróleo es una prioridad inaplazable. Una apuesta decidida por la suficiencia, la eficiencia y un sistema 100% renovable es la única garantía de bienestar y seguridad, tanto climática como geopolítica, para las próximas generaciones”, apuntó Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal.
Saldaña añadió: “Tenemos un plan que lo hace posible, 15 años por delante, con un ahorro de 25.000 millones de euros anuales, una reducción de energía final del 39% y una invitación a pasar a la acción. Hagámoslo realidad: nos merecemos un mañana donde la energía no alimente las guerras y el miedo, sino la alegría de un planeta vivo y vidas dignas para todas las personas que lo habitan”.
El informe se basa en escenarios energéticos que analizan 20 sectores de la economía ibérica comparando la demanda energética y su cobertura en tres escenarios: el escenario de continuidad, (o ‘business as usual’), basado en las políticas actuales; el escenario Energía 4.0 (E4.0), que estudia un modelo basado en medidas de eficiencia y cobertura de la demanda al 100% con renovables; y de Energía 4.1 (E4.1), que incorpora la suficiencia al escenario anterior.
“La transición energética es rentable, técnicamente viable y potenciaría la creación de valor local. Una decisión política audaz y con mirada a largo plazo para llevar a cabo la transición hacia una energía suficiente, eficiente y 100% nacional garantizará la seguridad del suministro energético y proporcionará una ventaja económica para la próxima generación”, según Sven Teske, profesor doctor del UTS-ISF y principal autor del estudio.
DEMANDAS
Por otro lado, Greenpeace pidió al Gobierno español que lleve a la Cumbre de Santa Marta un compromiso para liderar el abandono global de los combustibles fósiles a través de un ‘Contrato Social Verde’ que acelere la transición y maximice sus beneficios económicos, sociales y ambientales.
Ese ‘Contrato’ incluiría un plan de salida de los combustibles fósiles para 2040 que sea beneficioso para toda la ciudadanía, fije un calendario de objetivos por sectores para llegar a una reducción de la demanda energética del 39% y un sistema energético 100% renovable.
Además, se mantendría el actual calendario de cierre de las nucleares en España entre 2027 a
y 2035, y habría una reconversión los empleos en los sectores dependientes de los combustibles fósiles y nuclear con planes y fondos para la transición justa.
La ordenación del despliegue de energías renovables excluyendo las zonas protegidas y de máxima sensibilidad ambiental, priorizar el reciclaje de minerales de alta eficiencia frente a la extracción primaria y de los usos para la transición energética frente a otros, como los militares, y acabar con las ayudas y las subvenciones fósiles en sectores contaminantes y reinvertir los recursos en transporte público, rehabilitación de viviendas, adaptación de pueblos y ciudades, restauración de ecosistemas o redistribución de recursos hacia los grupos y países más afectados por la emergencia climática son otras propuestas. Por último, Greenpeace plantea crear un Parlamento Ciudadano Permanente como instrumento para democratizar la toma de decisiones.
(SERVIMEDIA)
20 Abr 2026
MGR/gja


