Foro económico
Greenpeace critica que Davos ampare “políticas negacionistas” que agravan el “caos climático” y la desigualdad
- Lamenta que Trump simbolice un liderazgo mundial “secuestrado por los multimillonarios” y pide a los gobiernos mecanismos para que los superricos y las empresas contaminantes “paguen su parte justa”
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El Foro Económico Mundial (FEM), que comenzó este lunes y concluirá este viernes en Davos (Suiza), vuelve a dar cabida a “políticas negacionistas que agravan el caos climático, la inestabilidad económica y la desigualdad”.
Greenpeace hizo ese análisis este martes, coincidiendo con el primer aniversario del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y antes de que este mandatario llegue este miércoles a Davos.
“La visita de Trump pone de manifiesto la contradicción que subyace en Davos. Los líderes que abandonan la acción climática, amenazan con la confrontación económica y agravan la desigualdad son tratados como líderes mundiales, mientras que los costes se trasladan al resto de la población”, apuntó Clara Thompson, responsable de campañas europeas de Greenpeace Alemania.
Thompson añadió: “Tras años de política al estilo Trump, sabemos lo que ocurre cuando la riqueza extrema lleva la batuta: la democracia, la acción climática y la igualdad son siempre las primeras en salir perdiendo”.
Thompson señaló que la presencia de Trump refleja “un cambio más amplio hacia una política impulsada por los multimillonarios y por los oligarcas de los combustibles fósiles”, reforzado por el ‘Informe de Riesgos Globales 2026’ del FEM, que advierte de las consecuencias de la escalada de la confrontación geoeconómica y del colapso climático, sin mencionar el papel de la riqueza extrema y el poder corporativo en el impulso de ambos fenómenos.
“La presidencia de Trump muestra lo que ocurre cuando el poder de los multimillonarios no se controla. Las grandes tecnológicas, los intereses de los combustibles fósiles y los poderosos líderes políticos configuran las decisiones globales sin rendir cuentas democráticamente, y foros como Davos siguen legitimando este modelo. El FEM se apresura a nombrar los riesgos globales, pero se niega a mirarse en el espejo y enfrentarse a los actores que los alimentan”, según Thompson.
“CHANTAJE”
Por otro lado, Thompson subrayó que la UE debe responder al aumento de las tensiones con Estados Unidos reduciendo las peligrosas dependencias, lo que debería comenzar con la retirada del “chantaje” de comprar combustibles fósiles estadounidenses por valor de 750.000 millones de dólares, así como rescindir todos los acuerdos adicionales de compra de gas licuado del país norteamericano.
“Redoblar la apuesta por el gas fósil estadounidense y los monopolios tecnológicos no regulados es un error estratégico. En lugar de ponerse en manos de una élite reaccionaria que ataca nuestro bienestar, Europa necesita independencia energética de los combustibles fósiles, proteger la democracia con una regulación estricta de las grandes tecnológicas y unas normas fiscales globales justas”, apuntó Thompson.
Por último, Greenpeace argumentó que ninguno de los riesgos discutidos en Davos puede resolverse sin reformas sistémicas de las normas fiscales globales. Por ello, pidió a los gobiernos que apoyen una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional “ambiciosa” con mecanismos para que “los superricos y las empresas contaminantes paguen su parte justa y, con ello, poder responder a las necesidades de bienestar de las personas y del planeta”.
(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
MGR/clc


