Extremadura
Guardiola toma posesión con un llamamiento a "la moderación y a la conversación pausada"
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María Guardiola tomó posesión este viernes como presidenta de Extremadura con un llamamiento "a la moderación y a la conversación pausada" por el bien de una ciudadanía que está "muy cansada del ruido", y aseguró que los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas "van a ser la máxima prioridad" de su gobierno. "Eso no es negociable ni es matizable", alertó.
Guardiola aseguró en su intervención que los derechos de los ciudadanos no estarán sometidos a ningún "vaivén político" y avanzó un equipo que pisará la calle para una Extremadura que sea escuchada "en Madrid y en Europa" y que no se achantará en la defensa de sus objetivos.
Tras jurar su cargo, en un acto en el anfiteatro romano de Mérida, se definió a sí misma como una "mujer que no se detiene, que no renuncia y que no se resigna" porque ese es el ejemplo de su tierra, y expresó una defensa clara de la política desechando la idea de que "todos son iguales". "Hay bondad y escucha en todos los partidos y en todas las instituciones", aseveró, y desde ahí "tenemos que construir nuestra convivencia".
Se declaró defensora de la gestión pública para mejorar la vida de los ciudadanos a modo de "armadura" de lo colectivo frente "al egoísmo y al interés personal" y dejó claro que no cree "en los muros" porque "la división nos hace peores, más vulnerables, más erráticos", "nos lleva a las rocas y naufraga toda la sociedad".
Se dirigió por ello "con sinceridad" a todos los extremeños para asegurar que su gobierno "no será el de los míos frente a los tuyos" y que "seguiremos caminando juntos para llegar más lejos" con una ciudadanía "cansada de bandos, de tensiones, de bloqueos", y que tendrá en la Junta "un proyecto para todos".
Desde un lugar con 2.000 años de historia que ha visto "nacer, resistir y renacer a nuestra tierra una y otra vez", apostó por "edificar desde lo sólido, desde lo que permanece", y miró atrás para hablar de "algunos desencuentros, , algunas decepciones", incluso "insultos, desprecios públicos, que se me descalifique por ser mujer, ridiculización, paternalismo y mentiras", comportamientos que desea "sacar de Extremadura", convencida de que en el debate público se pueden "cruzar palabras y hasta desaires", pero sin olvidar "que somos personas que sienten, que aman, que tienen una familia preocupada, que tienen malos días y que intentan hacerlo siempre lo mejor posible y a veces fallan".
Guardiola tuvo palabras de agradecimiento para todas las personas que han estado en su equipo y en las consejerías, y para los funcionarios y trabajadores públicos de Extremadura, y dijo a quienes la acompañarán en esta nueva etapa que quiere "piel, cercanía, empatía y una administración al servicio de las personas", también de quienes sienten que sus políticas estén "en las antípodas de su ideario".
Extremadura es una tierra diversa, enfatizó, y quiere que su gobierno sea "el hilo que cosa los márgenes de esa distancia" para una comunidad en la que "se pueda hablar" y en la que la crítica "ayude a mejorar, no a destruir". La democracia, añadió, necesita libertad, respeto y una ciudadanía que no se conforme.
Después de unos "días exigentes" que permitieron cerrar el acuerdo con Vox, partido al que no nombró expresamente, subrayó su convicción de que Extremadura está "por encima de cualquiera de nosotros, de cada sigla" y gobernará "por y para Extremadura".
Reconoció que la tarea le provoca "algo de vértigo, pero no miedo" porque está convencida de que encabeza "el mejor proyecto posible" para llevar a su tierra al lugar que merece, y prometió liderar un equipo "que pise la calle, que sepa de lo que hable, que trate con adultez" a los ciudadanos, de forma "no paternalista", y que "garantice los derechos de la gente". Todo ello, precisó, "sin dejar de ser quien soy", una mujer "serena, agradecida, feliz y orgullosa de su tierra", con "respeto a la institución" que representa y "enorme conciencia del deber".
Su objetivo, concluyó, es una Extremadura "mejor, más unida, más libre, más justa, en la que nadie tenga que marcharse" para construir un proyecto vital, donde las personas mayores se sientan "respetadas y reconocidas", donde los jóvenes vean "un horizonte cerca", las familias "encuentren apoyo" y en la que "el esfuerzo valga la pena y tenga recompensa".
(SERVIMEDIA)
24 Abr 2026
CLC


