Medioambiente
Las guerras agravan aún más la crisis mundial del agua, que afecta sobre todo a mujeres y niños
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Las guerras, la desigualdad y la destrucción de infraestructuras, que limitan el acceso a servicios básicos en las regiones más vulnerables, están agravando aún más la crisis mundial del agua y golpean con mayor dureza a la infancia y a las mujeres, según alertaron Naciones Unidas, Unesco y Unicef este viernes en vísperas del Día Mundial del Agua.
“Allí donde fluye el agua florece la igualdad”. Con este lema, el secretario general de Naciones Unidas, Antònio Guterres, advirtió, con motivo del Día Mundial del Agua que se celebra mañana sábado, de que el acceso al agua potable y al saneamiento "es fundamental para la salud, los derechos y el desarrollo", y alertó de que los conflictos armados "están agravando una crisis mundial que golpea a las poblaciones más vulnerables".
"Es hora de que los Gobiernos realicen mayores inversiones en los sistemas nacionales de abastecimiento de agua y saneamiento y los refuercen, logrando una mayor capacidad de suministro, formando a la mano de obra necesaria e impulsando una financiación fiable. Los países desarrollados deben compartir las tecnologías, los conocimientos especializados y la financiación indispensables para construir infraestructuras de abastecimiento de agua y saneamiento que sean seguras, sostenibles y resilientes", añadió Guterres.
BEBER AGUA CONTAMINADA
Actualmente, unos 2.200 millones de niños, niñas y sus familias viven sin acceso seguro a agua potable, lo que les obliga en muchos casos a beber de ríos contaminados, pozos sin tratar o fuentes compartidas con animales, con consecuencias graves para la salud, como diarrea, cólera u otras enfermedades infecciosas que pueden resultar mortales en la infancia, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y Unicef. La falta de agua potable afecta "gravemente también al funcionamiento de hospitales, escuelas y servicios básicos, y aumenta el riesgo de desnutrición, desplazamiento forzado y crisis humanitarias".
La situación se vuelve "insostenible" en contextos de guerra, cuando las infraestructuras de agua y saneamiento no solo colapsan por falta de mantenimiento, sino que "con frecuencia son dañadas o destruidas de forma intencionada por los bombardeos", como ocurre por ejemplo en el caso de Ucrania, Palestina, Irán y más recientemente El Líbano. Según Unicef, el control y la destrucción de sistemas de abastecimiento como "arma de guerra" deja a millones de personas sin servicios esenciales y convierte "la crisis del agua en una emergencia dentro de la emergencia".
76 MILLONES DE PERSONAS SIN AGUA
Solo en Oriente Medio y el norte de África, casi 76 millones de niños, niñas y sus familias carecen de acceso a agua potable en medio de la guerra y el desplazamiento. En Gaza, la destrucción sistemática de infraestructuras ha dejado a la población sin agua potable y sin posibilidad de preparar alimentos de forma segura. También en Sudán, donde más de 33 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, la falta de agua y saneamiento está favoreciendo la propagación de enfermedades. En Ucrania, más de 6,4 millones de personas tienen acceso limitado o intermitente al agua tras los daños en cientos de kilómetros de redes de suministro. Y, entre otros muchos países que sufren o han sufrido conflictos bélicos, en Afganistán, "millones de niños dependen de ayuda humanitaria para cubrir necesidades básicas, entre ellas el acceso al agua".
El secretario general de Naciones Unidas recordó que cuando el acceso al agua falla, las consecuencias "recaen especialmente sobre mujeres y niñas, que deben recorrer largas distancias para recogerla, cuidar de familiares enfermos por consumir agua contaminada o abandonar la escuela". Por ello, insistió en que reforzar los sistemas de abastecimiento, aumentar la financiación y "garantizar la participación de las mujeres en la gestión del agua es esencial para avanzar hacia el desarrollo sostenible y evitar nuevas crisis humanitarias".
MUJERES EN LA GOBERNANZA DEL AGUA
Un informe reciente coordinado por la Unesco advierte además de que la crisis mundial del agua "está estrechamente ligada a las desigualdades sociales y de género". El director general de la Unesco, Khaled El-Enany, afirmó que “garantizar la participación de las mujeres en la gestión y gobernanza del agua es un motor clave para el progreso y el desarrollo sostenible” y añadió que además aumentaría la resiliencia de los sistemas de suministro
En la mayoría de los hogares sin suministro, son ellas quienes deben recorrer largas distancias para recogerla, lo que limita su educación y su participación social. Según datos de la ONU, mujeres y niñas dedican cada día cientos de millones de horas a esta tarea, y la ausencia de agua y saneamiento adecuados aumenta los riesgos para la salud y la vulnerabilidad en contextos de pobreza o conflicto. Por su parte, el presidente de ONU-Agua y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Álvaro Lario, señaló que “es hora de reconocer plenamente el papel central de las mujeres y las niñas en las soluciones para el agua”.
La ONU advirtió además que, sin una mejora urgente de las infraestructuras, la financiación y la gobernanza del agua, será imposible cumplir el objetivo de garantizar el acceso universal al agua potable y al saneamiento antes de 2030, y alerta de que la combinación de cambio climático, conflictos y desigualdad amenaza con agravar aún más una crisis que ya afecta a miles de millones de personas en todo el mundo.
De hecho, la propia OMS cifró en un millón de personas las que mueren cada año por enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada y la falta de higiene: 400.000 son niños menores de cinco años. Además "hasta 1,4 millones de muertes anuales podrían evitarse si toda la población tuviera acceso seguro al agua".
AGUA E IGUALDAD DE GÉNERO
"El agua también puede ser una fuerza que una a las personas y contribuya a la paz. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua que se celebrará este año será un punto de encuentro para acelerar el progreso hacia el acceso universal al agua y el saneamiento". "Hagamos entre todos que el agua sea una fuerza en favor de la igualdad de género y que sus beneficios lleguen a todas las comunidades del mundo", concluyó el secretario general de la ONU.
(SERVIMEDIA)
20 Mar 2026
EDU/clc


