Energía
Guterres pide “acelerar el ritmo” en la “revolución de las energías renovables”
- Hoy se celebra el Día Internacional de la Energía Limpia
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El secretario general de la ONU, António Guterres, lamenta que “la revolución de las energías renovables no avanza con la suficiente rapidez no profundidad”, por lo que insta a “acelerar el ritmo”.
Guterres hace esas consideraciones en un mensaje con motivo del Día Internacional de la Energía Limpia, que se celebra este lunes.
La energía limpia reduce emisiones y tiene la capacidad de distribuir electricidad en aquellas comunidades que carecen de acceso a fuentes de energía confiables. Actualmente, 666 millones de personas viven en la oscuridad, de las cuales más del 85% viven en el África subsahariana.
En su mensaje, recogido por Servimedia, Guterres apunta que la ciencia advierte de que el planeta se encamina a sobrepasar temporalmente un calentamiento de 1,5 grados respecto a la era preindustrial.
“Nuestra responsabilidad es reducir, acortar y asegurar esa brecha lo máximo posible, mediante una transición justa, ordenada y equitativa hacia el abandono de los combustibles fósiles”, indica.
En este sentido, subraya que “las energías renovables son el motor que puede impulsar esta transición”. Son la fuente de energía nueva más económica en la mayoría de los lugares. Y el año pasado, por primera vez, la energía eólica, solar y otras energías renovables generaron más electricidad a nivel mundial que el carbón”, destaca.
Guterres valora que “la energía renovable conecta a comunidades que aún se encuentran en la ignorancia, proporciona cocina limpia y abre la puerta a una mejor salud, educación y oportunidades”. “Las energías renovables consolidan nuevas industrias, crean empleos dignos y reducen los costes energéticos, a la vez que protegen a los países de las crisis geopolíticas y la volatilidad del mercado”, agrega.
INFRAESTRUCTURA “MUY REZAGADA”
Sin embargo, sentencia que “la revolución de las energías renovables no avanza con la suficiente rapidez ni profundidad” y que “la infraestructura de la red eléctrica está muy rezagada respecto a la expansión de la capacidad de energía limpia, y los elevados costes siguen excluyendo por completo a muchos países de la transición”.
En las poblaciones sin acceso a energía limpia, la falta de seguridad de suministro energético obstaculiza la educación, la atención médica y las oportunidades económicas, y muchas de estas regiones en desarrollo todavía dependen en gran medida de combustibles fósiles contaminantes para su vida diaria, lo que perpetúa la pobreza.
Se calcula que más de 1.500 millones de personas que viven en zonas rurales siguen utilizando sistemas de cocina inseguros, insalubres e ineficientes, como la quema de leña o estiércol.
Más dramático es el caso del África subsahariana, donde el número de personas sin acceso a métodos de cocción limpios sigue aumentando a un ritmo de 14 millones de personas al año debido al crecimiento demográfico.
HOJA DE RUTA “CLARA”
No obstante, Guterres recuerda que “la hoja de ruta es clara”. “Debemos triplicar la capacidad renovable global para 2030, eliminando barreras, reduciendo costes y conectando la energía limpia con las personas y la industria, con escala, velocidad y solidaridad”, resume.
Como aspecto positivo, hay avances notables en la transición a las energías limpias: la capacidad instalada de energías renovables per cápita ha seguido creciendo cada año, alcanzando un nuevo máximo de 341 vatios por habitante en los países en desarrollo, frente a los 155 vatios de 2015.
Además, Guterres indica que los reguladores deben adoptar políticas que incentiven la energía limpia y agilicen la tramitación de permisos, protegiendo a las personas y la naturaleza.
“Las empresas de servicios públicos deben modernizar, expandir y digitalizar las redes e interconexiones para transportar energía limpia donde sea necesaria y escalar el almacenamiento para que los sistemas eléctricos se mantengan estables a medida que crecen las energías renovables”, apostilla.
En este sentido, manifiesta que la industria debe diversificar las cadenas de suministro para que más países puedan fabricar, instalar y mantener sistemas de energía limpia, lo que incluye minerales esenciales para la transición, que “deben beneficiar a los países y comunidades productores, no solo a los mercados globales”.
“Las finanzas deben reducir el coste del capital, especialmente para los países en desarrollo con un vasto potencial de energías renovables. Y los bancos multilaterales de desarrollo deben reducir el riesgo y generar una inversión privada mucho mayor”, recalca.
Por último, Guterres señala que “lo más importante” es “garantizar que esta transición sea justa: protegiendo a los trabajadores y a las comunidades, apoyando la educación, el desarrollo industrial y las oportunidades para todos a medida que evolucionan los sistemas energéticos”.
(SERVIMEDIA)
26 Ene 2026
MGR/clc/gja


