Ciencia

El ‘hombre cascanueces’ era tan versátil como los humanos modernos hace 2,6 millones de años

- Un nuevo fósil amplía la distribución conocida de ‘Paranthropus’ en 1.000 kilómetros hacia el norte

MADRID
SERVIMEDIA

El hallazgo del primer fósil de ‘Paranthropus’ u ‘hombre cascanueces’ en la región de Afar (Etiopía) redefine la comprensión de los primeros homínidos porque amplía su distribución geográfica en unos 1.000 kilómetros al norte y revela que eran tan versátiles como los del género Homo, entre los que figuran los humanos modernos.

Así se explica en un estudio liderado por la Universidad de Chicago (Estados Unidos) y publicado este miércoles en la revista ‘Nature’.

El descubrimiento de una mandíbula parcial fechada hace 2,6 millones de años aporta información significativa sobre cuándo y dónde existió ‘Paranthropus’, su adaptación a diversas condiciones ambientales y cómo pudo haber interactuado con otros parientes antiguos de los humanos modernos, incluido el género Homo.

“Si queremos comprender nuestra propia trayectoria evolutiva como género y especie, necesitamos comprender los factores ambientales, ecológicos y competitivos que moldearon nuestra evolución”, indica Zeresenay Alemseged, profesor de Biología y Anatomía de Organismos en la Universidad de Chicago.

Alemseged añade: “Este descubrimiento es mucho más que una simple instantánea de la aparición de ‘Paranthropus‘: arroja nueva luz sobre las fuerzas impulsoras de la evolución del género”.

Desde que los linajes de los humanos y los chimpancés divergieron hace unos siete millones de años, los ancestros humanos atravesaron un dramático proceso evolutivo que finalmente condujo al surgimiento del Homo sapiens hace unos 300.000 años.

“Nos esforzamos por comprender quiénes somos y cómo llegamos a ser humanos, y eso tiene implicaciones en cómo nos comportamos y cómo vamos a impactar el medio ambiente que nos rodea, y cómo eso, a su vez, nos va a impactar a nosotros”, apunta Alemseged.

CUATRO GRUPOS

En el registro fósil, el linaje humano está representado por más de 15 especies de homínidos que generalmente encajan en cuatro grupos. Uno de ellos son los bípedos facultativos (por ejemplo, ‘Ardipithecus’), que ocasionalmente anda con los pies, pero la mayoría de las veces viven en árboles y caminan sobre sus cuatro extremidades.

Otro se refiere a los bípedos habituales (como los ‘Australopithecus’), que mantuvieron la arboricultura hasta cierto punto, pero practicaron principalmente la marcha erguida y experimentaron con herramientas de piedra.

El tercero son los bípedos obligados (género Homo), al que pertenecen los humanos modernos, caracterizado por un cerebro más grande, herramientas sofisticadas y bipedalismo obligado.

Y el cuarto se refiere a los homínidos robustos (como el ‘Paranthropus’), habitualmente bípedos como los ‘Australopithecus’, pero que se distinguen por molares extremadamente grandes cubiertos por un esmalte grueso y configuraciones faciales y musculares que sugieren un poderoso aparato masticatorio.

“Se han encontrado cientos de fósiles que representan más de una docena de especies de ‘Ardipithecus’, A’ustralopithecus’ y Homo en la región de Afar, en el norte de Etiopía, por lo que la aparente ausencia de ‘Paranthropus’ era notoria y desconcertante para los paleoantropólogos, muchos de los cuales habían concluido que el género simplemente nunca se aventuró tan al norte”, indica Alemseged.

Este investigador apunta que, si bien algunos expertos sugirieron que la especialización dietética restringió al ‘Paranthropus’ a las regiones del sur, otros plantearon la hipótesis de que esto podría haber sido el resultado de su incapacidad para competir con el más versátil Homo. “Ninguno de los dos fue el caso: el ‘Paranthropus’ estaba tan extendido y era tan versátil como el Homo”, agrega.

MÁS QUE NUECES

La mandíbula parcial de 2,6 millones de años proviene del área de investigación Mille-Logya en Afar y es uno de los especímenes de ‘Paranthropus’ más antiguos desenterrados hasta la fecha.

Tras recuperar la mayor cantidad posible de fragmentos del yacimiento, el equipo los trajo de vuelta a Chicago para analizar la anatomía y morfología internas mediante una potente tomografía computarizada (micro-CT).

“Es un nexo notable: una tecnología ultramoderna aplicada a un fósil de 2,6 millones de años para contar una historia que es común a todos nosotros”, indica Alemseged.

Este nuevo hallazgo demuestra que ‘Paranthropus’ estaba tan extendido y era tan versátil como Homo y no fue necesariamente superado por este.

El ‘Paranthropus’ se conocía anteriormente como el género ‘cascanueces’, lo que resaltaba sus grandes molares, su esmalte grueso y sus mandíbulas pesadas, que reflejaba la suposición de que este aparato masticatorio le permitía ocupar un nicho dietético altamente especializado y más limitado.

Sin embargo, el nuevo ‘Paranthropus de Afar revela que, desde sus orígenes más remotos, ese género estaba muy extendido, era versátil y podía romper más que solo nueces.

“El nuevo descubrimiento nos permite comprender las ventajas competitivas de cada grupo, su dieta, sus adaptaciones musculares y esqueléticas, si utilizaban o no herramientas de piedra; todos estos aspectos de su adaptación y comportamiento son los que estamos tratando de descifrar”, resume Alemseged.

(SERVIMEDIA)
21 Ene 2026
MGR/clc