Investigación
El ICMM-CSIC logra que un gramo de nanoflores de óxido de hierro atrape hasta 10 gramos de nanoplásticos PET
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Un gramo de las nanoflores de óxido de hierro diseñadas por el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) puede atrapar hasta 10 gramos de nanoplásticos PET, uno de los materiales más utilizados en botellas y envases, según el estudio ‘Chemical Engineering Journal’, publicado este martes.
La entidad explicó en un comunicado que actualmente las plantas de tratamiento de residuos utilizan procesos a escala macro y con un coste elevado. Con el objetivo de mejorar la eficacia de estos procesos, el personal investigador desarrolló nanopartículas de óxido de hierro en forma de nanoflores, ecológicas y reutilizables.
El investigador del ICMM-CSIC, Álvaro Gallo-Córdova, explicó que “el óxido de hierro es un material magnético que permite atrapar muchos contaminantes a la vez. Además, su estructura en forma de nanoflores permite que las partículas tengan varios núcleos que cooperan para mejorar sus propiedades magnéticas”.
Como resultado, las nanopartículas desarrolladas ya demostraron en 2024 su capacidad para extraer y degradar microplásticos (entre 0,001 y 5 milímetros) del agua provenientes de cosméticos.
Ahora, el nuevo estudio demostró que las nanoflores de óxido de hierro son capaces de capturar nanoplásticos, de un tamaño equivalente a la milmillonésima parte de un metro y, por tanto, mil veces más pequeños que los microplásticos convencionales. Un solo gramo de estas nanoflores magnéticas es capaz de capturar hasta 10.000 miligramos de nanoplásticos, “una cifra no vista hasta ahora”, destacó Gallo-Córdova.
Esta técnica se ha utilizado para atrapar nanoplásticos PET, uno de los materiales más utilizados del mundo, presentes, por ejemplo, en botellas, envases alimenticios y fibras textiles de poliéster. “Cuando acaban su vida útil, gran parte de los plásticos PET termina en el entorno, donde la luz del sol y el desgaste físico actúan como una lija que los tritura y los convierte en nanoplásticos, una especie de polvo finísimo que contamina nuestros suelos y fuentes de agua”, añadió el investigador.
Además, el ICMM-CSIC consiguió que las nanoflores transformen los nanoplásticos en materiales magnéticos capaces de extraer otros contaminantes, como metales pesados o colorantes orgánicos presentes en el agua.
“Tras capturar los nanoplásticos gracias a nuestras nanopartículas magnéticas, los valorizamos en materiales funcionales, transformando un residuo contaminante en una nueva materia prima dentro de un enfoque de economía circular”, concluyó Gallo-Córdova.
(SERVIMEDIA)
25 Ago 2026
MBM/mjg/pai


