Defensa
El IEE pide que el gasto en defensa esté diferenciado en los presupuestos y sea plurianual para evitar que “pueda ser sacrificado”
- Aboga por que el campeón nacional en defensa sea “competitivo”
- Carlos Martí, del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, cree que la financiación del Gobierno a Indra debería haberse licitado
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El Instituto de Estudios Económicos (IEE), ‘think tank’ de la patronal CEOE, reclamó este jueves que el gasto en defensa de España tenga un carácter diferencial en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para evitar que “pueda ser sacrificado” y que se planifique a varios años.
El presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa, y el director general, Gregorio Izquierdo, presentaron este jueves la revista del IEE ‘La industria de seguridad y defensa en España ante los desafíos geopolíticos y económicos actuales’, elaborada junto a las aportaciones del investigador principal del Real Instituto Elcano, Félix Arteaga; el experto en seguridad y defensa del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado Carlos Martí; el profesor de la Universidad Complutense de Madrid y Académico en la Academia de las Ciencias y las Artes Militares Antonio Fonfría, y el general de Brigada del Ejército de Tierra Zacarías Hernández.
El estudio considera que las administraciones públicas deben proveer una estrategia coordinada, así como un entorno regulatorio estable que garantice la sostenibilidad financiera de los proyectos empresariales.
Gregorio Izquierdo defendió que el gasto en defensa tenga “una consideración especial y diferencial en los presupuestos” argumentando que “necesita previsibilidad, estabilidad” y “cierto horizonte temporal”. De esta manera, el esfuerzo inversor sería el “suficiente y necesario”, pues de lo contrario, “puede ser sacrificado”, según advirtió.
Preguntados por la prórroga presupuestaria y cómo afecta, Íñigo Fernández de Mesa tachó la falta de nuevos presupuestos de “completa anomalía” y avisó de que, con alrededor del 90% del gasto presupuestario en prestaciones sociales, transferencias a las comunidades autónomas e intereses de la deuda, y “menos de un 10% para inversiones”, donde se encuadra la defensa, si se reduce la capacidad de recaudar, la parte de inversiones y el gasto en defensa queda “muy desprotegido”.
Félix Arteaga añadió que el hecho de que haya presupuestos “no garantiza” que un gasto previsto se vaya a materializar y “el problema” es “no tener el compromiso o la voluntad de cumplir con esa norma”.
El estudio indica que España es la cuarta potencia industrial de Europa en materia de defensa y el impacto económico de las industrias de defensa, seguridad, aeronáutica y espacial sobre el conjunto de la economía es muy relevante, puesto que por cada euro de producción generado en estas industrias se obtienen 2,2 euros de PIB para el conjunto de la economía, aportando cerca del 30% del gasto total en I+D+i de la industria española.
Desde el IEE, Fernández de Mesa defendió que España no se quede fuera de la construcción de la autonomía estratégica y disponga de “un campeón nacional”, que el Gobierno ha posicionado en Indra, y afirmó que ese campeón nacional sea “competitivo”.
Sin embargo, Carlos Martí matizó que elegir un campeón nacional tiene “un cierto riesgo” porque puede hacer que los ciudadanos paguen “un sobreprecio” al financiar directamente desde el Gobierno a la empresa elegida, como se está haciendo, en lugar de sacar licitaciones que den opción a otras empresas con ofertas tecnológicas “más interesantes”. “Hubiera sido mucho más interesante una licitación pública”, pues “aunque se hubiera presentado una única empresa ya hubiera habido un mayor grado de transparencia”, dijo Martí.
En cuanto a si España logrará elevar el gasto en defensa hasta el 2,1% del PIB, Arteaga apuntó que “es muy probable que el porcentaje de PIB a defensa no pase del 2% en los próximos años”. Explicó que de un lado está el gasto en defensa y de otro en seguridad y apostó por incrementar el gasto global por la vía de más inversión en seguridad como es la ciberseguridad o la ciberdefensa, que “es lo que van a hacer todos los países”. De esta manera, se observaría que España “progresa hacia el objetivo general del 5%”.
Fonfría añadió que el impacto a día de hoy del aumento en el gasto que se ha hecho “es cero, el impacto empezará a partir de ahora”. Este experto explicó que sin seguridad, la economía tendrá más dificultades para crecer y defendió contar con una estrategia de seguridad económica.
El estudio señala como retos asegurar que el aumento de los recursos públicos y privados lleven a un desarrollo industrial y tecnológico sostenido en el tiempo, que España participe en mayor medida en los grandes programas europeos de defensa y que se refuerce el ecosistema nacional de innovación español y se fomente la cooperación entre universidades, centros tecnológicos y empresas.
Como oportunidades estratégicas, enumera la canalización de un mayor volumen de recursos financieros a través de nuevos instrumentos europeos que permitan modernizar la industria española, la reorientación hacia nichos de mercado y la posición geoestratégica que tiene España para hacer de enlace entre el norte y el sur de Europa.
(SERVIMEDIA)
15 Ene 2026
MMR/gja


