Tecnología
La inteligencia artificial va a ser "el mayor motor de obsolescencia de habilidades” pero “también puede potenciarlas”
VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesRevolucionEmpleoIA
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En un futuro digital, las personas emplearán todavía más las nuevas tecnologías. Los expertos consideran que estas tienen sus pros y contras porque, por ejemplo, la inteligencia artifical va a ser "el mayor motor de obsolescencia de habilidades de la historia”, pero “también puede potenciarlas”.
Así lo indicó en el diálogo 'La nueva inseguridad vital. Por qué el bienestar será más complejo en 2040’, un encuentro organizado por Servimedia con la participación del director general de la empresa de investigación de tendencias Vecdis, Lluis Quetglas; la divulgadora en redes sociales y especialista en psiquiatría, Rosa Molina; el director de Santalucía Espacio Futuro, Ángel Uzquiza, y el responsable de Santalucía Espacio Futuro, Gonzalo Arcones.
En referencia al impacto de la IA, Quetglas comentó que “la inteligencia artificial (IA) va a ser el mayor motor de obsolescencia de habilidades que ha existido en nuestra historia” y apuntó que el Foro Económico Mundial estima que puede acabar con 100 millones de empleos en 5 años pese a que también creará 170 millones de nuevas ocupaciones. También se refirió también a un informe de la consultora McKinsey que estima que el 57% de las horas trabajadas en los países de Occidente van a ser automatizadas en los próximos diez años.
En cuanto al impacto en la creación y destrucción de empleo, añadió que “más allá de que el balance neto sea positivo, lo que tiene implícito es que seis de cada diez trabajadores del mundo van a tener que reinventarse profesionalmente”. Por ello, sostuvo que “esta es la revolución laboral más honda que hemos vivido, desde luego, en nuestra historia reciente”.
Por su parte, desde el punto de vista psicológico, Molina apuntó que “la IA, al final, es un epifenómeno de nuestro cerebro, es decir, lo hemos creado nosotros y nos vamos a tener que enfrentar nosotros”.
Sobre la advertencia de Quetglas de que va a traer obsolescencia de capacidades cognitivas, indicó que “también puede potenciarlas” por lo que pidió “invertir en generar conocimiento y en que los jóvenes, esos cerebros, esas mentes del futuro, estén bien amuebladas para luego poder sacar el máximo potencial y enfrentar cualquier desafío”.
En esta línea, pidió no dejar de lado a los jóvenes cuyos trabajos empieza a llevar a cabo la IA-. “No tienen que enfrentarse solos, no los podemos dejar”. “No somos resilientes como individuos solos, sino dentro de una red”, apostilló.
Por ello, valoró la labor de Santalucía Espacio Futuro, el ‘think tank’ de la aseguradora, al plantear este tipo de escenarios y buscar respuestas. “Los adultos tenemos que proveer de recursos y de contextos para poder dar salida a estas situaciones que estamos viviendo ya en tiempo real”, concluyó.
Estas reflexiones surgieron a raíz del informe ‘Bienestar extendido 2040’, elaborado por Espacio Futuro, que identifica ocho grandes retos transversales que ya están configurando el bienestar del futuro.
Frente a la idea de progreso continuo que marcó décadas anteriores, el informe concluye que el bienestar se convertirá en una condición más frágil, desigual y difícil de sostener, profundamente influida por transformaciones económicas, sociales y culturales que seguirán intensificándose en los próximos años.
Sobre la tecnología, concluye que desempeñará un papel ambivalente en el futuro ya que, aunque ampliará oportunidades de acceso, información y conexión, también introducirá nuevas brechas vinculadas a la atención, la concentración y la gestión del tiempo digital.
Además, señaló que la capacidad de desconectar, mantener el foco y relacionarse de forma equilibrada con la tecnología se perfila como un nuevo factor de desigualdad con impacto directo en el bienestar emocional.
(SERVIMEDIA)
05 Abr 2026
JBM/MJG


