Investigación
Investigadores señalan lagunas de conocimiento en los efectos de los campos electromagnéticos y reclaman más investigación
- El Instituto de Salud Carlos III llama a reforzar la comunicación científica para combatir la desinformación sobre ondas y tecnologías inalámbricas
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Investigadores y expertos reunidos en una jornada del Instituto de Salud Carlos III (IscIII) alertaron de que persisten lagunas de conocimiento sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos en la salud, especialmente en relación con exposiciones de baja frecuencia y nuevas tecnologías inalámbricas.
Los especialistas reclamaron "más investigación, vigilancia continua y una comunicación científica rigurosa" para combatir la desinformación y reforzar la confianza pública. Los investigadores en radiaciones no ionizantes señalaron que aún existen áreas de incertidumbre sobre los efectos de los campos electromagnéticos (CEM) en la salud, durante una jornada celebrada en Madrid, según la información facilitada apor el IscIII.
El encuentro, organizado en el marco del proyecto ‘Interacción de ondas y sociedad’, reunió a expertos de diversas universidades y organismos públicos. La iniciativa estuvo liderada la Responsable de la Unidad de Radiación No Ionizante del Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA-IscIII), Arancha Sanchis, y contó con la participación de la investigadora del Centro Nacional de Epidemiología (CNE-IscIII), Rebeca Ramis. Ambas destacaron la importancia de "trasladar información clara y basada en evidencia a las Administraciones Públicas y a la ciudadanía".
Durante la jornada, los expertos recordaron que la exposición a campos electromagnéticos está regulada por límites de seguridad que se sitúan por debajo de los niveles considerados de riesgo, aplicando además el principio de precaución. Subrayaron que estos límites se revisan periódicamente a partir de la literatura científica internacional.
No obstante, los investigadores señalaron que "persisten lagunas de conocimiento, especialmente en relación con los campos magnéticos de baja frecuencia y su posible asociación con enfermedades como la leucemia infantil o el alzhéimer". También destacaron la necesidad de" mejorar la dosimetría, con herramientas como los gemelos digitales, para determinar con mayor precisión los umbrales de efectos térmicos".
DIVULGACIÓN RIGUROSA
El encuentro abordó igualmente el papel de la comunidad científica en la comunicación pública. Los expertos alertaron de que "la desinformación sobre ondas y tecnologías inalámbricas sigue siendo un reto", y reclamaron "reforzar la divulgación rigurosa para evitar alarmas infundadas y facilitar la adopción informada de nuevas tecnologías como el 5G".
Los ponentes coincidieron en que la vigilancia ambiental de los niveles de exposición "debe mantenerse de forma continua, tanto en infraestructuras de telecomunicaciones como en redes eléctricas", para garantizar que los valores se mantienen dentro de los límites establecidos.
En sus conclusiones, los investigadores insistieron en que la existencia de áreas donde se precisan más datos, junto con la evaluación constante de la evidencia científica y la mejora de la comunicación social, "debe seguir impulsando la investigación sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos en la salud".
(SERVIMEDIA)
07 Jul 2026
EDU/gja


