Teide

La inyección de fluidos en profundidad provocó los nuevos episodios de enjambres sísmicos en el Teide

- El Instituto Geográfico Nacional detecta "volátiles magmáticos y deformación ligera" en el edificio volcánico

Madrid
SERVIMEDIA

El Teide ha vuelto a experimentar una intensa actividad sismovolcánica interna con la detección de alrededor de 500 microseísmos en menos de diez horas el pasado viernes, según confirmó la red sísmica canaria Involcán, un episodio que los organismos científicos "atribuyen a la inyección de fluidos hidrotermales o magmáticos en profundidad". Este se suma al episodio del pasado mes de febrero que puso en alerta a las autoridades y la población.

Según los datos comunicados y contrastados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se registró "un enjambre cuya principal especificidad es que volvió a tener un patrón claramente repetitivo, como los enjambres ocurridos en febrero y que no había vuelto a suceder" ."La actividad comenzó a las 19:00 hora insular del pasado viernes y se mantuvo hasta las 5:00 de la madrugada del sábado, con un enjambre localizado “a una profundidad aproximada de diez kilómetros bajo el nivel del mar”, del que “solo tres eventos pudieron ser localizados individualmente por la baja amplitud de las señales”, añadió el instituto.

Por su parte, el Instituto Vulcanológico de Canarias (Involcán) confirmó que “la Red Sísmica Canaria de Involcán registró un nuevo enjambre de eventos sísmicos híbridos en Tenerife” entre “las 18:34 y aproximadamente las 23:00 horas” del pasado viernes, identificándolo como “una secuencia de eventos sísmicos híbridos”. Este organismo precisó que “la hipótesis más probable es que estos enjambres estén asociados a la inyección de volátiles hidrotermales de origen magmático en el sistema hidrotermal de la isla”, respaldada por “el incremento de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del edificio volcánico”.

El Gobierno de España, a través del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), confirmó igualmente que “se registraron unos 500 eventos de actividad sismo-volcánica al oeste de Las Cañadas del Teide, en Tenerife”, y que “debido a la debilidad de las señales, solo tres pudieron localizarse, a unos 10 kilómetros bajo el nivel del mar, y ninguno fue sentido por la población”. El DSN cita al IGN al señalar que “esta actividad es compatible con la existencia de fluidos magmáticos circulando o interactuando con el medio rocoso en profundidad”, aunque “este tipo de sismicidad no implica necesariamente una evolución hacia otros escenarios de actividad volcánica”.

SIN RIESGO DE ERUPCIÓN

El doctor en Ingeniería Civil, especializado en sismología aplicada a estructuras, Fernando Martínez Soto, insistió, en conversación con Servimedia en que “no hay riesgo de erupción volcánica". "No hay una deformación, ni una expulsión de gases al exterior, que indique que va a haber una ascensión magmática, pero no sabemos lo que puede pasar dentro de unos meses. Hay que tener en cuenta que Tenerife (Islas Canarias) es "una isla con un proceso volcánico activo", explicó.

La actividad sísmica registrada bajo el Teide en los últimos meses ha devuelto al volcán al centro de la vigilancia científica. Lo que hoy se interpreta como una fase de actividad interna elevada comenzó realmente en febrero pasado, cuando "una serie de enjambres sísmicos sin precedentes", según Involcán, encendió las alarmas entre los especialistas.

Expertos como Martínez Soto explicaron que los sismos híbridos se producen por la interacción entre agua, gas o pequeñas cantidades de magma y la roca. Precisamente este científico explicó a Servimedia "que no hay ascenso de magma hacia la superficie, sino una redistribución de fluidos dentro del sistema hidrotermal, que genera pequeñas fracturas responsables de los microseísmos".

ACTIVIDAD INTERNA ELEVADA

Durante la actual fase de intensificación de la actividad habitual del Teide, se registró "un nuevo enjambre sismovolcánico con eventos muy similares entre sí, un patrón repetitivo que ya se ha observado en varias ocasiones desde 2016 y que tuvo su episodio más destacado en febrero de 2026", añadió el IGN. En esta ocasión, los eventos presentaron menor energía, lo que dificultó su detección automática y su localización precisa.

El IGN informó de que "mantiene desplegada en Tenerife una red de más de 100 estaciones y puntos de muestreo para monitorizar en tiempo real cualquier cambio en sismicidad, deformación del terreno y geoquímica", con el fin de" identificar de forma temprana cualquier alteración que pudiera modificar el nivel de peligro volcánico a corto, medio o largo plazo".

Este instituto advirtió que, tras un análisis más detallado, la cifra de microseísmos "podría aumentar, y se incorporarán rangos de magnitudes concretas en el catálogo oficial".

Los científicos recordaron en varias ocasiones que el comportamiento del complejo Teide-Pico Viejo ha cambiado desde hace una década y que el Teide "es un volcán activo cuyo sistema interno se reajusta de forma continua". Subrayaron que la actividad actual no es precursora de una erupción, no se observa deformación acelerada del terreno y no se han registrado sismos sentidos por la población".

Aun así, los especialistas advierten que el patrón observado "exige vigilancia constante". Los enjambres de febrero pasado y de este mes de julio "muestran un nuevo cambio de comportamiento respecto a años anteriores" y confirman que el sistema volcánico se encuentra en "una fase de actividad interna elevada".

Los episodios de febrero, con más de 2.500 eventos híbridos en tres días, ya habían despertado la alarma científica por su intensidad y duración. Los nuevos enjambres de julio refuerzan la idea de que el Teide está activo y presurizado. La comunidad científica coincide: el volcán está más dinámico, pero no más peligroso.

(SERVIMEDIA)
07 Jul 2026
EDU/nbc