Cantabria

IU pide conocer el estado real de las instalaciones de Aqualia en Santander tras las denuncias de CCOO

Madrid Santander
SERVIMEDIA

El grupo municipal de Izquierda Unida (IU) en el Ayuntamiento de Santander ha registrado una moción para solicitar al equipo de gobierno del Partido Popular informes detallados sobre las inversiones realizadas por la empresa concesionaria Aqualia en el servicio de aguas de la ciudad. También pide un estudio exhaustivo sobre el grado de cumplimiento del contrato de concesión, actualmente vigente desde 2006 y con finalización prevista en 2031.

La iniciativa responde, según el concejal de IU Keruin Martínez, a la necesidad de “conocer el estado real de estas infraestructuras estratégicas” tras conocerse actuaciones de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Cantabria relacionadas con la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de El Tojo, en Camargo, que abastece de agua a Santander.

En la moción, IU subraya que después de veinte años de gestión externalizada y con la concesión a Aqualia, es “imprescindible” disponer de información clara sobre las inversiones y obras ejecutadas, así como sobre el cumplimiento de las obligaciones de mantenimiento, renovación e inversión previstas en el contrato.

La petición de informes se produce también en un contexto en el que Comisiones Obreras (CCOO) ha denunciado reiteradamente la falta de mantenimiento de las instalaciones, la aparición de goteras en instalaciones sensibles y deficiencias estructurales, lo que llevó a la Inspección de Trabajo a intervenir y limitar temporalmente el uso de ciertas áreas de la planta.

Inspección de Trabajo, tras una denuncia presentada en enero de 2026 por CCOO, ordenó el cierre cautelar de zonas con filtraciones en la potabilizadora de El Tojo por riesgos para la seguridad y salud laboral, y abrió un expediente sancionador contra la concesionaria.

La denuncia ya alertaba del mal estado de las instalaciones del servicio de aguas, con goteras que afectaban a cuadros eléctricos y zonas críticas, deficiencias higiénico-preventivas en dependencias, y carencias en vestuarios, donde según apuntan CCOO, “las mujeres están relegadas a un trastero de reducidas dimensiones sin duchas ni dobles taquillas para separar la ropa de trabajo”.

El sindicato apunta a que “los vestuarios tampoco cumplen esta normativa porque el personal de agua potable y residual, expuesto a riesgos biológicos, convive en el mismo espacio a pesar de que la empresa debería disponer de vestuarios separados”.

Además, informes sindicales e inspecciones laborales han señalado que el deterioro de la cubierta e instalaciones de la ETAP de El Tojo, una infraestructura construida en 1967, presenta filtraciones continuas que, más allá de los riesgos laborales, podrían comprometer la integridad de la planta y, en un escenario extremo, el suministro de agua potable a la ciudad.

(SERVIMEDIA)
30 Abr 2026
PAI