Elecciones Andalucía
Juanma Moreno se desmarca de la prioridad nacional con “una apuesta integradora” de la inmigración
- Su programa niega que los migrantes estén “acaparando” el empleo en Andalucía y promete el “restablecimiento de ayudas extraordinarias" para atender a menores extranjeros
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El candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se ha distanciado a lo largo de toda la campaña electoral de la prioridad nacional que su partido ha pactado con Vox para “inspirar” el reparto de ayudas públicas en Aragón y Extremadura. Ha puesto encima de la mesa un programa electoral que propone “una apuesta integradora” de la inmigración.
Estos postulados están en las antípodas de los que defiende el presidente de Vox, Santiago Abascal, que ha afirmado en numerosas ocasiones que España no requiere de más inmigrantes, sino de más natalidad. Moreno, en cambio, insistió este jueves en que “los migrantes son necesarios en Andalucía”. Y su programa electoral sostiene que “el racismo, la xenofobia y otras manifestaciones de intolerancia son el resultado del desconocimiento y la incomprensión”.
Una de las incógnitas de estas elecciones radica en cómo estos dos posicionamientos se conjugarán en el supuesto de que el PP necesite a Vox para gobernar Andalucía. Es una pregunta a la que no ha contestado Moreno a lo largo de estas semanas. Sí ha avisado de que será consecuente con el resultado de las urnas, advirtiendo de que lo que decidirán los andaluces el próximo 17 de mayo es si gobierna “solo o acompañado”. Un órdago que busca movilizar a los socialistas descontentos y a los exvotantes de Ciudadanos para que se decanten por su candidatura.
Los últimos sondeos señalan que Moreno acariciaría la histórica mayoría absoluta de 2022, cuando logró tres escaños de margen. Pero en el PP apelan a la contención. Hace cuatro años, el último diputado de la provincia de Huelva se decidió por 652 votos, mientras que en Sevilla, Cádiz y Córdoba la balanza se inclinó por un millar de papeletas. En estas elecciones, el PP calcula que todo se decidirá por unos 15.000 votos. Por eso, señalan al exceso de confianza como su “mayor adversario”.
Perder la mayoría absoluta sería un dolor de cabeza para Moreno, como lo ha sido, sobre todo, para la presidenta de Extremadura, María Guardiola. Vox ha verbalizado su voluntad de entrar en la Junta de Andalucía, aunque una cosa son los discursos de campaña y otra la realidad tras las elecciones. Lo cierto es que, si a Moreno le falta un diputado, los de Abascal no le pondrán las cosas fáciles y le exigirán que aplique también la prioridad nacional.
"ESLOGAN HUECO"
El malagueño no ha dejado la puerta ni entreabierta. Ha reducido esta proclama de Vox a “un eslogan un poco hueco de campaña”. Ha tildado de “irreales” o “ilegales” algunas de sus propuestas. Y ha acusado a Abascal de ser “un señor que no conoce la comarca del Valle de los Pedroches o la de Antequera” y que “pretende teledirigir a golpe de teléfono” una comunidad de 9 millones a “500 kilómetros” de distancia.
Este cruce de acusaciones también lo protagonizó la propia Guardiola y, en menor medida, Azcón y Mañueco. Pero acabaron por ceder para llegar a un entendimiento que se antoja aún más complicado en Andalucía, dado que el discurso migratorio tiene una importancia nuclear para Abascal y los postulados de Moreno se desmarcan por completo de lo pactado en otras comunidades. “Siempre ha sido un hombre firme en sus decisiones y muy leal con sus principios”, reconoció el otro día Juan Marín, el exlíder de Ciudadanos que compartió cuatro años de gobierno con Moreno antes de que el popular los borrara del mapa.
El programa electoral del PP andaluz rebate directamente los argumentos de Vox de que las personas procedentes de otros países estén “acaparando” el empleo en Andalucía. Lejos de comprar este marco, el PP andaluz recuerda que solo representan el 11,1% de los ocupados. Y apostilla que “numerosos análisis y expertos ponen de relieve su contribución al crecimiento económico y a la creación de empleo, así como a la sostenibilidad futura del sistema de pensiones”.
“Los migrantes son necesarios en Andalucía. La economía y la sociedad andaluzas no pueden conseguir los objetivos que nos hemos marcado si no tenemos migrantes. Lo estamos viendo en el sector primario. La agricultura se para si no tuviéramos la capacidad y la fuerza motriz de esos migrantes. ¿Qué sería de la hostelería, de la restauración, de la construcción, del transporte?”, planteó el presidente andaluz hace un par de días.
Otra de las grandes diferencias de Moreno con respecto a los pactos de sus compañeros se sustenta en que, mientras que ellos acordaron con Vox “reducir todos los gastos vinculados a inmigración ilegal al mínimo imprescindible” para el cumplimiento de la ley y no acoger más menores extranjeros no acompañados, él se compromete al “restablecimiento de ayudas extraordinarias para la atención a menores migrantes”.
RENTA MÍNIMA DE INSERCIÓN
Su programa también apuesta por seguir “garantizando y agilizando” la Renta Mínima de Inserción, una ayuda estructural que lleva años en vigor en Andalucía, pero que la dirección nacional del PP se ha propuesto reformar. Alberto Núñez Feijóo defiende limitar el uso del padrón a fines estadísticos y desvincularlo de las ayudas económicas no urgentes –un inmigrante puede estar empadronado sin tener papeles–.
Así lo ha asumido también la presidenta de Baleares, Marga Prohens, que, tras pactarlo con Vox, ha planteado introducir la residencia legal como requisito para acceder a la Renta Social Garantizada.
El programa del PP andaluz, sin embargo, se limita a comprometerse a seguir “garantizando y agilizando” esta prestación “para atender a la población más vulnerable, en especial a familias con menores a cargo”.
Juanma Moreno podrá aplicar su programa migratorio con las manos libres si revalida la mayoría absoluta el próximo 17 de mayo. Si no lo consigue, su apuesta integradora quedará en manos de una negociación con Vox y Andalucía se asomará al dilema que ya han afrontado Extremadura, Aragón y Castilla y León: ceder en el discurso migratorio o asumir el riesgo de una inédita repetición electoral. Hace casi ocho años, el andaluz fue el primer barón del PP en sellar un pacto de gobierno con Vox.
(SERVIMEDIA)
09 Mayo 2026
PTR/fcm


