Medio ambiente

El lince ibérico suma 2.663 individuos, nuevo récord tras duplicar su población desde 2021

- Castilla-La Mancha es la región con más ejemplares (1.051), según Transición Ecológica

MADRID
SERVIMEDIA

La población de lince ibérico alcanzó el año pasado 2.663 individuos censados en España y Portugal, que supone un nuevo registro máximo desde que en 2002 comenzaran los datos de seguimiento coordinado de esa especie.

Esa cifra supone un 10,9% más respecto a 2024 (2.401 individuos) y de alrededor del 95% desde 2021 (1.365), según informó este viernes el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Los datos consolidan la tendencia demográfica positiva de la especie desde 2002, cuando se iniciaron los programas coordinados de conservación del lince ibérico en España y Portugal.

Los detalles de este nuevo censo se recogen en el informe elaborado por el grupo de trabajo del lince ibérico, que coordina la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación y que está compuesto por representantes de las comunidades autónomas españolas y del Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) de Portugal.

Del total de 2.663 linces censados, 2.269 lo fueron en España (85%) y 394 en Portugal.

COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Seis comunidades autónomas españolas albergaron linces en sus territorios y aportaron datos al censo, sobre todo Castilla-La Mancha (1.051 individuos, un 46,3% de la población española) y Andalucía (885, un 39,0%).

Las tres principales áreas geográficas para el lince ibérico se encuentran en Sierra Morena (1.145 individuos contabilizados), núcleos compartidos por Andalucía (613 ejemplares en los núcleos de Sierra Morena Oriental, en Jaén y Córdoba, y 61 en áreas de conexión de Sierra Morena) y Castilla-La Mancha (471 linces en varios núcleos de Ciudad Real y Albacete).

En Extremadura se censaron 302 individuos y en Murcia, 19. En 2025 se registraron también linces en Castilla y León (11), gracias al inicio del proyecto de reintroducción en la comarca del Cerrato palentino, y en la Comunidad de Madrid hubo un ejemplar asentado en el este de la región.

Del total censado, 1.711 linces fueron adultos o subadultos que presentaron una distribución de sexos equilibrada (824 machos y 791 hembras que pudieron ser sexadas).

El número de hembras reproductoras o territoriales ascendió el año pasado a 542, 72 más que en 2024. Este número se aproxima cada año más a las 750 que se considera como hito demográfico para considerar que el lince se encuentra en un estado de conservación favorable.

El número de cachorros nacidos en 2025 llegó a 952, con una tasa de fecundidad de 1,75 calculada como el número de cachorros nacidos entre el número de hembras territoriales.

TENDENCIA POSITIVA

La población de lince continúa expandiéndose y su presencia se ha constatado hasta en 26 núcleos geográficos distintos. La especie se reprodujo el año pasado en 18 de ellos.

La tendencia de la población es positiva; en un período de 24 años, la población ha pasado de menos de 100 ejemplares censados en 2002 a 2.663 en 2025.

El incremento es aún más destacable en los últimos años, puesto que en 2021 la población era de 1.365 linces y cuatro años más tarde se añadió prácticamente el doble de individuos a la población ibérica, lo que supone una tasa de crecimiento anual de un 24% en promedio.

“El aumento de la población de linces hace cada vez más difícil poder registrar e identificar individualmente a todos los ejemplares presentes en los distintos núcleos, por la gran cantidad de recursos logísticos y esfuerzo que requiere realizar un censo totalmente preciso y completo”, precisó Transición Ecológica.

Esto resulta destacable en las dos comunidades autónomas que acogen una mayor proporción de la población en España (Andalucía y Castilla-La Mancha). “Las cifras dadas para el censo de 2025 habrían de considerarse como un número mínimo de linces”, añadió el departamento dirigido por Sara Aagesen.

ATROPELLOS

A pesar de las buenas perspectivas para el lince, aún existen factores de amenaza a los que hacer frente para asegurar el alcance de un favorable estado de conservación.

Las tasas de mortalidad no natural registrada aún son preocupantes y el año pasado se detectaron 273 muertes de lince, de las que 212 (77,9%) fueron por atropello en infraestructuras viarias.

Ello refleja la importancia de avanzar en los trabajos de aplicación de la Estrategia de Conservación del Lince Ibérico en España y Portugal, aprobada en 2024, con el fin de mejorar la desfragmentación de hábitats entre núcleos geográficos donde se asienta la especie en el territorio español.

Los trabajos de cría en cautividad y la reintroducción de lince ibérico están resultando esenciales para la recuperación. En 2025 se cumplieron 20 años desde el inicio del programa coordinado ex situ.

Desde que en 2011 comenzaran las primeras liberaciones al medio natural de individuos nacidos en cautividad hasta 2025 se han reintroducido 424 ejemplares en distintas áreas que cuentan con condiciones ecológicas y socioambientales favorables para acoger linces ibéricos.

(SERVIMEDIA)
05 Jun 2026
MGR/gja