Infancia

Llevan ante la ONU la desprotección infantil ante la caza con armas de fuego en España

- Un Comité evaluará la próxima semana el cumplimiento nacional respecto a la Convención sobre los Derechos del Niño

MADRID
SERVIMEDIA

La Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA) alerta al Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas sobre el acceso de menores a actividades de caza con armas de fuego en España.

Ese Comité evaluará el miércoles y el jueves de la próxima semana el grado de cumplimiento de España respecto a la Convención sobre los Derechos del Niño, según informó este viernes la CoPPA, una asociación internacional sin ánimo de lucro integrada por psicólogos, psiquiatras, sociólogos, abogados y especialistas en derechos humanos.

Entre la documentación que analizará está el informe de la CoPPA, que indica que la normativa en España permite que adolescentes desde los 14 años utilicen armas de fuego y que, en diversas comunidades autónomas, se autoriza la presencia de menores como acompañantes en actividades de caza donde se utilizan esas armas.

“Cinco comunidades permiten explícitamente la presencia de niños y niñas desde los cero años”, señala. Esta situación supone vulnerar el principio de “interés superior del menor” y del derecho de niñas, niños y adolescentes a ser protegidos frente a todo tipo de violencia.

El documento, elaborado por un equipo multidisciplinar de CoPPA, recoge los hallazgos de numerosos estudios y detalla los “graves riesgos” de exponer a menores de edad a actividades de caza con armas de fuego.

Entre ellos, destacan los peligros para su integridad física asociados al acceso a armas de fuego, incluido el suicidio adolescente, así como el riesgo de daños psicológicos derivados de presenciar violencia y accidentes graves en estos contextos.

La CoPPA subraya, además, que en estos entornos la supervisión adulta no solo no mitiga varios de los riesgos, sino que puede agravarlos.

LESIONES Y MUERTE

El acceso a armas de fuego constituye un factor de riesgo de muertes y lesiones accidentales en niños, niñas y adolescentes, según el informe.

En el contexto de la actividad cinegética, el acceso a estas armas y la cercanía a los disparos incrementan el riesgo de accidentes y lesiones con consecuencias trágicas para los menores de edad.

En un anexo a su informe, la CoPPA documenta casos de niños, niñas y adolescentes heridos o muertos en accidentes de caza con armas en España, incluidos algunos causados por familiares o supervisores.

Por otro lado, algunos estudios señalan que las zonas y contextos con mayor acceso a armas de fuego presentan tasas más elevadas de suicidio adolescente.

En esta población, ese acceso se asocia a un riesgo especialmente alto, y algunas investigaciones indican que para los adolescentes constituye un factor de riesgo superior al de la depresión.

Las armas de fuego destinadas a la caza son “un factor relevante” en los suicidios de menores y se observa un aumento durante la temporada cinegética. “La gran mayoría de los suicidios de niños, niñas y adolescentes por arma de fuego involucran armas pertenecientes a familiares”, apunta la CoPPA.

IMPACTO EMOCIONAL

Además, el informe recalca que la exposición a la violencia, incluida la violencia ejercida hacia animales, puede generar angustia crónica, depresión y trauma psicológico. Algunos niños expuestos a la violencia de la caza con armas de fuego pueden sufrir un impacto emocional significativo, sobre todo cuando esta violencia es ejercida o validada por adultos de referencia.

Asimismo, los menores pueden presenciar personas heridas por accidentes de caza con armas de fuego, lo que puede acarrear consecuencias para su salud mental, máxime cuando afectan a personas cercanas o son provocados por el propio menor.

Los casos recopilados por CoPPA (como el de un niño que hirió mortalmente a su padre) reflejan “la frecuencia y la gravedad” de estos sucesos en España.

Igualmente, la exposición a la violencia contra animales aumenta la probabilidad de que los menores desarrollen actitudes que legitiman la agresión y eleva el riesgo de conductas problemáticas, como el acoso escolar o la delincuencia juvenil.

Los menores pueden aprender comportamientos agresivos mediante la observación e imitación de modelos significativos, especialmente cuando perciben que la violencia confiere estatus o reconocimiento social.

LLAMAMIENTO

Ante esta situación, la CoPPA insta al Comité a que urja a las autoridades españolas a adecuar su normativa para prohibir, en todo el país, que menores de 18 años utilicen armas de fuego en actividades de caza, así como que asistan a ellas como acompañantes.

La asociación subraya que los derechos de la infancia, consagrados en el citado tratado internacional ratificado por España, no pueden quedar supeditados a otros intereses, como los del sector cinegético.

(SERVIMEDIA)
16 Ene 2026
MGR/gja