Biodiversidad
La lluvia de la Amazonia brasileña genera 20.000 millones de dólares anuales para la agricultura
- Según un estudio
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Las lluvias en los bosques tropicales de la Amazonia brasileña generan cerca de 20.000 millones de dólares anuales para la agricultura regional.
Así se desprende de un estudio dirigido por la Universidad de Leeds (Reino Unido) y publicado este martes en la revista ‘Communications Earth & Environment’.
Los bosques tropicales ayudan a generar grandes cantidades de lluvia cada año, lo que refuerza los argumentos a favor de protegerlos a medida que aumentan las presiones hídricas y climáticas.
El nuevo estudio pone un valor monetario a uno de los servicios menos reconocidos de los bosques como fuente de lluvia para las regiones circundantes, y ha descubierto que cada hectárea genera 2,4 millones de litros de lluvia cada año, suficiente para llenar una piscina olímpica.
Las observaciones satelitales se combinaron con simulaciones de modelos climáticos de última generación para reducir la incertidumbre persistente sobre la magnitud de las precipitaciones generadas por los bosques.
Posteriormente, los investigadores aplicaron una valoración económica simplificada para estimar el valor de la lluvia para la sociedad y la economía.
EVAPOTRANSPIRACIÓN
Con este enfoque, los autores calculan que la generación de lluvia proveniente de los bosques de la Amazonia brasileña representa alrededor de 20.000 millones de dólares anuales para la agricultura regional. En comparación, los incentivos financieros actuales destinados a proteger o restaurar la Amazonia representan solo una fracción de esa cifra.
Los bosques tropicales contribuyen al mantenimiento de los sistemas pluviales regionales y continentales que sustentan la agricultura, el suministro de agua y la producción de energía mediante un proceso conocido como evapotranspiración, en el que la energía solar se utiliza para transferir la humedad de las hojas a la atmósfera.
El estudio indica que, en los trópicos, cada metro cuadrado de bosque aporta unos 240 litros de lluvia al año, cifra que se eleva a unos 300 litros en la Amazonia.
"Esta es la evidencia más completa y sólida hasta la fecha del valor de la provisión de lluvia de los bosques tropicales", sentencia Jess Baker, de la Facultad de Tierra, Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Leeds.
Baker añade: “La deforestación tropical está aumentando, a pesar de los esfuerzos internacionales para detener la pérdida de bosques. Nuestro trabajo destaca el papel vital de los bosques tropicales en la producción de lluvia. Estimamos que solo la Amazonia produce lluvias por un valor de 20.000 millones de dólares al año”.
ALGODÓN Y SOJA
El estudio concluye que producir suficiente lluvia para sustentar algunos cultivos importantes requiere humedad generada por una superficie forestal mayor que la que ocupan los propios cultivos.
Por ejemplo, el algodón utiliza 607 litros de humedad por metro cuadrado, lo que equivale a la cantidad de agua producida por dos metros cuadrados de bosque intacto.
Los cultivos de soja necesitan 501 litros de humedad, equivalentes a 1,7 metros cuadrados de bosque intacto.
La pérdida de bosques ya ha supuesto costes significativos. Los investigadores estiman que la deforestación de las últimas décadas, que alcanza alrededor de 80 millones de hectáreas en la Amazonia, podría haber reducido los beneficios de la generación de lluvia en casi 5.000 millones de dólares anuales, con repercusiones en la producción de alimentos, la energía hidroeléctrica y la seguridad hídrica.
COMPROMISOS INTERNACIONALES
La economía brasileña está particularmente expuesta. Alrededor del 85% de la agricultura del país depende de la lluvia, y la reducción de las precipitaciones y el retraso de las temporadas de lluvias ya han afectado la producción de soja y maíz en regiones con altos niveles de deforestación.
Más allá de la agricultura, la disminución de las precipitaciones vinculada a la pérdida de bosques también amenaza el suministro de agua potable, el transporte fluvial en regiones remotas, la generación de energía hidroeléctrica e incluso la capacidad de almacenamiento de carbono de los bosques tropicales restantes.
Pese a los reiterados compromisos internacionales de detener la deforestación para 2030, la pérdida de bosques continúa en gran parte de los trópicos.
Los autores del estudio argumentan que la falta de consideración de la generación de lluvia en los marcos económicos y legales ha eclipsado uno de los argumentos prácticos más sólidos para la protección forestal.
“Los bosques tropicales generan lluvia, suministrando agua esencial para la agricultura. Reconocer esta conexión crucial podría aliviar las tensiones entre los intereses agrícolas y de conservación, a la vez que generaría un apoyo más amplio para la protección de los bosques en general”, concluye Callum Smith, de la Facultad de Tierra, Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Leeds.
(SERVIMEDIA)
17 Feb 2026
MGR/clc/pai


