Madrid
Madrid comienza a renovar su teleférico con el reto de pasar sobre la M-30 y adaptarse a estaciones de hace 55 años
- Será más moderno, más seguro, más rápido y con más capacidad por cabina
- El sistema será como el de una estación de esquí aunque adaptado al clima de Madrid
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El Ayuntamiento de Madrid ya está trabajando en la renovación del teleférico que reabrirá en 2027 tras un proyecto de renovación integral con retos como sustituir el cable pasando por encima de la M-30 y de catenarias de Adif, además adaptarse a estaciones que datan de hace 55 años.
La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) comenzó este lunes el desmontaje del cableado original del teleférico, tras 50 años operativo, como parte de los trabajos de renovación integral del sistema que concluirán con su reapertura en 2027. Este martes en un encuentro informativo, varios de los técnicos responsables del proyecto explicaron los detalles de esta obra que cambiará una estructura icónica de la capital que data de hace 55 años.
Entre los cambios que se producirán. El teleférico ganará capacidad al pasar de transportar 1.200 personas cada hora a poder transportar 1.800. Aunque el número de cabinas se reduce pasando de 80 cabinas con capacidad para 6 personas a 47 cabinas con capacidad para 10, el nuevo sistema permitirá avanzar más rápido. Así, mientras el sistema actual tarda en hacer el recorrido 11 minutos a una velocidad de 3,5 metros por segundo, el nuevo podrá alcanzar los 6 metros por segundo.
Esto no quiere decir que siempre vaya a ir a esa velocidad, sino que en momentos de mayor afluencia se podrá aumentar el ritmo para ganar fluidez, y reducirlo en otros momentos para que los viajeros puedan disfrutar de las vistas a la Casa de Campo y el parque del Oeste.
El enfoque de este servicio no pasará tanto por actuar como un mirador paraándose para poder observar el paisaje, sino como una forma de "tránsito entre las dos terminales" para que la gente vaya desde Pintor Rosales a visitar la Casa de Campo, según explicó el responsable de teleférico, Álvaro Vizcaíno. Añadió que el nuevo sistema será "más moderno" y "más seguro" aunque también ganará en "velocidad" y "comfort".
TELEFÉRICOS URBANOS
Los trabajos se realizarán por fases, aunque la primera de ellas que consistía en la redacción del proyecto de renovación ya está ejecutada. Ahora ha comenzado la fase de rertirada del cable y posteriormente comenzará el de montaje de la nueva estructura.
En el ámbito técnico el nuevo teleférico pasará de un sistema bicable, en el que un cable sostiene el peso y el otro ejerce la tracción, a un sistema monocable gracias a las mejoras tecnológicas. Las cabinas están hechas con una aleación de aluminio y tienen un peso cercano a los 1.000 kilos.
Según relató el consejero delegado del fabricante Dopplemayr en España, Javier Tellería, esta infraestructura no se diferenciará de lo que sería el de una estación de esquí, salvo porque se han tenido en cuenta particularidades climatológicas como el calor dejando más ventilación en las cabinas, que los que tendría un teleférico en la montaña.
Tellería, que también participó de la creación de la red de teleféricos urbanos más grande del mundo en La Paz, Bolivia, señaló que en Latinoamérica ha habido una "explosión total" de este sistema de transporte a nivel urbano porque es "mucho más rápido de construir que el Metro o que el tranvía".
Con respecto a las particularidades a las que hay que adaptarse en Madrid apuntó que hay que construir teniendo en cuenta las torres que hay actualmente y la distancia entre ellas porque poner una donde no la había es "muy complejo". También el "reto" de pasar por encima de infraestructuras críticas como la M-30 y las catenarias de Adif, y adaptarse a dos edificios -los de las estaciones- que datan de hace 55 años.
LA RETIRADA DEL CABLEADO
La operación de retirada del cableado, una de las labores más complejas del proyecto, permitirá separar toda la infraestructura aérea de las estaciones terminales, que mantenían en pie el antiguo sistema bicable del año 1969. El desarrollo de las nuevas bases que llegará a continuación servirá para implementar eequipos electromecánicos más modernos ubicados en Pintor Rosales y Casa de Campo.
"Los dos cables los retiramos con unas máquinas que sujetan la tensión para que el cable esté alto en todo momento sobre las catenarias de Adif, sobre la calle 30 y sobre los edificios existentes y vamos soltando desde aquí y recogiendo en Casa de Campo. Quitamos el primero de los cables y el segundo de los cables lo lo liberaremos del edificio y lo sujetaremos a unas cimentaciones nuevas para que durante toda la obra no esté afectando a los edificios y se puedan demoler y construir los nuevos", explicó.
Tras demoler y construir las estaciones nuevas se usará el cable que se ha dejado sujetado por las máquinas para tender el cable nuevo recogiendo el provisional. El hecho de que haya que hacer cimentaciones para sustiuir el cable eleva el plazo, solo de esta fase hasta finales de marzo.
TECNOLOGÍA Y ENTORNO
En el plano tecnológico, el nuevo sistema estará dotado de sensores inteligentes en cabinas y pilonas para una seguridad activa, incorporando el recurso de la inteligencia artificial para el análisis de flujos y alertas. Se aplicarán protocolos de ciberseguridad avanzados y se procederá a la integración digital con pantallas interactivas, apps móviles y una total conectividad, que permitirá tener información del servicio en tiempo real.
El proyecto también contempla la reforma integral de las dos estaciones que cambiarán por completo su diseño adaptándose al entorno de la Casa de Campo. El director de infraestructuras de la Empresa Municipal de Transportes, Gonzalo Fernández, relató que el diseño consiste en una fachada acristalada recubierta de madera que "cumple todos los estándares de confort térmico y de climatización" pero teniendo en cuenta la "integración paisajística".
Estos requisitos no impiden que sea un lugar donde entre la luz y en el que se va a mejorar la experiencia del "ticketing" y de atención al usuario. Subrayó que es un proyecto al que EMT ha puesto "mucho cariño" y que personalmente lo que más le inquieta es la "reacción de los madrileños". "Ojalá salga muy bien y a ver si responen con el mismo cariño con el que lo estamos haciendo para que siga siendo el icono".
A lo largo del proceso las ideas para la estación, según comentó, Fernández, han ido cambiando para adptarse a las exigencias de la Comisión de Patrimonio, aunque el proyecto defintivo "cumple todas las expectativas" que tenía EMT.
(SERVIMEDIA)
20 Ene 2026
JAM/gja


