Biodiversidad
Las marsopas sin aleta son alomaternales y se crían con otros adultos
- Según un estudio
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Las crías de marsopa sin aleta se acercan y nadan junto a adultos que no son sus madres, con lo que tienen un comportamiento alomaternal, algo propio de mamíferos sociales que se mueven en grupos o manadas.
Esa es la conclusión de un nuevo estudio dirigido por Mai Sakai, de la Universidad de Kindai (Japón), que ha arrojado algunas sombras sobre la antigua creencia de que las marsopas sin aleta (‘Neophocaena asiaeorientalis’) es una especie solitaria sin comportamientos alomaternales.
Un hecho bien establecido de la infancia en los mamíferos es que la madre es el principal adulto con el que interactúa la cría. Esto se aplica a todas las especies, desde la musaraña más pequeña hasta la enorme ballena azul.
Sin embargo, las crías de muchas especies también interactúan con adultos que no son sus padres, lo que se denomina comportamiento alomaternal.
Uno de estos comportamientos alomaternales es cuando las hembras jóvenes, sin crías propias, manejan y cuidan a estas. Las hembras jóvenes aprenden a criar a los juveniles, mientras que la madre puede buscar alimento con mayor eficacia.
Se ha observado comportamiento alomaternal en muchas especies de odontocetos: ballenas dentadas, delfines y marsopas. Sin embargo, los zoólogos han creído durante mucho tiempo que la marsopa sin aleta es una especie solitaria.
Las marsopas sin aleta rara vez forman grupos y su estructura social principal la forman parejas de madre y cría o adultos que cooperan para nadar o alimentarse.
ALTA FRECUENCIA
El equipo de Sakai, que incluía a Soeko Noro, del Laboratorio de Investigación de Mamíferos Marinos de la Universidad de Kindai, y a Genfu Yagi, de la Universidad de Mie, observó marsopas en la bahía de Ise (Japón) y halló ejemplos de posible comportamiento alomaternal. Sus hallazgos están publicados en la revista ‘Mammal Study’.
Investigaciones anteriores han sugerido algún tipo de interacción social entre marsopas sin aleta. Sakai indica que, en un estudio previo, su equipo había observado buceo sincronizado entre una pareja de machos adultos y jóvenes.
“En la bahía de Ise, los individuos a una distancia de hasta 15 metros entre sí mostraron comportamientos sociales con alta frecuencia, lo que sugiere que las marsopas sin aleta tienen una estructura social donde coexisten comportamientos solitarios y gregarios”, apunta el investigador Tomoyoshi Terada.
Utilizando drones de consumo, el equipo de Sakai observó marsopas sin aleta en la bahía de Ise durante un periodo de 34 días entre febrero y julio de 2023.
Buscaron marsopas bebés interactuando con más de un adulto durante un vuelo de observación, ya que eso era una prueba definitiva de interacción con un adulto distinto de su madre.
El equipo encontró interacciones entre cuatro grupos de bebé y dos adultos" En la mayoría de los casos, la cría se acercaba o se separaba de un adulto y pasaba periodos nadando en paralelo.
VÍNCULO MÁS DÉBIL
Los investigadores descubrieron que, en todos los casos, los bebés se encontraban a los lados de los adultos mientras nadaban en paralelo. Esta posición podría reducir la resistencia al agua y permitir que el bebé mantenga el ritmo del adulto con un menor esfuerzo al nadar. Las crías pueden acercarse a los adultos para protegerse y reducir el esfuerzo al nadar.
En todos los casos, excepto uno, el tiempo de contacto con un adulto fue inferior a un 40%, un porcentaje significativamente menor que el tiempo de contacto entre madre y cría observado en otros delfines y marsopas.
“Los hallazgos sugieren que las marsopas sin aleta neonatales nadan solas durante periodos prolongados en comparación con los neonatos de otros odontocetos. Las tendencias conductuales observadas en los neonatos de marsopas sin aleta de cresta estrecha podrían indicar un vínculo madre-cría comparativamente más débil en comparación con otras especies de delfínidos”, según Sakai.
Estas observaciones refuerzan la idea de que la marsopa sin aleta podría no ser una especie predominantemente solitaria, como se suponía anteriormente. Las crías huérfanas o abandonadas pueden rehabilitarse mediante interacciones alomaternales con adultos no emparentados.
“Las conductas alomaternas pueden ser beneficiosas para los neonatos en el desarrollo de relaciones sociales y/o como complemento a las relaciones más débiles entre madre y cría que son típicas de esta etapa vulnerable del desarrollo”, concluye Sakai.
(SERVIMEDIA)
09 Mar 2026
MGR/clc


