Biodiversidad

Las marsopas ‘zumban’ menos ante la cercanía de barcos

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Las marsopas comunes ‘zumban’ menos cuando hay barcos y embarcaciones cerca, lo que sugiere una disminución en la alimentación y la socialización.

Así se desprende de un nuevo estudio realizado por investigadores de las universidades de Exeter (Reino Unido) y Aarhus (Dinamarca), y publicado en la revista ‘Marine Mammal Science’.

Los científicos utilizaron micrófonos submarinos en un estrecho llamado Pequeño Belt (Dinamarca) y luego compararon los sonidos de las marsopas con el tráfico de embarcaciones.

Los zumbidos -sonidos cortos que se utilizan cuando las marsopas se alimentan y socializan- se redujeron hasta en un 45% durante los periodos de mayor tráfico marítimo.

Las marsopas comunes son pequeñas, pero tienen un metabolismo rápido y comen casi constantemente, por lo que una reducción de su actividad podría tener consecuencias importantes.

“TRÁFICO CRÓNICO”

Los investigadores indicaron que las medidas de conservación, como la reducción de la velocidad de las embarcaciones, podrían ayudar a proteger a estos mamíferos marinos.

"El tráfico crónico de embarcaciones puede estar limitando la capacidad de las marsopas para alimentarse y socializar eficazmente en hábitats costeros importantes", según Rachel Lennon, de la Universidad de Exeter.

Lennon resaltó que “la actividad de las marsopas disminuyó más significativamente durante las horas diurnas del verano, cuando el Pequeño Belt está más concurrido por embarcaciones". "En los momentos en que no había embarcaciones, la actividad de las marsopas aumentaba”, comentó.

Shannon Merkle, también de la Universidad de Exeter, subrayó que la interrupción de la búsqueda de alimento puede afectar la salud de las marsopas, su condición corporal y, en última instancia, su reproducción y supervivencia.

“Es importante tener en cuenta que las marsopas no pueden simplemente trasladarse a otro lugar, ya que otras áreas pueden no tener la densidad de presas necesaria que existe en la parte estrecha del Pequeño Belt”, añadió.

MILES DE BARCOS

Varios miles de barcos de gran tamaño y un número desconocido de embarcaciones recreativas pasan cada año por el Pequeño Belt, uno de los tres estrechos que conectan el mar Báltico y el mar del Norte.

“Este estudio contribuye a la creciente comprensión de cómo el ruido submarino y el creciente tráfico de embarcaciones afectan a nuestro medio ambiente y, en particular, a una especie sensible al ruido como la marsopa común”, concluyó Jonas Teilmann, de la Universidad de Aarhus.

(SERVIMEDIA)
15 Feb 2026
MGR/mjg

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