Terremotos

Mas-Coma alerta de infecciones, tétanos y cólera como principales amenazas ahora en Venezuela

- El director del Centro de Referencia de la FAO-ONU para Parasitología advierte de que el riesgo sanitario no está tanto en los cadáveres como en las heridas infectadas y las enfermedades endémicas

- La OPS alerta del riesgo de brotes por agua contaminada, falta de saneamiento y vectores transmisores de zoonosis

MADRID
SERVIMEDIA

El experto español de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y director del Centro de Referencia de la FAO-Naciones Unidas para Parasitología, Santiago Mas-Coma, alertó de que "las infecciones de heridas, el tétanos, el cólera y algunas virosis figuran entre las principales amenazas sanitarias" tras los terremotos registrados en Venezuela, especialmente "si los daños afectan a hospitales, redes de agua potable, alcantarillado, sistemas de recogida de residuos y capacidad de atención médica continuada".

Su advertencia coincide con la prioridad marcada por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), cuyos portavoces subrayaron "que la necesidad inmediata tras los terremotos es “salvar vidas”, en un contexto en el que "los hospitales están atendiendo a un elevado número de pacientes con traumatismos graves y muchos centros funcionan por encima de su capacidad". Fuentes del Departamento de Comunicación de la OPS/OMS explicaron a Servimedia que "resulta fundamental reforzar la atención al trauma, la gestión de múltiples víctimas, la capacidad quirúrgica y los sistemas de referencia, con el fin de que los pacientes lleguen con rapidez a los servicios adecuados".

Incidió además en la importancia de "fortalecer la vigilancia epidemiológica y de mantener las estrategias de inmunización para reducir el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles por vacunación". La OPS advirtió de la necesidad de mitigar otros riesgos para la salud pública: "Los daños en los sistemas de agua y saneamiento, el desplazamiento de población a refugios y la interrupción de los servicios sanitarios aumentan el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles por vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina". También alertó del riesgo de enfermedades transmitidas por vectores, "varias de las cuales ya circulaban en el país antes del terremoto". Por ello, considera esencial "restablecer cuanto antes" los servicios de salud, fortalecer la vigilancia epidemiológica, garantizar el acceso a agua segura y saneamiento, mantener las estrategias de inmunización y reforzar la logística sanitaria en general.

El catedrático Santiago Mas-Coma es el autor de referencia de uno de los informes científicos más relevantes publicados tras la DANA de Valencia sobre riesgo infeccioso en grandes catástrofes naturales. Este estudio analizó la presencia de virus, bacterias, protozoos, helmintos y vectores en la zona afectada por la riada y defendió la necesidad de aplicar un enfoque 'One Health', para "anticipar brotes, mejorar el diagnóstico hospitalario y reforzar los protocolos preventivos ante emergencias similares". Este 'paper' aporta conclusiones e indicaciones que ahora están siendo aplicadas, en parte, al problema venezolano.

LOS CADÁVERES NO PLANTEARÁN PROBLEMAS

Mas-Coma, es además el director de la Unidad de Parasitología Sanitaria de la Universidad de Valencia (UV), y explicó en entrevista con Servimedia que, "en una primera fase posterior al seísmo, los cadáveres no suelen ser por sí mismos la principal fuente de epidemias, frente a una percepción social que tiende a sobredimensionar ese riesgo". A su juicio, el foco "debe situarse en la atención sanitaria, el abastecimiento de agua segura, el saneamiento, la vigilancia epidemiológica y la prevención de infecciones asociadas a heridas".

“No veo que los cadáveres vayan a plantear problemas”, afirmó, y recordó que las emergencias posteriores a desastres naturales "requieren enfoques multidisciplinares e intersectoriales". Señaló que, en esta fase de actuación, "lo primero debe ser retirar los cuerpos, seguido de asegurar atención médica continuada". Advirtió de que Venezuela "parte de una situación compleja, al tratarse de un país con infraestructuras y capacidades básicas muy deterioradas, lo que puede hacer más difícil y lenta la respuesta". Por ello consideró además "prioritario atender la red de alcantarillado, la distribución de alimentos, los hospitales, los medicamentos y la disponibilidad de personal sanitario suficiente".

Según explicó, los problemas vinculados a vectores, enfermedades de transmisión directa, alimentaria, aérea o vectorial "pueden aparecer algo más tarde", mientras que, en la fase inicial, “las de mayor interés” son las potenciales infecciones y septicemias por heridas. Esta visión enlaza con la valoración de la OPS/OMS, que está apoyando al Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela "en la evaluación rápida de hospitales, el refuerzo de la coordinación de la respuesta sanitaria y la movilización de Equipos Médicos de Emergencia".

Esta organización está enviando medicamentos y suministros de emergencia desde la Reserva Estratégica de la OPS en Panamá y presta "asistencia técnica para mantener la continuidad de los servicios esenciales, incluida la atención materna, la salud mental y el apoyo psicosocial a las personas afectadas, sus familias, el personal sanitario y los equipos de primera respuesta".

CÓLERA, TÉTANOS Y LEPTOSPIROSIS

Mas-Coma afirmó que en las primeras semanas podrían aparecer casos de leptospirosis y algunas virosis. Entre las enfermedades que deben preverse, citó el cólera, que “puede llegar a ser un gran problema”, así como el tétanos, “típico en estas situaciones”. También recordó que Venezuela presenta un contexto epidemiológico distinto al europeo, por su ubicación subtropical y por la presencia de enfermedades infecciosas que no son habituales en Europa. Entre ellas mencionó la malaria, la leishmaniasis, la enfermedad de Chagas, la esquistosomiasis, el dengue y otras arbovirosis de transmisión vectorial.

Alertó de que la movilidad de voluntarios o personas procedentes de otras zonas del país que sean endémicas "podría contribuir a introducir o amplificar determinadas enfermedades". También debe analizarse "la posible presencia de granjas, animales domésticos, perros y gatos en las zonas afectadas, por su papel potencial en infecciones zoonóticas", un tipo de factores que "ya fueron observados en el análisis de la DANA de Valencia".

Mas-Coma defendió la creación de un centro de coordinación "bajo el mando de personas capacitadas y con una cadena clara de toma de decisiones", que debería integrar personal experto en las disciplinas prioritarias y en los sectores estratégicos: "El principal error sería no poner al mando a gente competente y experta en las disciplinas y sectores cruciales".

Sobre la vigilancia de brotes, consideró necesario establecer una coordinación entre la asistencia hospitalaria a pacientes individuales y equipos de investigadores especializados en enfermedades infecciosas, capaces de tomar y analizar muestras ambientales. Según indicó, Caracas "cuenta con equipos científicos de prestigio y con experiencia de colaboración internacional, pero necesitarán financiación suficiente y rápida para afrontar la situación".

Además de los riesgos infecciosos, Mas-Coma advirtió de que otros problemas sanitarios pueden quedar en segundo plano tras un terremoto, pese a ser decisivos. Entre ellos figuran la interrupción de tratamientos crónicos, la falta de vacunas, los partos sin asistencia, los traumatismos no atendidos, el colapso hospitalario y la salud mental.

(SERVIMEDIA)
02 Jul 2026
EDU/gja