Medicina

Los médicos presentan una Declaración de Derechos que reclama autonomía clínica, libertad de prescripción y protección laboral

MADRID
SERVIMEDIA

Los médicos españoles presentaron este miércoles en Madrid una Declaración de Derechos Fundamentales que reivindica, entre otras cuestiones, la autonomía clínica y el juicio profesional independiente, la libertad de prescripción y de indicación diagnóstica y terapéutica. El documento fue detallado durante el Foro de la Profesión Médica Española en la jornada ‘Derechos fundamentales del médico. Definir derechos para sostener el contrato social’.

Esta declaración institucional de los derechos fundamentales de la profesión médica fue presentada en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), en Madrid, por el presidente del Foro de la Profesión Médica Española, Tomás Cobo.

El acto reunió a representantes de las principales organizaciones médicas nacionales y europeas. Cobo, quien indició en que en el foro estaba "representada toda la profesión médica", explicó que la declaración se articula en cinco grandes ejes que afectan o vinculan no solo a los médicos españoles sino también al conjunto de los profesionales médicos europeos. Esta iniciativa "responde a la necesidad de equilibrar el creciente nivel de responsabilidad que se exige a la profesión médica con el reconocimiento efectivo de derechos que permitan ejercer con calidad, seguridad y dignidad", añadió.

La Declaración recoge el derecho "a ejercer la medicina con autonomía clínica y juicio profesional independiente, sin injerencias indebidas de carácter administrativo, político o económico"; el derecho a que las decisiones médicas "se basen en la ciencia actualizada, la ética profesional y las necesidades de la persona atendida"; y la libertad de prescripción. Además, recoge el derecho "a la objeción de conciencia ante procedimientos que contradigan profundamente las convicciones éticas o morales del profesional".

Durante la jornada intervino el vicepresidente de la Federación Europea de Médicos Asalariados, Alex Ramos, quien recordó que la iniciativa para elaborar esta declaración nació en el seno de las organizaciones médicas europeas en Roma en 2024, que España ha sido el primer país en publicarla y que, aunque los avances a nivel europeo son más lentos, resulta especialmente relevante en España que "sistemas sanitarios diversos como los autonómicos confluyan en una misma declaración de principios". Ramos puso el acento en la necesidad de que la Unión Europea (UE) reconozca la profesión médica "como un trabajo arduo, teniendo en cuenta la presión asistencial, la formación continuada permanente y la exposición a riesgos y enfermedades".

DESAFECCIÓN Y DESGASTE PROFESIONAL

El presidente de European Junior Doctors, Álvaro Cerame, defendió que este manifiesto constituye "una herramienta clave para acometer los cambios que necesita la profesión médica para afrontar los retos de futuro, especialmente en un contexto de desafección precoz y de creciente desgaste profesional".

La mesa redonda estuvo moderada por la vicepresidenta primera de la Organización Médica Colegial (OMC), Maribel Moya, quien explicó que el objetivo de este foro fue "reunir en una sola declaración un conjunto de derechos que hasta ahora estaban dispersos en múltiples normas, sin que existiera un texto que los recogiera de forma sistemática". Moya defendió el concepto de "contrato social entre la profesión médica y la sociedad, basado en la confianza que los ciudadanos depositan en los médicos y en los compromisos éticos que la profesión se autoimpone, más allá de la ley", como refleja también la renovación del Código Deontológico en 2023.

La declaración postula que la profesión médica "debe ejercerse en un entorno libre de violencia", y reclama "protección jurídica y administrativa frente a agresiones físicas o verbales en el ejercicio profesional". Añade que que el bienestar físico y mental de los médicos "es una condición indispensable para la calidad y la seguridad asistencial". Por ello exige "especial atención al desgaste emocional, al estrés crónico y al agotamiento".

La presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme), Cristina Avendaño Solá, subrayó que "la autonomía profesional es un elemento fundamental para la calidad asistencial y alertó del daño moral que se produce en los médicos cuando, por sobrecarga de trabajo, falta de medios o pérdida de autonomía, no pueden prestar la asistencia que consideran adecuada". Avendaño reivindicó además que la formación continuada forme parte de la jornada laboral.

El presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, Antonio Compán, señaló la necesidad de que "las facultades se actualicen permanentemente y advirtió de la brecha entre la formación académica y la realidad del Sistema Nacional de Salud". Compán identificó como retos clave "la resiliencia ante un sistema sanitario tensionado", la gestión de la incertidumbre clínica frente a pacientes cada vez más complejos y envejecidos y el impacto de la inteligencia artificial (IA), "que debe ser una herramienta de apoyo y no un instrumento para incrementar la presión asistencial".

SOBRECARGA ASISTENCIAL

En el ámbito laboral y sindical, el secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CSM), Víctor Pedrera, denunció "la sobresaturación de trabajo y la sobrecarga asistencial, con profesionales que llegan a trabajar hasta 60 y 80 horas semanales". Pedrera afirmó que "el sistema sanitario está enfermo" y reclamó una regulación laboral específica que reconozca las peculiaridades de la profesión médica. La solución es que "se desarrolle una norma regulatoria laboral adecuada a los tiempos que corren y que reconozca las peculiaridades de la profesión", dijo Pedrera, quien añadió que es preciso que sean "los médicos los interlocutores directos con la Administración".

El texto reconoce además "el derecho de los médicos a ejercer en entornos de trabajo seguros, saludables y dignos, con medios suficientes, estabilidad laboral, jornadas razonables con descansos efectivos y una retribución acorde al nivel de formación, la responsabilidad asumida y la carga emocional del ejercicio profesional". El documento subraya "el derecho a que la formación continuada y la actividad investigadora formen parte de la jornada labora", entre otros detalles.

La declaración defiende el derecho de los médicos a "la libertad de asociación y sindicalización", a ser representados por organizaciones profesionales independientes y a "participar de forma efectiva en la gobernanza del sistema sanitario". El texto reclama que "la voz médica sea escuchada en la planificación y evaluación de las políticas públicas sanitarias y en la definición de las condiciones de ejercicio profesional, mediante mecanismos de diálogo social, negociación colectiva y consulta institucional".

La Declaración de los Derechos Fundamentales de los Médicos concluye que "la garantía efectiva de estos derechos es una condición indispensable para la calidad, el trato humano y la sostenibilidad de la atención sanitaria", y expresa la voluntad de las organizaciones firmantes de "colaborar para su promoción y aplicación en beneficio de los pacientes, los profesionales y la sociedad".

(SERVIMEDIA)
28 Ene 2026
EDU/clc