Salud

Los médicos rehabilitadores recomiendan que la mochila escolar no pese como "una taquilla"

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef) recomienda revisar el peso que los escolares cargan cada día para evitar llevar material innecesario y evitar lesiones de espalda. Consideran que "la mochila escolar no debe convertirse en una taquilla portátil".

Los médicos rehabilitadores afirman que "no basta con elegir un modelo ergonómico" porque "se debe llevar únicamente el material necesario, distribuir bien la carga y ajustar los tirantes".

Así lo subrayó la presidenta de la sociedad, Helena Bascuñana, ante el inicio del curso escolar, recomendando "vaciar la mochila cada día y prepararla según la jornada, el horario e introducir únicamente lo imprescindible. Además, se debe distribuir correctamente la carga y llevarla bien ajustada mediante sus dos tirantes”.

Para Bascuñana “al calcular el peso, hay que tener en cuenta todo lo transportado, incluidos el estuche, los dispositivos electrónicos o la botella de agua. Como referencia, la carga debería mantenerse por debajo del 10% del peso corporal siempre que sea posible, mientras que el 15% debe entenderse como un límite que no debería rebasarse”.

Para los especialistas, "no basta con comprar una mochila ergonómica al comienzo del curso y olvidarse de ella hasta junio", pues una mochila adecuada puede terminar siendo "perjudicial" si se llena con materiales que el niño no vaya a utilizar, si el contenido se mueve en su interior o si se lleva colgada de un solo hombro.

La médica doctora hizo hincapié en que “la prevención comienza antes de salir de casa" y que preparar la mochila debe formar parte de la rutina diaria.

Además, los objetos de mayor peso deben colocarse cerca de la espalda y quedar estables. La mochila debe ser "proporcional al tamaño del niño o adolescente y no más grande que su torso”, describió la presidenta de la sociedad, quien añadió que la mochila “también debe contar con dos tirantes anchos, acolchados y regulables, que tienen que utilizarse siempre a la vez”.

“La mochila debe quedar próxima al cuerpo y puede incorporar un cinturón lumbar y una correa de pecho para distribuir mejor el peso y reducir el balanceo”, indicó.

Por otro lado, la médica rehabilitadora aseveró que “además del peso, conviene valorar la duración del trayecto y las características del centro escolar”.

De esta forma, destacó que no supone el mismo esfuerzo transportar la mochila durante unos minutos que realizar un recorrido largo o subir escaleras”. “Las mochilas con ruedas pueden resultar prácticas en trayectos llanos, pero las escaleras, los bordillos y otros desniveles obligan a levantarlas, a menudo con una sola mano. Esto genera una carga asimétrica y puede producir sobrecarga en la espalda, el hombro, el brazo o la muñeca”, describió.

En este contexto, la presidenta de la Sermef resaltó que “reducir el peso no debe depender exclusivamente del niño y de su familia. Los centros educativos también pueden contribuir mediante una mejor coordinación del material solicitado, el uso razonable de recursos digitales y la disponibilidad de espacios donde dejar determinados libros”.

“Las familias pueden enseñar a preparar la mochila, pero también debemos preguntarnos si todo lo que contiene necesita viajar cada día de casa al colegio y del colegio a casa. Evitar cargas innecesarias requiere la colaboración del alumnado, las familias y los centros”, afirmó.

(SERVIMEDIA)
31 Ago 2026
AHP/mjg