Salud
Medir “a ojo” la sangre perdida tras el parto deja sin detectar la mitad de las hemorragias posparto
- El sangrado excesivo tras el parto afecta a 27 millones de mujeres en el mundo y mata a casi 43.000 cada año
- ‘The Lancet’, con participación de la OMS y la Universidad de Oxford, plantea un paquete de respuesta inmediata para evitar muertes prevenibles
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La estimación visual de la sangre perdida tras el parto, una práctica todavía habitual en la atención obstétrica, deja sin detectar el 52 % de las hemorragias posparto en los partos vaginales, según una nueva serie de tres artículos científicos que publica la revista ‘The Lancet’, que reclaman sustituir esta medición “a ojo” por sistemas objetivos y actuar antes para evitar muertes maternas prevenibles.
La serie, presentada este viernes en Ginebra (Suiza), está integrada por tres artículos sobre epidemiología, prevención, diagnóstico y tratamiento de la hemorragia posparto, cuenta con investigadores del Programa Especial de Investigación en Reproducción Humana HRP, copatrocinado por el PNUD, Unfpa, Unicef, la OMS y el Banco Mundial, además de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Oxford.
Los autores estiman que esta complicación afecta cada año a 27 millones de mujeres en todo el mundo, de las que 17 millones sufren la hemorragia tras un parto vaginal y 10 millones durante o después de una cesárea. Además, causa cerca de 43.000 muertes anuales, lo que equivale aproximadamente a una muerte materna cada 12 minutos, y genera un coste global de 10.400 millones de dólares al año para sistemas sanitarios y sociedades.
La hemorragia posparto se produce cuando el sangrado posterior al nacimiento se vuelve excesivo y puede convertir en pocos minutos un parto sin complicaciones en una emergencia mortal. Entre sus causas más frecuentes figuran la atonía uterina, los traumatismos del tracto genital, la retención de placenta, las alteraciones de la placentación y los problemas de coagulación.
Uno de los mensajes centrales de la serie es que la forma de diagnosticar esta complicación debe cambiar. Frente a la estimación visual, los autores defienden el uso de paños o dispositivos calibrados para medir de forma objetiva la sangre perdida, ya que estos métodos solo dejarían sin detectar alrededor del 7 % de los casos, frente a más de la mitad con la valoración visual.
La nueva definición consolidada por la OMS, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia y la Confederación Internacional de Matronas recomienda diagnosticar hemorragia posparto e iniciar el tratamiento cuando la pérdida de sangre medida de forma objetiva alcance al menos 300 mililitros y vaya acompañada de signos hemodinámicos anormales, o cuando llegue a 500 mililitros, aunque no haya otros signos de alarma.
La serie también plantea que la prevención debe empezar antes del parto y no limitarse a administrar fármacos uterotónicos en el momento del nacimiento. señala como prioridades reducir la anemia durante el embarazo, mejorar el acceso a anticoncepción, evitar cesáreas que no estén médicamente indicadas, garantizar atención prenatal regular y asegurar que todas las mujeres reciban profilaxis uterotónica eficaz tras dar a luz.
PROTOCOLO DE PIMERA RESPUESTA
En el terreno del tratamiento, los autores destacaron el paquete de primera respuesta conocido como Motive, que combina masaje uterino, administración de un oxitócico, ácido tranexámico, fluidos intravenosos y exploración para localizar el origen del sangrado. Según la serie, este abordaje puede reducir hasta un 60 % la progresión hacia hemorragias graves, cirugía por hemorragia posparto o muerte materna por esta causa.
El valor de este paquete es que "está pensado para aplicarse de forma inmediata y completa, sin esperar a una intervención secuencial ni a la valoración de especialistas", según la OMS. Los autores subrayaron que matronas, enfermeras y otros profesionales de primera línea "deben estar autorizados y formados para activar todos sus componentes en cuanto se cumplan los criterios de diagnóstico".
LO QUE DETERMINA LA SUPERVIVENCIA
La serie describe la hemorragia posparto como una “carrera contra el tiempo” e identifica seis retrasos que pueden determinar si una mujer sobrevive: el retraso en el diagnóstico, en el tratamiento inicial, en la escalada asistencial, en el uso de medidas temporales para controlar el sangrado, en la identificación de la causa concreta de la hemorragia y en el acceso a sangre y hemoderivados.
Los autores concluyeron que el reto "ya no es solo científico, sino de implementación". Por ello, reclamaron a los Gobiernos, sistemas sanitarios, asociaciones profesionales, donantes y a la comunidad internacional que "conviertan la hemorragia posparto en una prioridad urgente, doten a los centros de parto de herramientas sencillas y eficaces, refuercen la formación de los equipos y garanticen protocolos capaces de evitar que una mujer muera porque la ayuda llegó demasiado tarde".
(SERVIMEDIA)
12 Jun 2026
EDU/gja


