Racismo

La mentoría social rompe el vínculo entre racismo y soledad, según un estudio impulsado por Fundación ‘la Caixa’

MADRID
SERVIMEDIA

Un estudio impulsado por el Observatorio Social de la Fundación ‘la Caixa’ y la Universitat de Girona revela la importancia de este tipo de intervención para preservar los vínculos de inclusión de las personas migrantes con la sociedad de acogida.

La fundación afirmó este martes en un comunicado que el racismo y la discriminación cotidiana no solo generan injusticias, también dañan el bienestar psicológico de las personas migrantes racializadas, erosionan su sentido de pertenencia y aumentan el riesgo de aislamiento social. Además, esta presión se combina con el duelo migratorio, la precariedad y la distancia cultural, lo que configura un escenario de alta vulnerabilidad psicosocial, añadió.

En este contexto, el estudio ‘Mentoría social, bienestar y salud mental en persona migrantes racializadas’, impulsado por el Observatorio Social de la Fundación ‘la Caixa’ y la Universidad de Girona, concluyó que la mentoría social contribuye a frenar la correlación entre racismo y soledad.

La investigación tiene el objetivo de analizar el impacto de este tipo de intervenciones como herramienta de apoyo de las personas migrantes afectadas por el racismo. Las indagaciones revelaron que la mentoría no aumenta el bienestar de forma general, pero actúa como un factor protector frente a la discriminación, pues evita que esta deteriore el bienestar psicológico.

El estudio, en el que participaron un total de 157 jóvenes migrantes racializados, indica que, si el bienestar general evolucionó del mismo modo tanto en el grupo de mentoría como en el grupo sin intervención, se observa una diferencia en la forma de ambos grupos afrontan el racismo.

En el grupo sin intervención, a medida que aumentaba la discriminación percibida también hacía la sensación de soledad. En cambio, en el grupo de mentoría, la discriminación percibida ya no se tradujo en un incremente del aislamiento social. La fundación explicó que esto indica que la mentaría no elimina el racismo, pero sí neutraliza una de sus principales consecuencias, el aislamiento social.

Por otro lado, el análisis destacó que la discriminación suele impulsar a las personas afectadas a relacionarse más con su propia comunidad. «Es una respuesta comprensible, puesto que la persona busca apoyo allí donde se siente reconocida, pero esto también puede acarrear consecuencias negativas, como la reducción del acceso a los recursos y oportunidades que ofrece la sociedad de acogida, y con el tiempo debilita les redes de apoyo interétnicas», subrayaron los investigadores.

(SERVIMEDIA)
18 Ago 2026
MBM/pai